Zombies, polémica, el nombre Hideo Kojima, supervivencia, entre otras cosas, es lo que nos encontraremos en este aventura.

Sería difícil encontrar a alguien en la comunidad de jugadores que desde un principio pensase que el salto de Konami al género de la supervivencia fuera algo sumamente prometedor. Tal vez la idea sería interesante si hubiera sido una nueva IP, pero desafortunadamente, con las palabras “Metal Gear” en el ajo, así como la ya famosa relación entre Konami y Hideo Kojima, Metal Gear Survive siempre iba a arrastrar una pre-concepción negativa sin importar el resultado. Esto ocurre aún con la salida del título días después, a pesar del buen nivel de producción que ha demostrado el juego, con escenas cinemáticas potentes marca de la casa e incluso unas cuentas referencias a entregas anteriores de la serie.

Cuando comenzamos Metal Gear Survive nos damos cuenta rápidamente de que el título no está seguro de si quiere jugar con la nostalgia de la serie para convencer a más jugadores o dejar todo lo que ya pasó atrás y convertirse en algo único. Pese a todo esto, con lo que nos encontramos al final es que este es otro juego de supervivencia corriente, con un nombre de campanillas. Las razones que explican los problemas del producto final no se deben exclusivamente a que se trate de una falta de respeto a la saga Metal Gear, ya que ha habido títulos como Metal Gear Rising que unieron a fans y nuevos jugadores.

Metal Gear Survive lanza una o dos ideas interesantes a lo largo de nuestra aventura y tal vez el mejor elogio que podría atribuirle es que es mejor de lo que uno espera en un principio. Ciertamente, su trama es bastante delirante e imposible, incluso en el contexto del mundo en el que se desarrolla, el protagonista, agujeros de gusano y la tierra baldía de Dite, el lugar en el que se desarrolla la aventura, basado en un mundo paralelo al nuestro en el que el personaje-jugador es aparentemente enviado a una misión por una facción nueva introducida en el comienzo. Como cabría esperar de un típico juego de supervivencia, Metal Gear Survive tiene dos conceptos fundamentales y objetivos finales. En primer lugar, deberemos ampliar la base de operaciones mediante la búsqueda de materiales con los que fabricar nuevas armas/artículos/alimentos, así como construir nuevas instalaciones en la base. Y segundo, lo más importante de todo, sobrevivir, lo cual, para cualquiera que haya probado un juego de supervivencia debería saber de sobra.

Comenzaremos personalizando a nuestro protagonista con un editor bastante completo y con múltiples opciones. Una vez hecho esto (tras unas cuantas largas cinemáticas, marca de la serie original), llegaremos al mundo de Dite, donde rápidamente comenzaremos con las mecánicas típicas de un juego de supervivencia, como que nuestro personaje tenga hambre y sed rápidamente (el valor numérico del 1%-100% para ambos, siempre irá descendiendo sin importar, y cuanto más corramos, más rápido bajará). Hay que añadir a eso que los escasos recursos comestibles y bebida en los primeros capítulos, hacen un trabajo terrible para convencer al jugador a continuar. Además, al igual que vimos en The Division y Destiny, los intentos de Metal Gear Survive en las misiones de búsqueda, ya sean del modo historia o secundarias, a menudo se limitan a “ir aquí, conseguir un artículo y regresar” con la naturaleza repetitiva de proceso. A pesar de la capacidad de aumentar el nivel de tu personaje, con beneficios adicionales y habilidades nuevas, los enemigos que nos encontraremos durante la aventura serán una especie de zombies, y que más que ser una especie de desafío durante la aventura, son unos peleles a los que golpear sin ningún miramiento.

Sin embargo, hay algunas mecánicas más interesantes. Tendremos el visor de supervivencia de Snake, que nos alerta de cualquier anomalía física y enfermedades que necesiten curarse como un insecto estomacal, fracturas, moretones, incluso falta de sueño, así como el detector en forma de anillo de MGS4 que proporciona una disposición en tiempo real de cualquier enemigo cercano y cómo de cerca o consciente están de nuestra presencia. Y por supuesto, dado que la mecánica es un claro copy-paste del anterior juego, el movimiento de The Phantom Pain y las funciones básicas de sigilo están ahí para ser tenidas en cuenta, aunque con un sigilo mucho más limitado. A pesar de sus esfuerzos para incorporar mecánicas de sigilo, está claro que Metal Gear Survive se mueve más hacia la recolección de recursos y la toma de decisiones, desde el punto de vista del jugador, que casi siempre tomará la vía de la acción.

Por tanto, si la mecánica de todos los juegos de supervivencia no es lo tuyo, el juego rápidamente se hace repetitivo. Sin embargo, a pesar del bucle que suponen sus misiones principales, las peligrosas regiones cubiertas de polvo de Dite nos ofrecen algunas buenas ideas, aunque son imperfectas. El Polvo se refiere a una zona con visibilidad reducida, que nos ofrece una nueva stat a tener en cuenta junto al hambre y la sed, que será el oxígeno. Al igual que con el hambre y la sed, el oxígeno se agotará cuanto más se exploren las regiones cubiertas de polvo. El principal problema viene dado por la falta de entornos diversos o que nos inviten a descubrir más de los mismos (la mayoría de los territorios comprendidos tienen la misma estética visual que de The Phantom Pain).

Es aquí, cuando nos movemos por las áreas menos visibles de Dite, el momento en el que Metal Gear Survive deja que su concepto de supervivencia dé su mejor versión. Por un lado, tenemos un mapa en nuestro dispositivo de supervivencia, que llena los huecos que faltan en tiempo real cuando descubramos nuevas zonas, pero requiere retroceder hasta el campamento base para poder actualizarlo y completarlo. La única forma de saber dónde está nuestro campamento es siguiendo las luces brillantes de torres y contenedores cercanos, lo que convierte el hecho de explorar estas partes en lo mejor del juego. En un momento de la aventura se podrán activar puntos de viaje rápido adicionales en forma de generadores de agujeros de gusano para ayudarnos a desplazarnos con más facilidad por el mapa, pero para activarlos deberemos pasar un largo tiempo en una zona, utilizando oxígeno y Energía Kuban (la moneda del juego utilizada para la creación de objetos, comida, materiales o incluso reabastecer el almacenamiento de oxígeno). A lo largo del camino, nuestro único cometido será encontrar el siguiente puesto de avanzada que contiene recursos valiosos o incluso una horda de zombies a los que deberemos aniquilar para conseguir más Energía Kuban. Dicho esto, al principio de la aventura haremos todo lo posible por evitar a los zombies, pero cuanto mejores armas conseguimos o creamos más sencillo será acabar con ellos (al hacernos con el arco, acabar con los enemigos es ridículamente sencillo).

Ahora llegamos a otro de los puntos negativos de la aventura: las microtransacciones. No sólo hay casos en los que el equipo y habilidades particulares están bloqueadas detrás de microtransacciones, como el caso público de tener que pagar por ranuras de personajes adicionales, sino que se extiende más lejos en cosas como bolsas de armas adicionales y ranuras para artículos secundarios. También tenemos “impulsores” que proporcionan un mayor rendimiento a cosas tales como la cantidad de Energía Kuban que uno puede recoger o incluso su cosecha de alimentos en el campamento base. Este sistema monetario pierde rápidamente cualquier neutralidad y se convierten en depredadores directos. Debemos añadir a eso el hecho de que Metal Gear Survive es sólo un juego más en una larga lista de juegos triple A que no permite la conversión de la moneda del juego a SV Points (la moneda comprada con dinero del mundo real para tales características) y con esto es claro que en Konami están más que felices de pisar las peligrosas aguas de modelos potencialmente pay-to-win, a pesar de que el juego es PvE incluso en su modo cooperativo online.

Gráficamente se recicla modelados de personajes, animaciones y movimientos de Metal Gear V: The Phantom Pain, manteniendo el gran nivel exhibido anteriormente (pese a algunos texturas de baja resolución) y demostrando que el Fox Engine es un motor rocoso. Lo hemos analizado en Xbox One X, ya que está mejorado además para la consola, aportando mayor resolución que en Xbox One, así como HDR. El audio mantiene también un alto nivel, permitiendo seleccionar las voces en japonés o en inglés, y con subtítulos en castellano.

Para aquellos que están dispuestos a soportar el peso de su poco interesante apertura y las sucesivas horas posteriores al comienzo, convirtiéndose en un bucle repetitivo de misiones, Metal Gear Survive ofrece algunas buenas ideas en el camino, bajo un mundo algo mediocre y a casi únicamente centrado en la recolección de objetos. Metal Gear Survive no es la abominación absoluta que muchos habían sospechado que sería, pero tampoco es un juego muy a tener en cuenta para los que no gusten del género de supervivencia.

Metal Gear Survive está ya disponible en Xbox One a un precio de 39,99€.

Metal Gear Survive

39,99€
Metal Gear Survive
6.4

Gráficos

8.0 /10

Sonido

7.0 /10

Jugabilidad

6.5 /10

Duración/Diversión

4.0 /10

Pros

  • Las cinemáticas son de gran nivel
  • Gráficamente es muy solido
  • El control es satisfactorio

Cons

  • Repetición de mecánicas
  • Sistema de microtransacciones
  • Mundo vacío