Acompaña a Artyom en la tercera entrega de una de las sagas más queridas del mundo de los videojuegos

Han pasado 33 años de lo eventos de la guerra que asola la Tierra, y de nuevo nos ponemos en la piel de Artyom, tomando el final de Metro the Last Light donde éste sobrevive: llega Metro Exodus. Aún si no has jugado a los dos títulos anteriores de la saga , A4 Games te resume en una excelente introducción los acontecimientos que llevan a la humanidad a estar recluidos en alcantarillas y usar máscaras para sobrevivir a la contaminación.

Tal y como vimos en su tráiler de revelación en el E3 2017 de Microsoft, tendremos otra escena donde Artyom explora el metro, clásico en la franquicia, con espacios oscuros, húmedos y tenebrosos, para después salir al exterior en la búsqueda de la verdad y una señal de radio misteriosa, investigación que provoca las burlas y la pérdida de paciencia del mando de La Orden.

Aquí es cuando Metro Exodus da un paso adelante en lo referente a la saga, la cuál nos acostumbró a un modo de juego más lineal y sumergidos en la más profunda oscuridad de los túneles del metro. La aventura comienza con el descubrimiento de un tren llamado Aurora, que llevará a nuestros protagonistas a salir al exterior en busca de respuestas a unos extraños acontecimientos y una conspiración que ya no se sostiene.

Con esta premisa, el título se abre a nuevos caminos jugables, ofreciendo la posibilidad de explorar espacios más abiertos con toques sandbox, aunque con una exploración bastante más profunda que otros juegos con más densidad de iconos y coleccionables inútiles. La supervivencia juega así un papel muy importante, y la búsqueda de recursos será esencial para equipar a Artyom con lo necesario para encarar todos los peligros que encontrará en las extensas llanuras de Rusia.

Entre nuestro equipamiento, podremos llevar 3 tipos de armas diferentes, con sus respectivas municiones, así que nunca te quedes sin suministros, registra cada rincón y todos los cadáveres de los enemigos tanto ya abatidos como los de nuestras víctimas. Además, tendremos kit médicos, filtros de aire para la máscara, y otros útiles, como granadas, cuchillos arrojadizos u objetos que podremos arrojar para distraer a los enemigos. Nuestro inventario se encuentra en un a mochila que siempre llevaremos con nosotros, y en cualquier momento podremos fabricar medicamentos, filtros o munición, pero lo mejor es descubrir los sitios seguros, donde casi siempre hay una mesa de trabajo donde equipar mejoras para nuestras armas, fabricar o limpiarlas, cosa muy importante para su correcto funcionamiento.

Hablando del gunplay, el funcionamiento del deterioro de las armas es un tema bastante complicado, pues mientras más gastada esté o bien si se ensucia demasiado no funcionará correctamente, lo que puede ser fatal para hacer frente a las hordas de mutantes o los bandidos. El equipo de desarrollo ha puesto mucho empeño en la personalización de las armas, así que recogiendo piezas de aquí y allá podemos fabricarnos armas letales, además de variantes para el sigilo y otras más potentes para los mutantes. El realismo que han querido implementar puede frustrar al principio, pues si nuestra arma no está bien se encasquillará muy a menudo y nos puede dejar vendidos, fundamentando así un punto de estrategia y de supervivencia no apto para pusilánimes. Al disparar podemos notar las evidentes diferencias entre el armamento disponible, con una muy buena programación del retroceso y comportamiento de cada una; aunque la pega es la misma que anteriores entregas. El sistema de apuntado sigue siendo tremendamente lento, impreciso y poco intuitivo, aspecto que no está presente en otros títulos FPS con mucho más prestigio.

La máscara también es fundamental para sobrevivir, debiendo cambiar el filtro cada cierto tiempo si queremos seguir respirando. De hecho, también tendremos que limpiar el exterior de la máscara de posibles manchas, agua o vaho. Aquí el estudio ha dedicado mucho mimo, pues a veces estaremos heridos y al limpiar el cristal se manchará con nuestra sangre, o bien se podría manchar si estamos en un terreno con barro y nos hemos arrastrado por el sucio suelo.

El cuidado con el desarrollo de la máscara es tal, que los enemigos pueden romperla haciéndoles pequeños agujeros o fisuras, a lo que responderemos poniendo un parche improvisado. El cristal permanece igual en toda la partida, con sus grietas y pequeño apaño casero, hasta que cambiemos la máscara en alguna base. Podemos quitarnos la máscara, que al volver a colocárnosla seguirán ahí todas sus “heridas” de guerra.

Entrando de lleno en la exploración, punto fuerte del título además del ya citado de la supervivencia, tendremos la misión principal, marcado con una X en el mapa dinámico, e irá cambiando según completemos objetivos, pero también tendremos opciones secundarias, como buscar un osito de peluche o una guitarra, por ejemplo, las cuales las podremos hacer solo si queremos, pero que tendrán un gran valor en cuanto a recursos y armas. Con ciclos de noche y día, además de clima dinámico, tenemos que jugar pensando en que, por ejemplo, de noche hay menos bandidos vigilando y podremos pillarlos desprevenidos, aunque las bestias mutantes morarán a sus anchas en la oscuridad. Apagar la linterna y eliminar las fuentes de luz será fundamental para evitar que nos vean, como lo será también caminar agachados y el uso de los silenciadores, pero no pienses que será fácil, ya que Metro Exodus es muy exigente.

No solo será espacio abierto, pues deberemos explorar subterráneos oscuros llenos de contaminación y extrañas criaturas, lo que acerca a esta entrega a sus predecesoras y no es solo mundo abierto como muchos jugadores creían. Metro Exodus es una evolución necesaria de la saga, tanto para ofrecer algo distinto como para justificar el avance en su historia. Así que no os preocupéis, pues tenemos juego para un buen puñado de horas, ante la necesidad de explorar para equiparnos lo mejor posible y hacernos con el armamento más potente. La historia en sí, pese a este mundo abierto que se abre ante nosotros no pierde fuerza, ya que eventos emergentes nos irán poniendo al corriente de todo lo que nos quieren contar.

Metro Exodus es un título muy exigente, que premiará al jugador que se tome la molestia de urdir un buen plan de ataque, ya que los enemigos, sobre todo los mutantes son bastante duros, así que si puedes evitarlos mucho mejor; hay muchas formas de cumplir las misiones. Si te enfrentas a ellos sin pensar, puedes encontrarte sin munición, pistolas encasquilladas por la suciedad, falta de medicinas o arrinconado sin opciones a merced de las bestias (creedme que os pasará más de una). Si optas por el sigilo, además de ahorrarte unas cuantas balas, puedes salir sin un rasguño, y el juego además, tiene la opción de noqueara a los enemigos en lugar de matarlos. ¿Quien dijo que Artyom es mala persona?

Y cambiando ya de tema, el aspecto visual de Exodus es sin duda sorprendente, con una calidad que roza la perfección, sobre todo en Xbox One X cuya resolución alcanza lo 4K nativos con otras muchas mejoras, como texturas mejoradas, mayor calidad de sombras, iluminación sobresaliente y un gran uso del HDR.

La verdad es que iba con un poco de recelo, pues es bien sabido que los videojuegos se presentan con unas demos técnicas al máximo nivel, y en el lanzamiento, salvo algunas excepciones, se presentan con un importante downgrade. Sin embargo, la sorpresa ha sido mayúscula, con un diseño de escenarios espectacular, unos cambios en el clima que cambian tanto el aspecto como la jugabilidad, además de sumo cuidado en los detalles y movimientos de los personajes. Las animaciones al abrir puertas, deslizarse por un hueco, subir escaleras, recargar el arma o las interacciones con la máscara están hechas con sumo cuidado, metiéndonos de lleno en la acción. Sin embargo, las expresiones faciales distan mucho de estar a la altura del resto del juego, ya que son en muchas ocasiones algo planas y carentes de la pertinente expresividad.

Hablando de otros detalles técnicos, el sonido o al menos sus efectos nos dan una de cal y muy poquito de arena, ya que tanto el doblaje (totalmente en castellano), los disparos, los mutantes y otros efectos sonoros están muy bien conseguidos, pero el sonido de los pasos de nuestro protagonista chirría (y mucho) con el resto de la ambientación. El uso de los sonidos crea una atmósfera terrorífica en ocasiones, y angustiosa en otras, pero también ayuda a ubicar la posición de los enemigos, su número o la cantidad de ellos.

La banda sonora está en esa misma línea, con un soundtrack digno de la saga, con mucho carácter, y que consigue meternos de lleno en cada situación que abordemos, además de acompañar la historia con grandes melodías.

En conclusión, Metro Exodus no decepcionará a los fans de la saga y puede llamar la atención de nuevos jugadores que aún no hayan descubierto el universo creado a partir de las obras de Dmitry Glukhovsky. Un gran diseño de exploración dividida en varios escenarios explorables, donde el cumplimiento de las misiones secundarias nunca estará demás para conseguir suministros, recompensas y útiles para comerciar en las zonas seguras.

Este título nos pondrá a prueba, pero no desesperéis, ya que cuanto más jugáis, mejor encarareis las diferentes situaciones y aprenderéis de vuestros errores. Con todo esto estamos ante uno de los mejores lanzamientos de este año con un conjunto de novedades jugables que harán las delicias de los fans y no tanto de la saga.

Muchas gracias a Koch Media por el código para su análisis.

Metro Exodus

69,99€
8.6

Gráficos

9.0/10

Sonido

8.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración/Diversión

8.5/10

Historia

9.0/10

Pros

  • Belleza audiovisual
  • Historia sobresaliente
  • Multitud de detalles
  • Supervivencia bien trabajada
  • Los subterráneos son terroríficos

Cons

  • El apuntado sigue siendo pésimo
  • A veces el mundo abierto abruma
  • Puede resultar muy difícil
  • Tiempos de carga muy largos