Puzles y música se entremezclan en Kine, una aventura donde tres amigos buscan el estrellato y la fama con sus canciones bañadas con Jazz. ¿Lo conseguirán?

Montar una banda de música es fácil. Basta con tener un mínimo de instrumentos musicales, llevar bien el ritmo y las composiciones empiezan a fluir. Lo difícil es el camino a completar hasta que esos tres instrumentos conecten entre sí, o al menos esas conclusiones podemos sacar jugando a Kine, un juego de puzles desarrollado por Chump Squad que no nos pondrá la solución en la palma de la mano. Si eres de los que aceptan desafíos, les gustan los retos tridimensionales y además amas la música Jazz, puede que esta propuesta te suene interesante.

Euler el trombón, Quat la batería y Roo el acordeón son los tres instrumentos de música que protagonizarán Kine. Cada uno de ellos posee una particular forma de moverse por el escenario que debemos interiorizar si queremos que lleguen a buen puerto. No es nada fácil explicarlo, porque son de esos juegos que más vale probarlos antes que describirlos, pero al menos lo vamos a intentar. Digamos que, pese a que comparten acciones muy similares, cada uno de estos simpáticos instrumentos tiene un patrón diferenciado con el que se desplazan por el escenario: mientras que Euler hace uso de sus dos tubos del trombón para corregir trayectorias en su movimiento, Roo posee dos brazos que le permiten empujar bloques o incluso desplazarse en distancias más cortas. Por otro lado, Quat posee un tubo de batería largo que puede usar para salvar ciertos obstáculos e incluso utilizarlo como medio de transporte para sus otros dos amigos. ¿Lioso, verdad? Al principio lo es mientras juegas, pero una vez que pillas el truco a cada instrumento, todo empieza a cobrar más sentido.

Que uno sepa el funcionamiento y patrones del trombón, el acordeón y la batería no implica que el juego sea fácil. Como suele ser habitual en este tipo de propuestas, a medida que vayamos superando fases el reto será mayor…aunque nuestra capacidad para superar cada desafío también irá en aumento. Las primeras fases, que sirven como introducción a lo que después “se nos viene encima” sólo contarán con uno de los tres instrumentos, pero poco a poco las cosas se irán poniendo más difíciles, teniendo pantallas donde deberemos alternar el control entre los dos o tres compañeros de fatigas. Cabe decir que la curva de aprendizaje es muy buena. Cuando me enfrenté por primera vez al juego sentía verdadero pavor, ya que nunca ha sido un tipo de rompecabezas que me llame la atención, pero he de reconocer que Kine sabe llevarte de la mano muy bien sin esa sensación de impotencia o agobio que otros juegos pueden transmitir. Además, para facilitar las cosas y disipar todo elemento de frustración, podremos “rebobinar” nuestros pasos para tomar otra alternativa y de esa manera completar el nivel.

Cada capítulo de Kine consta de varios puzles que deberemos completar en el orden estipulado. En todos y cada uno de ellos la finalidad es la misma: llegar hasta el objetivo marcado por el juego, ya sea una casilla que contenga una partitura o que se componga de un botón rojo. Aparte de estos objetos que marcan el final del desafío, podemos encontrar otra serie de utensilios esparcidos que nos derivarán a misiones secundarias. Esto permite que el título en sí sea rejugable, ya que buscar los caminos adecuados para llegar a estas nuevas misiones no es nada fácil y requerirá poner toda la carne en el asador. Además, en algunas ocasiones, completar estas misiones adjuntas nos otorgarán más información sobre la historia que se cuece entre estos tres amigos. Sí, pese a su condición de juego de puzles con una propuesta muy marcada, Kine tiene cierto componente narrativo.

No llevemos a la confusión al jugador, la historia que se cuenta en Kine se queda en un aspecto meramente anecdótico. Eso no quita que se agradezca esas líneas de diálogo entre los tres instrumentos, así como poder contemplar la personalidad de cada uno: el acordeón ve todo de manera optimista, el trombón es muy tímido y no quiere molestar, mientras que la batería tiene un carácter más egoísta y piensa que él es el protagonista de la banda. Algo sencillo, pero efectivo. Lo suficiente como para que quieras adentrarte en el siguiente rompecabezas y ver cómo continúa la trama que forman estos tres seres animados.

En su faceta audiovisual podéis ver el enfoque que tiene el juego. La música Jazz va muy ligada a la noche, y en Kine tenemos ambas cosas. No nos podemos olvidar que estamos tratando un juego de puzles sencillo, por lo que hay pocos cambios en sus escenarios, y la base jugable con la que se sustenta el propio título no da pie a cambios más drásticos más allá de la variación del color en los bloques. ¿Podía haberse puesto más hincapié en escenarios más diferenciados? Posiblemente sí, pero no es lo algo que el jugador busca en este tipo de puzles.  Donde no podía fallar (y no falla) es en su composición musical. Al tratarse de un juego con gran carga en su música, este apartado tenía que estar muy bien cuidado, y así ha sido. La música Jazz estará presente de principio a fin, con diferentes intensidades y “tempos” dependiendo de la situación concreta. Tanto en sus compases lentos, como en los más rápidos, en ningún momento llega a cansar. De hecho, es un buen acompañamiento mientras ponemos en funcionamiento nuestras neuronas resolviendo los problemas espaciales que Kine nos plantea.

 

Conclusión

La mecánica jugable que presenta Kine es todo un clásico entre los puzles. Deberemos desplazar a tres personaje con un patrón de movimiento muy particular hasta llegar al final de nivel. Eso sí, vaya tres personajes tan particulares. El título de Chump Squad tiene una curva de aprendizaje muy buena, y cuando nos queramos dar cuenta, ya estaremos alternando a estos tres instrumentos musicales en busca de una cooperación y colaboración que les permita completar cada capítulo. Eso si, te tiene que gustar el concepto de puzle tridimensional, si no, no hay nada que hacer.

Kine

19.99€
7

Gráficos

6.0/10

Sonido

8.0/10

Jugabilidad

7.0/10

Duración/Diversión

7.0/10

Pros

  • Los tres personajes están bien elaborados
  • Misiones secundarias y secretos que hacen el juego rejugable
  • Textos en español

Cons

  • Gráficamente no es llamativo
  • Al final es repetir un mismo concepto de puzle

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