En Flowing Lights nuestros disparos irán a ras del suelo

La mayoría de los shooters del mercado requieren unos reflejos de felino para sobrepasar las oleadas de balas que vienen a nuestra caza. Pero no todos son así. Hay otras propuestas que dejan atrás el estereotipo de “bullet-hell” para potenciar otras cualidades. Es el caso que tenemos hoy en el análisis. Flowing Lights no sólo pondrá a prueba nuestra sincronización con la nave y nuestros reflejos, sino que también pondrá a prueba nuestras neuronas gracias a los puzles que generan nuestros propios enemigos. ¿Preparados para una propuesta diferente? Pues calienta motores y prepárate para sufrir los efectos gravitacionales del terreno.

¡Código rojo! ¡La gravedad nos atrapa!

El estudio gFaUmNeTu es el encargado de traernos esta particular visión de un genero, a priori, bastante curtido en batallas. En esta historia, nuestra nave espacial es atraída por un planeta desconocido que tiene un gravedad inusualmente fuerte. Estamos obligados a aterrizar entre sus abruptos terrenos, y la única manera de escapar de este lugar es ir al polo norte de este planeta para despegar y poner pies en polvorosa. Por supuesto la historia es lo de menos. En Flowing Lights veremos que es más interesante el camino a recorrer que el propio final del mismo.

Un planeta regido por speedrunners

Cada nivel estará compuestos por pequeños tramos que deberemos superar en el menor tiempo posible. Ya no sólo habrá que completar los tramos rápidamente para subir puestos en el marcador global, sino porque dependiendo de nuestro tiempo, obtendremos recompensas. Como hemos comentado, no todo serán reflejos y moverse de manera ágil por el escenario (que también, ojo), sino que será más importante usar nuestra “cabeza” y pensar la ejecución más efectiva usando la orografía del terreno a nuestro favor.

La celeridad lo es todo, al igual que una ejecución limpia. Habrá una valoración dependiendo de nuestra velocidad en terminar el tramo que comprende desde la letra S, A y B. Si nuestro tiempo se ubica entre la S y la A, seremos recompensados con una vida extra que será crucial para las siguientes secciones. Y si acabamos con los adversarios de una manera “ordenada” y realizando combos, obtendremos mejoras en nuestros disparos.

Pero ¿Qué le pasa a nuestro cañón de plasma?

Lo que hace especial a Flowing Lights frente al resto de posibles competidores es su particular modo de disparo. Nuestras balas se comportan como si la gravedad y el terreno las afectara. Para entendernos, es como si fueran de agua, y cualquier inclinación, rampa o irregularidad hacen que cambie su trayectoria. Por supuesto, aquí está toda la gracia del título. En muchas ocasiones tendremos que calcular la trayectoria de la bala para que realice el giro deseado y de esa manera acabar con los enemigos.

No sólo nosotros apretaremos el gatillo, por supuesto. Los rivales también nos atacarán, y sus balas se comportarán de la misma manera que las nuestras. Ellos tendrán dos tipos de proyectil: el amarillo nos quitará vida, pero no nos bloqueará el camino. El naranja, sin embargo, aparte de quitar vida hará que nuestra nave “rebote”, impidiendo que avancemos en esa dirección. Muchos puzles utilizan este tipo de disparo naranja para bloquear nuestro camino, y en nuestras manos está encontrar la solución más rápida y directa que nos permita avanzar hasta el siguiente tramo.

Disparo fino y disparo gordo

Básicamente habrá dos tipos de proyectil. El típico donde soltaremos ráfagas (especial para acabar pronto con un buen puñado de rivales) y otro donde actuaremos como si fuéramos un tirachinas, apuntando con nuestro cuerpo a la dirección donde queremos enviar una gran bola de plasma. En ambos casos, si eliminamos a los rivales del mismo color, seremos recompensados con combos, que a su vez se traducirán en mejoras de ataque para la siguiente sección. Entre la recompensa por velocidad, y la recompensa por combo, que no os extrañe estar más tiempo del planeado haciendo la “run” perfecta para ir lo mejor posible al siguiente tramo. Todo se convierte en un pique personal por conseguir la perfección en nuestros disparos repitiendo una y otra vez cada sección.

Cuidado con los baches

He de reconocer que Flowing Lights ofrece situaciones de lo más dispares. Desde rampas que frenan al avance de nuestros disparos, a espirales locas donde el plasma de nuestros tiros hacen movimientos de lo mas estrambótico. Medusas que nos protegen de los ataques enemigos, puentes estrechos que deberemos sobrepasar lo más rápido posible sin caernos al abismo… Todo además con un control intuitivo y sencillo de manejar. Y al estar hablando de tramos tan breves (no hay ninguno de ellos que dure más de 30 segundos) se hace especialmente recomendable para partidas cortas. En total, 200 fases para dar rienda suelta a nuestra imaginación.

Si te interesan los shooters, no te puedes perder nuestro análisis de Habroxia 2 en la web pinchando aquí.

Un paisaje lleno de rayitas

Lo peor posiblemente sea su apartado visual. Se ha querido dotar al juego de un aspecto minimalista, donde sólo vemos los enemigos, disparos y líneas que marcan la topografía del terreno. Esto, en los primeros compases de la aventura, no termina por molestar. Pero es verdad que con el tiempo acaba por resultar cargante y repetitivo. Entiendo la posición del estudio al prestar mas atención a los puzles que al propio diseño de niveles, pero en un shooter de naves se agradece algo más de variedad entre escenarios.

Conclusión de Flowing Lights

La propuesta del estudio gFaUmNeTu es muy particular. Estamos ante un shooter de naves en scroll horizontal, donde los reflejos son importantes… pero no lo son todo. La gravedad del planeta hace que no podamos despegar y escapar, y también hace que nuestros disparos se comporten de una manera extraña. Las rampas, inclinaciones del terreno, baches, curvas… todo influye en nuestros proyectiles, haciendo que se desvíen debido al efecto gravitacional.

Tendremos que sacar ventaja a esta singularidad del terreno, superando cada tramo lo más rápido posible para conseguir bonificaciones que nos ayuden más adelante. Sin duda, un juego de naves que aparta el frenetismo de los disparos y el recurrente “bullet-hell” para dar paso a los rompecabezas y a unas mecánicas de prueba-error bien implementadas.

Si estás interesado en esta propuesta espacial, te recomendamos que visites la web oficial del estudio pinchando aquí.

Flowing Lights

9.99€
7

Nota Final

7.0/10

Pros

  • Buena implementación del tiempo en realizar cada sección
  • Puzles originales
  • Un pique constante por buscar la perfección

Cons

  • Los escenarios se tornan repetitivos
  • Faltan opciones de disparo con la nave
  • No le hubiese sentado mal partes "con más acción"

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