¡Brutality! ¡Fatality! ¡Get over here! You’re Next, Los chascarrillos más alucinantes de las peleas más crudas están de vuelta en una de sus mejores presentaciones, Mortal Kombat 11

Desde que NetherRealm Studios cogiera el testigo de la franquicia Mortal Kombat y la reiniciara en la novena entrega, la cosa no ha hecho más que mejorar en cada nuevo trabajo que realizan. La calidad, el cuidado de los detalles, así como el contenido, o su historia, no han parado de aumentar y seguir creciendo hasta el día de hoy. Y es por eso, que ahora mismo recibimos, quizás, la mejor entrega hasta la fecha, Mortal Kombat 11. Esta nueva entrega que recibimos ya os podemos adelantar que se convierte por derecho propio en uno de los mejores juegos de lucha de la generación, arrebatando incluso dicho privilegio a otros tantos títulos del gran calibre como Dragon Ball FighterZ o Tekken 7.

Mortal Kombat 11 supone, o supondrá más bien, seguramente un punto de inflexión en la saga, pues a pesar de mantener toda la esencia jugable de la saga y las señas de identidad propias, consigue darle un giro de tuerca a todo este apartado para pulirlo y perfeccionarlo aún más si cabe, como si no estuviera bien cuidado anteriormente… De esta forma, nos volvemos a encontrar ante una propuesta de lucha en 2D, eso no cambia – al menos por el momento –, conservando todas las grandes cotas de violencia, gore y sangre de las que ha hecho alarde hasta la fecha. Por ello, nos volvemos a encontrar el mismo patrón de control en el cual tenemos cuatro botones de ataque (dos para las extremidades superiores y dos para las inferiores, diferenciando a su vez entre posiciones de ataque) y uno para defendernos, aunque también existe otro para agarres y algún que otro adicional más que nos aporta mayor daño a los combos o más posibilidades en la ejecución de técnicas o golpes.

La verdad sea dicha, esta decimoprimera entrega numerada tiene una lista de movimientos y una cantidad de mecánicas abrumadoras que requieren de muchas horas a los mandos para poder asumirlas todas. De hecho, Mortal Kombat 11 es un título de lucha que no es indulgente con los iniciados, pues su accesibilidad es bastante abrupta, así que para defendernos en estas duras y crudas peleas tendremos que hacer mucho más que aporrear botones sin sentido. Algo que desde luego sabrán apreciar de muy buena manera los más avezados de la saga, así como los más competitivos.

A nivel jugable, esta nueva entrega es una auténtica delicia, presentando así unos combates de los más atractivos, fluidos, dinámicos, estimulantes y vibrantes de cuantos hayamos podido disputar. Estas sensaciones las transmite a la perfección gracias a los diversos ajustes que se han implementado en este apartado.

En primer lugar, tenemos la división o diferenciación de las distintas barras de energía destinadas a ataque y defensa. Estos indicadores estaban unificados en una única barra en anteriores entregas, aunque en esta ocasión se ha decidido separarlas con muy buen atino. Así pues, ahora contamos con dos medidores para ataque y otros para defensa. Estos nos permiten potenciar ataques en el caso de una acción ofensiva o realizar esquivas o recuperaciones en el caso de una acción defensiva. La energía que llena estos medidores se carga a una velocidad medianamente rápida con el fin de que podamos usarlos de una forma regular, aunque obviamente no las tendremos siempre. Esto hace que los combates adopten una tez algo más estratégica y táctica, premiando a su vez a quien mejor juegue o a quien tome la iniciativa del duelo. De este modo, ya no tendremos que sacrificar nuestro indicador de energía para una única acción, abriendo así un nuevo abanico de posibilidades en cuanto a combos e interacciones se refiere.

En segundo lugar, se ha limitado el movimiento o desplazamiento de los personajes en el escenario, eliminando la posibilidad de correr y la barra de resistencia de estos mismos. Esto provoca que ahora tengamos que medir bien las distancias entre nuestro contrincante y nosotros mismos, pues de lo contrario podríamos quedar a su merced. Asimismo, la decisión de implementar estos cambios ha propiciado que los entornos de combate ahora sean algo más pequeños, aunque esto no afecta negativamente a la experiencia en sí. También debutan los golpes devastadores, una serie de movimientos que se activan una vez cumplamos una serie de requisitos o si queremos podemos configurarlos para detonarlos de forma manual. Estos ataques hacen justicia a su propio nombre, pues de impactar en nuestros enemigos mermaremos considerablemente su salud además de desencadenar una cinemática bastante dolorosa. Una cosa hay que tener en cuanto a los golpes devastadores, y es que debido a su tremendo poder tan sólo podremos ejecutarlos una vez por combate, así que habrá que saber gestionar el momento en el que los utilizamos.

Por otro lado, seguimos desglosando las mecánicas jugables y es que tenemos otra inclusión en este apartado, los Fatal Blows. Esta técnica viene a sustituir lo que anteriormente conocíamos como X-Ray, y lo cierto es que son igual de espectaculares e impresionantes o más. Sin embargo, este movimiento solo lo podremos ejecutar una vez nos encontremos contra la espada y la pared, es decir, cuando estemos con 30% de vitalidad o menos, dejándonos así una segunda oportunidad de poder meternos en la pelea y disputarla. No obstante, esta acción, cuyas animaciones son una verdadera virguería, solamente se puede ejecutar una vez por combate al igual que los golpes devastadores.

Con todos estos elementos es difícil no sentirse abrumado de buenas a primeras, aunque a medida que vayamos disfrutando el juego iremos haciéndonos con todas estas herramientas que nos facilitarán las cosas. Asimismo, estas aportan un dinamismo y una variedad a las disputas que parece que tengamos que aprender a jugar de nuevo, pues cada personaje del plantel de luchadores ha sufrido bastantes cambios en su lista de movimientos como para que repasemos bien cuáles son sus técnicas o habilidades. Ah, y no nos olvidamos de los Brutality, los Fatalities y los Mercy, movimientos tan brutales, crudos y sangrientos que hacen que nos sintamos un tanto acongojados ante tanta violencia desmedida, pero al fin y al cabo es la seña de identidad de la saga y el motivo por el cual sigue teniendo su encanto.

Ya hemos hecho algunas referencias al roster de luchadores disponibles, aun así tenemos que decir que la composición de este es bastante acertada en cuanto a personajes icónicos o clásicos de la saga. El videojuego cuenta con 24 combatientes seleccionables, lo cual puede parecer escaso pero hay que tener en cuenta que cada uno de ellos tiene su propio estilo de lucha. En él nos encontramos con el carismático Jhonny Cage, Scorpion, Sub Zero, Kitana, Sonya Blade, Raiden, Kabal, Baraka, Kano, entre otros… A parte de los citados y los que incluye el juego por defecto, hay que sumarle dos personajes más que se pueden adquirir mediante la reserva del juego o previo pago: Shao Khan y Shang Tsung (aunque  este último aún no está disponible). Destacar también que el plantel no ha sido muy generoso en cuanto a nuevas incorporaciones se refiere, pues solamente Geras, Kollector y Cetrion son debutantes en la saga.

A pesar de ser aparentemente pocos personajes y que sólo tres de ellos son nuevos, la calidad prima en su construcción y diseño, puesto que cada uno de ellos cuenta con su propia personalidad, patrón de movimientos, estilo de lucha y, sobre todo, con sus propias animaciones y frases. Todo este material ha sido cuidado meticulosamente, al igual que el resto, pero cabe decir que la saga tiene una cantidad de años considerables a sus espaldas, y que a estas alturas NetherRealm sea capaz aún de mantener esta tenacidad y solvencia en sus creaciones es algo que desde luego hay que saber apreciar.

En cuanto al contenido de la propuesta, no se queda para nada corto. Como viene siendo habitual el estudio nos deleita con una gran cantidad de opciones, siendo especialmente generoso con el que está destinado para un solo jugador sin olvidar obviamente el carácter multijugador. Sin embargo, lo que más atrae al jugador solitario es sin duda su Modo Historia, una aventura que nos lleva de la mano durante 5 horas aproximadamente recuperando el testigo justo donde lo dejó los acontecimientos vividos en Mortal Kombat X. Al igual que en otras ocasiones, como en la saga Injustice o las anteriores entregas de la saga Mortal Kombat desarrolladas por NetherRealm, la historia se desarrolla mediante una gran retahíla de cinemáticas muy bien logradas que nos van encandilando a cada momento mientras nos cuentan todo lo que debemos saber antes de darnos de tortas en combate.

En rasgos generales, la historia ha cumplido con las expectativas esperadas, siendo así una de las mejores que nos hemos podido encontrar en la franquicia. Esta atesora un ritmo bastante ligero y sabe darle el protagonismo acertado a cada personaje que aparece en ella, dejando su momento de gloria a casi todo el plantel de luchadores. En este sentido, hemos experimentado la sensación de estar disfrutando de una película interactiva en la que tan solo nos dejan la potestad de actuar cuando hay que repartir estopa. Por ello, el título se presta enteramente a su público y hace partícipe al jugador en todo momento con escenas dignas de la gran pantalla, así como momentos bastante espectaculares.

Una vez hayamos disfrutado de las bondades de la campaña, podemos seguir peleando en las emblemáticas Torres. En esta ocasión, contamos con dos tipos: Klásicas y Temporales. Las primeras son las clásicas Torres que nos encontramos en anteriores ocasiones con las tres variantes por cada ramificación y los distintos finales por cada personaje. Las segundas son muy similares a las primeras, aunque considerablemente más desafiantes asemejándose en cierta forma a lo que pudimos ver con los multiversos de Injustice 2. Por ello, en ellas afrontamos una serie de combates que nos proponen ciertas adversidades a salvar, como: pequeñas columnas de fuego al acercarnos a nuestros enemigos, electrocuciones cada cierto tiempo, salvas de misiles imparables, entre otra serie de obstáculos que solamente pretenden ponernos las cosas difíciles. Estas contiendas están disponibles cada cierto tiempo, de ahí que se llamen Torres Temporales. Así pues, cada día que entremos al juego nos encontraremos con desafíos y retos distintos que sin duda alguna alargan la vida del juego considerablemente.

Por otro lado, nos encontramos la Kripta, una opción jugable que nos ha encantado y en esta ocasión han recreado con más libertad dejándonos mover a nuestro antojo sin carriles prefijados y pudiendo manejar la cámara libremente. Aquí es donde podremos gastar todas las monedas que consigamos en los demás modos, abriendo cofres que nos recompensarán con una infinidad de objetos cosméticos, nuevos Falatalities, artes conceptuales, canciones, Brutalities, Mercy… Podremos pasar horas y horas recorriendo todo el mapeado que se ha diseñado para esta aventura, y es que en esta entrega se ha trabajado en la Kripta más grande y ambiciosa hasta la fecha. Asimismo, se le ha dado un poco de sentido o trasfondo a esta modalidad, presentándonos a Shan Tsung (el primer personaje que llegará en forma de descargable) que nos invita a explorar su isla (lugar en el que se ambienta esta Kripta, así como el mismo entorno en el que tuvo lugar el primer Mortal Kombat).

Como podéis apreciar, Mortal Kombat 11 nos brinda una experiencia bastante equilibrada y muy satisfactoria, cuya duración se puede prolongar durante meses según nuestras preferencias de juego o gustos. La cantidad de contenido que nos encontramos hace de este videojuego, una propuesta muy interesante y completa para los aficionados de la franquicia, así como del género de lucha. Y por si fuera poco todo lo que os hemos estado explicando a lo largo de este análisis, aún nos quedan algunos aspectos que vamos a comentar antes de finalizar este texto. En concreto nos vamos a centrar en la nueva inclusión del editor de personajes y un tanto en las opciones online que podemos encontrar en el juego.

Ya hemos comentado en las líneas anteriores referentes al modo Kripta que el título cuenta con una gran cantidad de objetos de personalización, por lo que estos no tendrían mucho sentido sin un editor de personajes acorde y a la altura. Este nos ofrece la posibilidad de retocar varios aspectos de nuestros luchadores, como: sus animaciones de victoria y entrada, los elementos de su equipo, su aspecto, así como su kit de habilidades. No es nada del otro mundo, pero cumple encarecidamente con sus pretensiones. Además, nos parece que la opción de configurar las habilidades de los personajes es muy atractiva, pues nos permite confeccionar un tanto nuestro propio estilo de lucha para cada uno de ellos. Para tal fin tan sólo contamos con tres ranuras y según el tipo de movimiento que escojamos ocupará una o dos de estas, así que será primordial saber escoger cada uno de ellos y balancear bien la técnica con la habilidad a corta y media distancia. La personalización es un aspecto muy a tener en cuenta para afrontar las Torres y los retos diarios con mayor soltura, aunque cuando entramos en los terrenos del multijugador no podremos utilizar ninguna de nuestras configuraciones por motivos obvios… hay que jugar bajo las mismas condiciones y primar la igualdad en el combate.

Haciendo referencia a las disputas o modalidades multijugador, hay que tener en cuenta que existe la posibilidad de combatir tanto en local como en online. De esta forma, tenemos la posibilidad de jugar partidas amistosas o igualadas, donde nos encontramos el carácter más competitivo del título. Por otro lado, cuando buscamos partida o creamos una sala, existe la posibilidad de elegir el tipo de partida en la que queremos participar. Así pues, podemos elegir entre “El Rey de la Colina”, cuya finalidad es aguantar cuantos más combates invictos mejor, “Rey por siempre Jamás”, el creador de la sala siempre es el rey de la pista y los demás contrincantes se van enfrentando a él,  o “Superviviente”, el creador de la sala no recupera salud entre combate y combate. En definitiva, contamos con una amalgama de opciones tradicionales y otras nuevas que componen una oferta muy sólida a lo largo de muchas horas.

En cuanto al apartado gráfico se refiere, estamos ante el videojuego de lucha más portentoso y espectacular hasta la fecha. De eso, no nos cabe duda alguna. Mortal Kombat 11 luce de auténtico escándalo gracias a una versión del Unreal Engine 3 personalizada por la propia NetherRealm, algo que desde luego es una auténtica proeza y una virguería en cuanto a la programación gráfica de este videojuego. Las animaciones faciales rozan un nivel extremadamente excelente y el resto de estas cuentan con una fluidez y una naturalidad muy admirables, lo cierto es que está cuidado hasta el más mínimo detalle, imprimiendo incluso el propio estilo del estudio. Por otra parte, todas las transiciones, cinemáticas y cámaras están realmente bien utilizadas en todo momento, sobre todo en el modo Historia. Sin embargo, los Fatalities, golpes devastadores, Fatal Blows, Brutalities, y demás movimientos especiales, se llevan el auténtico protagonismo de todo lo que este apartado representa, mostrando un gusto exquisito por el diseño y el gore. En resumir las cuentas, el trabajo que se ha realizado en este apartado es sencillamente impecable, siendo de nuevo una demostración indiscutible de la gran calidad que atesoran todos los trabajadores en este estudio.

A nivel sonoro, el videojuego mantiene el tipo con muy buena nota al igual que en el resto de apartados, pues la banda sonora está presente en todo momento acompañando las tortas, la épica y los momentos cinematográficos de la propuesta. Nos deja claro desde la pantalla del menú que estamos ante una gran producción y esto se deja ver en todo momento. Por otra parte, el doblaje está a un gran nivel, aunque las voces se mantienen en inglés y debemos contentarnos meramente con unos subtítulos al castellano.

Conclusiones

Mortal Kombat 11 supone el regreso de la saga Mortal Kombat por la puerta grande tras casi cinco años de letargo. Esta nueva entrega no podría haber salido mejor, pues desborda calidad por los cuatro costados y se consolida no solamente como quizás la mejor entrega de la franquicia, sino como la mejor apuesta en el género de lucha de la generación. La tremenda obsesión por pulir y refinar su jugabilidad ha resultado en una experiencia de juego muy satisfactoria a la par que exigente, logrando así atraer al ferviente público que siempre ha seguido esta alocada y sangrienta interpretación de los juegos de peleas. A nivel audiovisual no tiene apenas resquicios por donde podamos reprocharle nada, pues su puesta en escena es meramente brutal y espectacular, llegando a dejarnos auténticamente embobados con cada detalle representado en pantalla. Y sin lugar a dudas, resulta uno de esos videojuegos que no puede faltar en tu biblioteca si te consideras un amante de este mundillo, y mucho menos si te gusta el género de lucha.

Mortal Kombat 11

69,99€
9

Gráficos

9.5/10

Sonido

8.5/10

Jugabilidad

9.5/10

Duración/Diversión

8.5/10

Pros

  • Probablemente los Brutality, Fatalities y Mercy más bestias de la saga
  • Una jugabilidad muy refinada y pulida
  • Generoso en cuanto a contenido se refiere para todos los públicos

Cons

  • El equilibrio entre recompensa y horas es quizás demasiado desorbitado
  • Demasiadas horas para desbloquear todos los objetos cosméticos del juego