Nos toca viajar a Canadá para conocer los secretos que esconde Life is Strange: True Colors

No es oro todo lo que reluce en Haven Springs. Y no, aunque el pueblo canadiense antes recolectaba plata de sus minas, no van por ahí los tiros. Lo que parece bonito de fachada, puede esconder secretos muy oscuros en los corazones de sus habitantes. Angustia, miedo, rabia… esos sentimientos los percibe muy bien Alex Chen, protagonista de Life is Strange: True Colors. Unos sentimientos que se magnifican cuando le quitan a la persona más importante de su vida ¿Estás listo para descubrir la verdad?

Nuevo pueblo, nuevas caras

Life is Strange: True Colors es la nueva entrega de la aclamada franquicia que revolucionó la manera de contar historias. En esta ocasión, dejamos atrás las historias de Max y Chloe en Arcadia Bay, o el viaje evolutivo e intenso entre los hermanos Diaz. La acción transcurre en Haven Springs, y allí conoceremos a los amigos estrechamente relacionados con nuestro hermano. Y sólo conocerlos a fondo será la única manera de desenmascarar un misterio que necesitamos resolver.

¿Un superpoder o una maldición?

Alex Chen es nuestra particular protagonista en esta colorida aventura. No me preguntéis el motivo, pero desde el primer momento he conectado muy bien con ella. Sus años de vida dentro de un correccional han transformado su personalidad, siendo una persona solitaria, introspectiva y a veces hasta fría en cuanto a sentimientos se refiere. Pero quizás ese carácter no es debido al correccional. Quizás es debido a los poderes que ella posee.

Nuestra heroína tendrá el don de percibir los sentimientos de la gente, representados por colores. Cuando sale un aura rojo, significa que esa persona está enfadada. Si sale azul, es melancolía y si es morado, sus peores miedos florecen. No sólo Alex captará el aura, sino que será capaz de empatizar y absorber ese estado anímico si se encuentra muy cerca de la persona. Este factor será importantísimo a lo largo de toda la aventura, y aunque será un arma de doble filo, nos ayudará a conocer verdaderamente a las personas involucradas en el caso.

La vida siempre con una sonrisa

Bajo mi punto de vista, Life is Strange: True Colors tiene al protagonista más expresivo que he visto en toda la saga. Y eso que Alex controla muy bien sus sentimientos y resulta en todo momento muy comedida. Pero la manera de hablar, sus gestos, o los tipos de sonrisa que muestra reflejan muy bien el buen trabajo de Deck Nine Games. La cara es el reflejo del alma, y en muchas ocasiones así se percibe. En este punto, también hay que alabar el trabajo de Erika Mori, quien ha cedido su cara y a puesto todo de su parte para trasladar esas expresiones al juego.

Eso sí, el ritmo de esta última entrega es más directo que el vivido en las iteraciones anteriores. Aquí también podremos escudriñar cada escenario buscando objetos relacionados con los personajes, y de esa forma, conocer más la personalidad de cada individuo. Pero es menos importante, y queda relegado en parte debido a la habilidad de Alex. Al menos (y al contario de lo visto en Life is Strange 2), la acción se localiza en el mismo pueblo, y en pocas ocasiones visitaremos nuevas zonas.

Algo rojo, algo brutal

Uno de los puntos fuertes que siempre ha tenido la saga es la innovación, frescura y protesta reivindicativa que muestra en su trama. Life is Strange abrió un camino que antes no habíamos visto tan de cerca en los videojuegos, con problemas actuales entre la juventud y tocando otros temas muy serios como el suicidio, por ejemplo. En Life is Strange: True Colors seguimos contando con asuntos que hacen muy bien en tocar, ajenos a la historia principal pero igual de importantes.

Aunque en la serie Life is Strange aparezcan poderes sobrenaturales, también se tratan muchos problemas complejos del mundo real. Si hay algo que te preocupa o necesitas hablar con alguien, Square Enix facilita una web donde comenzar a ayudarte.

Alex Chen rompe con muchos estereotipos. Es una chica mentalmente fuerte viendo todo lo que le sucede. Es tímida y se fía poco de la gente que le rodea, supongo que por su pasado en el correccional. No tiene una condición sexual marcada y tampoco cuenta con un físico ideal como solemos ver en todos los videojuegos. Todo eso suma, y se añaden a los problemas psicológicos que sufren los habitantes de Haven Springs y por consiguiente, ella misma. Y aun así, pese a esas barreras marcadas por la sociedad, consigue sobreponerse y ayudar a todo el mundo que necesita una mano dentro de la aventura.

Disfruta de los pequeños momentos de paz

Visualmente no hay duda de que hay un cambio significativo que le sienta de maravilla a Life is Strange: True Colors. Ya no sólo lo observamos en las expresiones de nuestra protagonista como hemos comentado antes, sino que vemos una mejoría tanto en los escenarios como en los detalles y objetos que encontramos en ellos.

También os digo que el resto de personajes no tienen un nivel de detalle tan marcado como el visto en Alex Chen. Pero bueno, por una parte es comprensible que no se pueda realizar la titánica labor de insuflar expresiones faciales a todo personaje que aparezca en escena. Es un lujo quedarse sentado en un banco y relajarnos con los tiros de cámara que el juego realiza, con esa música tan característica y que invita a desconectar de todo.

Pon buena música en tu vida

Donde el juego sigue estando a un nivel que raya la perfección es en su aspecto sonoro. Como en cada entrega, la música sigue siendo un apartado muy característico y personal. Con sólo escuchar los primeros acordes ya sabes que estás ante un Life is Strange. Además, en esta ocasión la música está más presente que nunca al contar con una estación de radio en el pueblo que también vende discos, y por la afición de Alex por tocar la guitarra. Además en esta ocasión, aparte de tener temas propios compuestos por mxmtoon, hay otras canciones de artistas conocidos como Radiohead.

Conclusión de Life is Strange: True Colors

Square Enix junto con Deck Nine Games vuelven a la carga con otra nueva entrega de su aclamada saga. En esta ocasión vuelven a centrarse en algo más cerrado, sin tantos destinos como en la pasada iteración de la franquicia y centrándose mas en las personas y no en los lugares. Y el resultado no ha podido ser más satisfactorio.

Parte de “culpa” la tiene Alex Chen, su protagonista. Es un personaje muy bueno, bien construido y con un trasfondo que te permite empatizar con ella fácilmente. Sus poderes, que nos permiten ver, absorber y moldear los sentimientos ajenos serán un arma de doble filo, y gracias a ellos conoceremos mejor a los vecinos que habitan en Haven Springs. Y aunque sus poderes están bien, me quedo con la ruptura de estereotipo de esta nueva protagonista, siendo completamente distinta a lo que estamos acostumbrados a ver en videojuegos.

Para mí Life is Strange ha vuelto a ser Life is Strange. Si has seguido la saga desde sus inicios, y últimamente andas con dudas sobre su rumbo, puedes respirar tranquilo con esta entrega.

Life is Strange: True Colors

59.99€
8.5

Nota Final

8.5/10

Pros

  • Alex Chen en general es la caña
  • Visualmente hay un salto gráfico significativo
  • La música sigue siendo una pasada

Cons

  • A veces la sincronización labial brilla por su ausencia
  • La narrativa es más directa, sin tantas opciones como antes
  • El resto de personajes no están tan bien diseñados como la protagonista

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