Hay quienes juntan joyas para hacer una fortuna, y hay quien junta joyas para hacerlas desparecer. ¿Entiendes esto último? A lo mejor con el análisis de Lily’s Epic Quest for Lost Gems sales de dudas.

Como bien sabéis, dentro de la Store de Xbox One podemos encontrar juegos y propuestas adaptadas a todo tipo de jugadores, gustos y bolsillos. Dentro de los juegos independientes también hay división, encontrando joyas que casi podríamos catalogarlas como triple A, hasta proyectos más humildes como el que tenemos en este análisis. Sin ser un alarde técnico, jugable ni visual, los usuarios que busquen un juego de puzles sencillito puede que encuentren en Lily’s Epic Quest for Lost Gems lo que andaban buscando.

A la caza del tesoro. Esa es la idea de partida y la excusa que tendremos en Lily’s Epic Quest for Lost Gems para ir superando fase tras fase. Nosotros controlaremos a una niña que se ha empapado de la afición que tiene su abuelo: la espeleología y búsqueda de objetos enterrados. Por desgracia, nuestro abuelito tiene que permanecer ingresado en el hospital por una enfermedad, aunque antes de partir a los cuidados de profesionales, nos dará un mapa donde se hallan una serie de tesoros para que nosotros descubramos. Así que, armados con nuestro pico y nuestra pala, es lo que haremos a lo largo y ancho de toda la aventura, sin otro tipo de mecánicas que nos desconcentren del duro trabajo que tenemos por delante.

Muchos de vosotros habéis jugado a los puzles “Match 3”, es decir, aquellos donde tenemos que conectar 3 o más piezas del mismo color para hacerlas desaparecer. Precisamente este año personalmente pude disfrutar de un juego basado en este estilo, Metropolis: Lux Obscura (cuyo análisis podéis leer aquí) que contenía elementos pocas veces visto en un videojuego. Lily’s Epic Quest for Lost Gems tampoco se queda atrás en originalidad, aunque no toda la que podríamos esperar, ya que al poco de jugar (o superar el primer mundo) veremos una repetición que no le sienta nada bien.

Cada fase que comprende el juego desarrollado por Studio Craft Development tiene un objetivo prefijado que completar, que pasan desde descender una cantidad predeterminada de metros en nuestra excavación, hacer explotar una cantidad concreta de terreno o encontrar una puerta secreta hasta otras tareas como desenterrar los ansiados tesoros que se encuentran ocultos entre los estratos de la tierra. Para ello, debemos valernos con nuestro ingenio e inteligencia juntando bloques de un mismo color, pensando muy bien cada movimiento ya que estos serán limitados. Como ya es típico es juegos de esta índole, si llegamos a juntar más de tres fichas a la vez, seremos recompensados con ítems que nos harán la misión mucho más fácil, ya sea con radares que nos marquen las localizaciones de los tesoros, dinamita que reventará nueve bloques a la vez, una excavadora que eliminará la fila de terreno que escojamos, etc. Al principio puede parecer una nimiedad, pero a medida que se suceden las pantallas deberemos buscar el apoyo de estos objetos si queremos conseguir el éxito en la misión.

Quizás la parte más innovadora de Lily’s Epic Quest for Lost Gems viene precisamente por el manejo de Lily. Seremos nosotros mismos quienes movamos a la protagonista y la hagamos descender a las profundidades, bien para cumplir la misión o bien para la recolección de todo aquello que descubramos. Aunque el movimiento de Lily no tendrá restricción de turnos, sí que deberemos velar de que todas las bonificaciones que consigamos estén disponibles para ella y sin que nos separe una pared infranqueable. Con especial cuidado y cariño deberemos recolectar los diamantes que algunas piezas nos dan, ya que nos brindarán movimientos extra para proseguir con nuestras andaduras bajo tierra. No solo Lily serán nuestros pies a lo largo y ancho de todos los niveles, sino que también será nuestros ojos, ya que el campo de visión que tendremos de las piezas vendrá limitado por el emplazamiento de Lily, y si queremos ver más allá, tendremos que mover a nuestra protagonista.

Puede que el control de Lily no sea todo lo fluido que uno puede esperar, muy lento en algunas ocasiones y super básico a nivel de acciones a realizar. Donde tenemos una queja importante es en la repetición de misiones y objetivos. Se hace muy pesado terminar una y otra fase y ver que los objetivos se repiten de manera casi infinita. Eso sí, lo hacen aumentando levemente su dificultad. Si en una primera fase, por ejemplo, tenemos que cavar hasta 20 metros de profundidad, en la siguiente fase deberemos alcanzar los 25 metros. Podían haber dado una vuelta a este concepto, incluyendo nuevos elementos en pantalla, desafíos y obstáculos que de verdad hicieran nuestra expedición todo un reto personal. No por incluir más niveles un juego gana enteros, y de los 10 mundos que componen Lily’s Epic Quest for Lost Gems, cada uno conformado a su vez por más de diez fases, nos sobran la mitad. De todas formas, es evidente la procedencia del juego y del mercado del que viene: los dispositivos móviles. En un móvil, para jugar una partida rápida cada día en el metro puede que funcione, pero en consolas es más difícil captar el interés cuando nos dedicamos a hacer completamente lo mismo nivel tras nivel.

Si la aventura principal se os hace corta (lo dudo, con más de 100 niveles donde picar y picar), tenemos un curioso modo competitivo para batirnos en duelo con otro amigo. No será el mejor multijugador, pero se sale de la rutina, ya que tendremos que ser más rápido que nuestro rival en descender una cantidad concreta de metros. Todo un desafío y una experiencia que se puede llegar a disfrutar en compañía.

Su apartado sonoro y visual tampoco ayuda a romper con la rutina. Pese a el colorido que destila por sus cuatro costados en los momentos “abiertos”, luego caeremos siempre en la misma composición de escenario, con varias capas de tierra de diferentes colores, o nuevos tipos de pieza cuando vayamos superando niveles. No tiene nada que llame la atención, y hasta las piezas no resultan vistosas. Cualquier otro elemento diferenciador en pantalla hubiera estado genial, como un cambio de objetos o diferentes formas de resolver puzles.

La canción que suena de fondo está bastante curiosa, pero tengo que hacer especial hincapié en decir que es la única canción. No hay otra. Y por muy alegre que sea, obviamente satura. Además, que en este tipo de juegos que requieren cierto nivel de concentración y de pensar los movimientos antes de actuar, una composición más tranquila hubiese sentado de maravilla. Al menos los textos vienen en español, que ya es más que otras propuestas con más relevancia en el mercado.


Conclusión

Lily’s Epic Quest for Lost Gems nos propone un juego de puzles “match 3” con la genial idea de poder mover nuestra protagonista por los caminos destruidos por la unión de las tres piezas. Un título que sería brillante si no fuera por la insultante repetición y cantidad de fases que llegamos a encontrar, que puede hacer nuestra aventura todo un infierno de reiteraciones. Hay ofertas parecidas mucho más interesantes, aunque ésta puede ser ideal para los más pequeños de la casa o para aquellos que quieran adentrarse por primera vez en el mundo de los puzles “Match 3”.

Lily's Epic Quest for Lost Gems

6.99€
5.3

Gráficos

5.0/10

Sonido

4.0/10

Jugabilidad

6.0/10

Duración/Diversión

6.0/10

Pros

  • Entorno alegre y divertido
  • Los juegos de puzles siempre enganchan
  • Original propuesta manejando a Lily

Cons

  • Debería ser free to play
  • Faltan ideas o sobran niveles
  • Música repetitiva