Análisis de Monster Hunter: World Iceborne. El simulador de caza extrema, ahora en la nieve

Esta semana he tenido entre manos la expansión, que no DLC, de Monster Hunter: World. Quiero puntualizar el llamarlo expansión, puesto que DLC suena a pequeño añadido, y Iceborne es prácticamente un juego en solitario con todo el contenido nuevo que trae y las modificaciones para el juego base que presenta. Iceborne es toda una oda a la saga y a los fans. Una ampliación que es capaz de traer de nuevo la magia y pasión de los primeros pasos en el juego.

Legiana migrando, un extraño monstruo en el cielo y una partida de caza dispuesta a descubrir lo que está pasando. Con esta sencilla premisa nos aventuramos por los cielos en busca del destino de la migración de legianas. Esta persecución(por lo llamarlo de alguna manera) conlleva el descubrimiento de un nuevo continente helado lleno de monstruos que abatir. En Monster Hunter pocas excusas se necesitan para diezmar una población de wyvern de la noche al día. Sin embargo, esta vez presenta una narrativa más elaborada y compleja que en su juego base, de esta forma mediante cinemáticas, conversaciones y exploración vamos desgranando toda una historia con sus pequeñas sorpresas. Sin duda desde Capcom han querido apretar en quizás el único punto flaco de la saga, pero no es en lo único que han apretado…

Una ampliación que es capaz de traer de nuevo la magia y pasión de los primeros pasos en el juego

En esta expansión llegan nuevos monstruos que plagan la zona helada. No entraré en dar nombres para mantener las sorpresas, pero hay grandes mamíferos lanudos, tiburones de nieve, wyverns ágiles cual felino y dinosaurios… sin olvidar que el entorno ahora también es nuestro enemigo, puesto que necesitamos guarecernos del frío y evitar la escarcha en nuestra armadura. Cabe decir que las migraciones de monstruos se suceden en más lugares, lo cual hace aparecer subespecies y variantes de los monstruos ya conocidos. No estamos hablando de un remozado de color, sino de nuevos elencos de movimientos, ataques y tipos para los monstruos que presentan subespecies. Sin duda este detalle me ha sorprendido para bien.

La idea de repoblar las áreas ya conocidas aporta una excusa para recorrer de nuevo los bosques y altiplanos en pos de nuevos enemigos. Además, esto evita que nos cansemos del frío y la nieve, al fin y al cabo 100 horas cazando en la nueva región puede hacerse bola por la monotonía. Sin embargo poco tiene que envidiar la extensión helada de las demás partes del juego. Pues como las originales, esta sección está diseñada en vertical, más no solo eso, también es generosa en diámetro. Como mapa es bastante variado y complejo, desde cumbres escarchadas hasta cuevas profundas, pasando por bosques con vegetación nevada y alguna que otra fuente termal. Una vez más Monster Hunter: World hace gala de un gusto sublime en la arquitectura de sus mapeados y el entrelazado de pisos y secciones en estos.

Como mapa es bastante variado y complejo

Nuevo continente, nueva base de operaciones. En la nueva sede tenemos los servicios de siempre como la forja o la cocina, pero además aparecen nuevas opciones como la de un minijuego basado en sobrecalentar una máquina de vapor. El objetivo es sencillo, pulsar los botones en secuencias aleatorias y rezar por acertar todas las posibles para subir el indicador a lo más alto. Es entretenido y puede realizarse cada cierto tiempo de forma gratuita porque el técnico acumula combustible natural. Si, para jugar necesitamos cargar la máquina de combustible primero, por ende debemos decidir si gastar materiales recolectados manualmente o sencillamente esperar a que se rellene solo. Entre las recompensas posibles disponemos de pociones, materiales recolectables y algunos consumibles y tickets para intercambiar en la forja.

Por otra parte se nos obsequia con una nueva casa, y menuda casa. Un nuevo hogar de corte rústico con termas incluidas. En este, como en los anteriores, nuestro felyne descansa y el ayudante gestiona las comitivas de buscafrutos y la decoración. Más en esta ocasión el tema de decorar va más allá y permite escoger tanto los muebles, como los decorados, colores y suelos. Es como un pequeño trozo de los sims que se va ampliando con nuevas opciones a medida que avanzamos en la aventura. Es importante tener una casa acogedora para reposar los cansados pies tras un largo día de caza.

Nuestro maestro herrero se muda a la nueva base y trae consigo un nuevo elenco de armas y armaduras para fabricar. Asimismo hacen acto de presencia las armaduras superpuestas, una suerte de diseños de conjunto que sustituyen el de nuestra armadura pero mantienen sus estadísticas. Las armaduras superpuestas son de quita y pon y basta con fabricarlas una vez. Es una solución elegante para cuando llevamos una pieza de cada monstruo porque no tenemos ningún set completo aun. Por otra parte, No solo llegan nuevas armas, pues también recibimos nuevos combos para ellas. Desde la zona de entrenamiento podemos poner a prueba toda una suerte de nuevos movimientos de combate.

Además, la slinga añade un modo gancho para saltar directamente hacia los monstruos y debilitar partes de sus cuerpos. Esta opción, aunque no es realmente innovadora u original, añade toda una variante nueva para aproximar los combates. Pues permite disparar un anclaje para engancharnos a los típicos enemigos voladores o incluso para recoger objetos distantes como las melíferas vitae que dejan nuestro fieles compañeros gatunos. Cabe destacar que si nos agarramos satisfactoriamente a un monstruo y ejecutamos un ataque, la zona que recibe el impacto pasa a estar herida, lo que incrementa el daño. Esta opción  facilita cortar o romper partes del objetivo. Además se ha acabado el desgastar suela a lo tonto, pues podemos montar en monstruos pacíficos para que nos lleven a las zonas que marquemos en el mapa.

Hay que tener en cuenta que para poder jugar Iceborne es necesario haber acabado la campaña anterior y tener mínimo un rango de cazador 16, dado que las nuevas misiones son de rango maestro. Por otra parte, si cumplimos esos requisitos es posible que nuestro equipamiento sirva para los enfrentamientos iniciales, pero no para los posteriores. Pues en esta expansión hay la típica brecha de estadísticas donde cualquier pieza nueva es mejor a las originales, a no ser que dedicaseis muchas horas a llegar a rangos de cazador muy elevados. Con esto entramos en el que quizás es el punto flaco que le podría sacar al juego. El factor suerte y repetición vuelve a hacer acto de presencia, es decir que para fabricar nuevas armaduras y armas tocará vencer varias veces a los mismos enemigos para que con suerte nos den los materiales necesarios para la forja.

Todo esto, con una mala racha, se puede convertir en un ciclo vicioso de repetición frustrante. Por suerte el primer set de armadura se puede adquirir fácilmente con un par de cacerías, o esa sensación me ha dado a mí. Con este nuevo equipamiento es posible avanzar bastante en la aventura dado que los enemigos tampoco son demasiado complejos para un veterano del juego. Sin embargo el punto clímax llega con nuestro wyvern felino y su agresividad. Este combate me resultó un punto de inflexión importante y un momento de caza repetitiva obligada para poner mi personaje al día.

Con una mala racha, se puede convertir en un ciclo vicioso de repetición frustrante

Durante mis primeros pasos en Iceborne estaba como deslumbrado por la presentación visual hasta el punto de preguntarme si había incrementado la calidad de los gráficos. Tras indagar un poco, las notas del parche nombran mejoras en luces y demás, por ende Iceborne trae un ligero lavado de cara que hace la aventura más vistosa todavía. Y para aprovechar este nuevo despliegue de medios llega el modo foto para capturar los instantes sin el molesto HUD y con opciones de posturas y gestos varios. En cuanto a la banda sonora, el epicismo en los enfrentamiento se mantiene mientras el hilo ambiental durante el descanso y la exploración es sutil pero efectivo

En definitiva Monster Hunter: World Iceborne trae una expansión de las de antes. Esto implica un montón de contenido con nuevas mecánicas y armamento para ofrecer horas y horas de caza en las tierras heladas. Todo esto envuelto en una campaña más orientada a contar una historia elaborada y profundizar en los protagonistas. Asimismo presenta una dificultad que aumenta gradualmente hasta ofrecer un desafío para los más hábiles. Sin embargo, por suerte o por desgracia el factor suerte y repetición hace acto de presencia una vez más, lo que puede implicar la caza sin control de una misma especie hasta fabricar tan ansiado objeto. Aunque es la seña de esta saga y no empaña demasiado la experiencia.

39.99
9.4

Gráficos

9.0/10

Sonido

9.0/10

Jugabilidad

9.5/10

Duración/Diversión

10.0/10

Pros

  • Nueva región
  • Nuevos monstruos
  • Nuevas mecánicas jugables
  • Mejor narrativa

Cons

  • Puede resultar repetitivo
  • El factor suerte
  • Dificultad elevada repentina

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