Prepara bien tu nave pues el camino hasta nuestro nuevo hogar será largo y difícil

Cuando de juegos de supervivencia o gestión de recursos se trata, no creo que sea el mayor experto del mundo, así que lo que voy a contaros es mi experiencia en Génesis Alpha One. Radiation Blue, amparados por el mítico Team 17, ha creado un roguelike espacial de supervivencia donde nuestro objetivo será construir una arca interestelar para recorrer el vasto espacio y encontrar un nuevo hogar para la humanidad.

Partiendo de esta base, este título promete, sobre todo, muchas horas de búsqueda extracción y recolección de recursos para ir agrandando nuestra nave, para así ir cada vez más lejos en pos de asentarnos en un planeta habitable y así seguir prosperando como especie. Puede que esto no sea muy original, pero tanto el diseño, como la atmósfera del juego pueden recordar a películas de ciencia ficción de la década de los 80. Desde el menú, con esa fuente muy “MS-DOS” hasta los sencillos equipos informáticos de la embarcación espacial, parece transportarnos a una época donde lo desconocido era la base de estos filmes.

genesis alpha one

Un sistema aleatorio pero aún así repetitivo

Desde el principio dejan claro que o bien tienes unas instalaciones mínimas, o no podrás partir en tu búsqueda del nuevo hogar. Instalaciones como un invernadero para producir oxígeno, un alojamiento apropiado para la tripulación y estaciones de lanzadera, son solo alguno de los habitáculos necesarios para iniciar el viaje. Ya, con el tiempo, irán surgiendo otras necesidades que bien explican en la misión de tutorial, como por ejemplo un laboratorio genético para crear nuevos clones que servirán de tripulación.

Por tanto, construye las instalaciones básicas que son un rayo tractor para recolectar basura espacial, un invernadero, un almacén, un alojamiento y prepárate para buscar recursos de manera incansable para hacer funcionar tu nave. A colación de ésto, me viene a la mente ese chiste del avión super gigante que tenía 1.000 plazas, tres plantas, piscina, pista de tenis, discotecas, restaurantes y se decía: “a ver cómo narices despegamos con todo esto”. Y es que para encontrar el planeta ideal tendremos que buscar mucho, y en cada misión que iniciemos con una nueva nave, el universo a explorar se generará aleatoriamente, por lo que las opciones son infinitas.

Lo primero es visitar el puente de mando, donde estableceremos el rumbo y procederemos al salta al hiperespacio. Desde ese momento el rayo tractor será nuestro mejor amigo para recolectar recursos de la basura espacial, de donde sacaremos minerales importantes para la construcción de nuevos módulos para la nave. Y aquí es cuando empieza la tediosidad del título, pues es un proceso lento, y aunque asignemos tripulación para que trabajen recogiendo estos restos, puede llegar a monopolizar el juego al principio. No solo recursos podemos encontrar cuando la basura espacial llegue a la nave, pues extrañas criaturas nada amistosas llegarán aleatoriamente. Pese a que podemos ir armados, tenemos un constructor de armamento, en el cual hay utensilios muy buenos para automatizar procesos, como una torreta defensiva que podemos dejar instalada en cualquier lugar.

genesis alpha one

Cuando tengamos suficientes recursos como el hierro, podremos construir un hangar, desde el cual podemos viajar a planetas cercanos en una lanzadera en busca de biomasa, ADN extraterrestre y otros recursos muy interesantes. La biomasa sirve tanto de energía para nosotros como para crear nuevos clones humanos. Esto se hace en el laboratorio genético, en el cual crearemos vida que usaremos de tripulación, modificaciones genéticas con los genes alienígenas y hasta nuevas razas extraterrestres desconocidas.

En los planetas que visitaremos existe una gran diversidad de entornos, aunque en casi todos es la misma tónica. Aterrizamos la lanzadera en el planeta, probablemente hostil, y tendremos que dar una pequeña vuelta acotada por un campo de fuerza que genera nuestro vehículo de transporte. Además de las armas y otras herramientas, llevamos un cañón con el que observaremos todo tipo de materiales, y si destruimos enemigos se añadirán, si los recogemos con este cañón, ADN extraterrestre y biomasa. Una vez exploremos todo deberemos volver a la lanzadera para volver a la nave nodriza.

genesis alpha one

 

Disfruta de las vistas que ofrece la galaxia procedural

En cuanto a los gráficos, dejando a un lado las espectaculares postales que ofrecen tanto los planetas donde aterrizaremos como las vistas desde las ventanas de la nave nodriza, parece que el diseño de las criaturas y los clones no pertenezca a esta generación. Animaciones muy básicas, rígidas, criaturas demasiado sencillas difíciles de creer por sus movimientos mal recreados y el estilo gráfico en general, pueden echarte para atrás a la hora de meterte de lleno en la acción, sobre todo por su vista en primera persona.

La iluminación no es que esté muy bien conseguida, pues no sé si será por el ángulo de la fuente de iluminación, pero parecemos estar en un perpetuo atardecer. A veces incluso la fuente solar es de otro color, dando otro prisma distinto al que solemos tener en la tierra.

En cuanto al sonido del juego, la banda sonora recuerda a melodías de fondo del cine de ciencia ficción de los años 80, pero no destaca demasiado ni será recordado por los jugadores. En cuanto a los efectos de sonido, primero que a veces fallan en su ejecución, por no decir que son bastante simples y mecánicos, lo que lleva al punto anterior sobre los aspectos visuales: te saca de la experiencia.

El idioma de la I.A. que nos informa de todo está en inglés, pero el juego trae subtítulos en español. Pero a no ser que sea por estar analizando una versión anterior al lanzamiento, presenta algunos bugs que hacen que los textos aparezcan en ocasiones en inglés. Esperamos que tras su estreno se corrijan algunos de estos fallos y podamos disfrutar de la experiencia en su totalidad.

La duración del juego puede ser infinita, pero ¿es necesario?

El viaje puede ser muy largo, puesto que al principio costará mucho tener lo necesario para dar con nuestro nuevo Edén. Y es que cuanta más tripulación tengamos, más fácil lo tendremos para explorar cada vez más lejos. Nuestra nave puede pasar de tener unos cuantos habitáculos a convertirse en un a auténtica estación espacial, y esto, claro está, puede suponer un problema a la hora de recorrer interminables pasillos dentro de la nave. Esto plantea el dilema de cómo construir cada habitáculo y dónde emplazarlo, ya que luego podemos arrepentirnos de no disponer de un acceso rápido y despejado hacia el puente o el invernadero, por poner un ejemplo.

En conclusión, Genesis Alpha One, plantea todo un reto de búsqueda, recolección, creación y exploración por un vasto universo generado proceduralmente. Cada partida es diferente y en cada una podremos representar una colonia militar, científica y muchas más, pero el resultado de toas es el mismo: un camino largo y tedioso que puede llegar a aburrir bastante pronto.

 

 

Genesis Alpha One

29,99€
5

Gráficos

5.0/10

Sonido

5.0/10

Jugabilidad

4.0/10

Duración/Diversión

6.0/10

Pros

  • La inmensidad y aleatoriedad del espacio a explorar
  • Las vistas del universo desde la nave

Cons

  • Las tareas de recolección se pueden hacer repetitivas
  • Demasiada dificultad al principio
  • La historia es inexistente
  • La jugabilidad es muy anticuada

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