Si bien Megaman 10 no causó mucho revuelo, en esta ocasión podremos respirar tranquilos porque tenemos esencia añeja para dar y tomar.

Uno de los personajes más emblemáticos que pertenecen a las filas de Capcom no ha tenido un camino de rosas precisamente. Rockman, como se le conoce en tierras niponas, o Megaman como le conocemos nosotros, empezó a lo grande en las consolas de 8 bits, consolidando su propuesta en la siguiente generación e incluso protagonizó muy buenos juegos en 2D para la primera Playstation. Pero claro, la gallina de los huevos de oro no es eterna, y la falta de ideas frescas, así como el paso a los entornos tridimensionales no le sentaron muy bien (podríamos encontrar su homónimo con Sonic, la mascota de SEGA que corrió una suerte parecida). Por más que lo intentó, con “spin-offs” de lo más variados (juegos de fútbol, lucha y rol por citar algunos géneros) el chico del cañón como brazo no acababa de despuntar de nuevo. Por suerte, estos problemas y preocupaciones se acaban hoy gracias a Megaman 11, una entrega que recoge la esencia añeja que caracterizó a la saga y a su vez aporta elementos nuevos que no llegan a romper las bases jugables clásicas, sino que hacen todo lo contrario, enriquecer la propuesta.

Como buen golpe nostálgico hacia las entregas más clásicas, en Megaman 11 no habrá una historia profunda que llegue a cautivar al jugador. Seguiremos contando con los planes maquiavélicos del Dr. Willy, quien plantará cara de nuevo a nuestro creador, el profesor Light, con el único fin de superarle en sus invenciones y dominar el mundo con los robots desarrollados para la ocasión. Esta vez, sus planes van un poco más allá debido a un nuevo dispositivo fabricado por él mismo llamado “doble MEGA”, con el que sus secuaces metálicos potenciarán sus habilidades hasta límites insospechados. Por supuesto nuestro profesor no es tonto, y después de varios días en el taller consigue que nuestro pequeño héroe consiga también esta grandiosa habilidad, completamente necesaria si queremos completar satisfactoriamente nuestra misión de derrotar al Dr. Willy. Y tened por sentado que de verdad vamos a necesitar el “doble MEGA”.

Quienes hayan jugado a alguna entrega anterior de Megaman sabrán lo que se van a encontrar en esta onceava parte. A nuestra disposición tendremos un plantel de enemigos a los cuales tendremos que batir, en el orden que queramos, para finalmente enfrentarnos al Dr. Willy. Una vez derrotado al jefe final de cada escenario podremos absorber su ataque especial, casi siempre asociado a un poder elemental concreto (en este caso hielo, fuego, electricidad, acido, etc.). Escoger al siguiente robot para hacerle picadillo no debería ser una decisión aleatoria, ya que los poderes que vayamos heredando del plantel de enemigos podrán ser efectivos contra otros pendientes en el roster inicial. Por ejemplo, nada mejor para apagar las llamas de Torn Man que usar el poder de hielo de Tundra Man . Si conocemos los ataques de cada adversario, y sabemos sus puntos débiles y el arma a la que sienten pavor, os aseguramos que los combates no os durarán más de un minuto. Pero claro, alcanzar este combate al final de cada pantalla no es lo difícil…lo verdaderamente complicado es el camino hasta ese momento culmen.

Uno de los puntos clave en cualquier juego de la franquicia es su endiablada dificultad en cada una de las pantallas, y en Megaman 11 no podía faltar a la cita. Recogiendo de nuevo el testigo por recuperar el formato antiguo, vamos a tener que recurrir a hábitos que ya estaban enterrados con nuestra infancia. Me refiero a aprendernos al dedillo la disposición de enemigos, practicar los saltos, conocer el escenario y poco a poco ir mejorando nuestras dotes con el “doble MEGA” para superar cada segmento de fase. No es coña, he tardado en pasarme cada fase más de 45 minutos por el desafío que implica. Los peligros que supone el fuego en el bosque (un toque y estás muerto) los pinchos entre las corrientes de agua (un toque y estás muerto) y la fase aérea con saltos imposibles (caer al vacío y adivinad… estas muerto) hacen que soltemos todo tipo de insultos, improperios y descalificaciones a nuestro televisor. Por suerte, cuando superas cualquiera de estas fases, el agrado y sensación de satisfacción superan cualquier mal que hayamos sufrido en el periplo infernal.

Que no os agobie en sus comienzos. La práctica y la paciencia serán vuestras mejores armas, y una vez que controlemos la habilidad de “doble MEGA” todo será más fácil. Con este dispositivo podremos mejorar nuestras aptitudes: si presionamos Rb todo irá a cámara lenta, lo que nos proporcionará un jugoso tiempo extra para esquivar los disparos enemigos. Por el contrario, si presionamos Lb ganaremos en potencia de disparo, muy útil contra los enemigos grandes a mitad de fase. También podremos combinar ambas habilidades en un ataque definitivo, pero después de su uso quedaremos vulnerables y sin posibilidad de atacar en condiciones. Ojo al dato, y es que han añadido una gran mejora en el cañón Buster que Megaman tiene “de serie”, y es que los disparos podrán atravesar paredes, e incluso si lo cargamos podrán atravesar líneas de enemigos. Un detalle muy importante y al que podremos sacarle ventaja.

La tienda del juego también será nuestra mejor aliada, y visitarla de vez en cuando hará nuestra aventura mucho más asequible. Podremos comprar desde vidas extra, un aumento de defensa, reservas de energía hasta otro tipo de ayudas proporcionadas por pequeños robots. También hay mejoras en nuestra equipación o facilidades para que todo sea más llevadero (pinchos en las botas para no resbalar en la nieve, una carga automática de nuestro Buster para no tener que estar apretando el botón, un sistema que evita que retrocedamos cuando hemos sido heridos por un enemigo, etc.) Si sabemos gestionar bien “nuestro dinero” encontraremos el objeto adecuado para cada ocasión. Y hablando de ayudas, no hemos nombrado la implementación del perro robótico Rush, todo un clásico dentro de la saga Megaman y que nos echará un cable gracias al muelle que tiene en su espalda, o bien como deslizador para evitar cualquier trampa que haya en el suelo.

Si bien Magaman 10 apostaba por el pixel clásico de las consolas de 8-Bits (en un claro homenaje a NES) en Megaman 11 se busca un efecto tridimensional en mapeados en 2D. Particularmente las animaciones de nuestro protagonista no me gustan, ni ese aspecto tan escaso en detalles. Ni siquiera su modelado llega a parecerme natural. Por suerte no pasa lo mismo con sus escenarios o los jefes finales, con un diseño exquisito y muy distintos entre sí. Hay buenos detalles, como las partículas de luz que emite cada disparo, o la propia iluminación de la bala que puede apreciarse cuando estamos en zonas más oscuras. Un aspecto sopesa al otro, y en líneas generales el equilibrio es bueno, invitando al jugador a descubrir cada uno de sus parajes.

Donde Megaman 11 también da el callo es en su apartado sonoro. Quienes ya hayan disfrutado de alguna entrega de este personaje seguro que saben las cotas tan altas de calidad en cada una de sus canciones, y aquí se vuelve a repetir desde los instantes iniciales con la pantalla del título. Además, recuperan tonadillas y melodías clásicas para la ocasión, todo un detalle que gustará a los fans más incondicionales. Además, hay mogollón de efectos de sonido para que siempre estemos atentos a lo que suceda en pantalla. Adrenalina pura y dura, con ese toque arcade que envuelve al juego de maravilla. Por cierto, existen voces en inglés y japones, aunque el texto se encuentra en español. Suficiente para disfrutar sin ningún tipo de obstáculo de la historia de Megaman 11.

Conclusión
Capcom ha conseguido recuperar la esencia nostálgica y las mecánicas jugables que tan bien funcionaron en el pasado para transmitirlo a Megaman 11. Hay novedades que casan muy bien con la propuesta, como esa habilidad “doble MEGA”, y volvemos a tener la dificultad endiablada que nos lo hacía pasar tan mal hace 30 años. Por poner alguna pega, el diseño tridimensional de los personajes no acaba de convencer, y especialmente nuestro protagonista tiene movimientos demasiado planos y en ocasiones nada naturales. Ojalá la saga siga este camino, porque se ha encontrado un equilibrio que hace tiempo que se desbalanceó. Y ya puestos a pedir, a ver si Zero hace acto de aparición…

 

Megaman 11

29.95€
8.6

Gráficos

8.0/10

Sonido

9.0/10

Jugabilidad

8.5/10

Diversión / Duración

9.0/10

Pros

  • Controles y saltos precisos
  • Dificultad alta, pero gratificante cuando superas la frase
  • Enemigos y escenarios ricos y variados

Cons

  • El diseño de Megaman, algo soso
  • La tienda tiene mucho peso, quizás demasiado
  • Poca involucración de Rush, el perro robótico (y nula presencia de Zero...)