Los personajes de Final Fantasy se reúnen en una versión más “encogida”. Por suerte, menos mal que contarán con la ayuda de los mirages para salvarles el pellejo.

Brillando en su máximo esplendor

La saga Final Fanstasy siempre se ha caracterizado por tener unos personajes principales carismáticos, bien diferenciados entre una entrega y otra. Este aspecto ha permitido que veamos diferentes “spin-off”, cameos y títulos que se alejan de la propuesta original de rol a la que nos suele tener acostumbrados, siendo el más reciente su próxima aventura en Kingdom Hearts 3, aunque ya hemos visto su involucración en otros géneros como en la subsaga Dissidia, donde los personajes se sacuden de lo lindo en combates 1vs1, incluso hemos visto los pinitos de Cloud en Smash Bros, por citar tres ejemplos rápidos. Hoy tenemos el gusto de hablar de World of final Fantsay Maxima, otro experimento que en esta ocasión mantiene sus bases de juego de rol por turnos, aunque implementa unas opciones que nunca antes habíamos visto en la franquicia.

La entrega original de World of Final Fantasy apareció allá por el año 2016 de forma exclusiva en PS Vita y PS4, justo un mes antes del estreno “gordo” de Final Fantasy XV. Como os podéis imaginar, todas las miradas fueron desviadas hacia la entrega protagonizada por Noctis y sus hermanos de armas, por lo que World of Final Fantasy no tuvo el éxito deseado y en muchos sitios pasó completamente desapercibido. Por suerte, Square-Enix quiere darle una segunda oportunidad y por ello tira de Cola de Fénix para resucitar a su título de una manera más completa, gracias a la coletilla “Máxima”. Esta nueva versión del producto no difiere mucho de su predecesora, salvo la inclusión de nuevos personajes, mirages (ya explicaremos qué es esto) y mejoras gráficas que le sientan de maravilla gracias al colorido que destila el propio juego.

El largo sueño llega a su fin

Entrando en faena, World of Final Fantasy Maxima nos relata una historia donde los dos protagonistas principales son los gemelos Lann y Reynn, quienes están destinados a salvar el mundo pese a la falta de memoria que padecen. Gracias a la ayuda de la Diosa Enna Kross, emprenden su aventura por la dimensión paralela de Grymoire, lugar donde sucede prácticamente toda la acción y donde poco a poco irán recordando hechos acontecidos que tenían enterrados en su memoria. Como un juego de rol J-RPG convencional, deberemos visitar pueblos, mazmorras y parajes variados mientras derrotamos a las criaturas de turno y a los malvados secuaces que pertenecen a la Federación de Bahamut, encabezados por el Rey Bradelis (sí, el malo de este película, aunque hay sorpresas). Pese a seguir unos esquemas que pueden parecer sencillos (a veces incluso demasiado sencillos) hay elementos muy originales que describimos a continuación.

Mirages, ¡Hazte con todos!

World of Final Fantasy Maxima no tendría ningún sentido, ni sería lo que es si no detallamos la función de los mirages, una serie de monstruos que habitan por Grymoire y que nos ayudarán en nuestra lucha por sobreponer el bien frente al mal en esas tierras remotas. Como si de un juego de Pokemon se tratara, tendremos que formar un equipo con estos mirages, aunque primero habrá que atraparlos con los prismas que tenemos equipados (algo así como los pokéballs…). Una vez en nuestro equipo, y a base de combates, podremos hacer que ganen experiencia, aprendan habilidades nuevas e incluso que evolucionen a otro mirage de categoría superior. Una idea que está claramente copiada de la obra de Hall Laboratory y Nintendo, pero que tiene un elemento diferenciador, y es la formación en torre que tendrán estas bestias.

Aquí el tamaño importa

Tanto Lann como Reynn van a tener la capacidad de cambiar su tamaño. Podrán ser Kolosos (su forma grande de la dimensión de donde provienen) o Pezquecos (una versión “kawai” y cabezona que es parte del encanto de Grymoire). Este cambio de tamaño será fundamental para la formación de combate con los mirages. Una función complicada de contar, pero que se entiende fácilmente una vez nos ponemos a los mandos. Tanto los protagonistas como los mirages tienen un tamaño predeterminado: pueden ser pequeños (S), medianos (M) o grandes (L). Para formar las torres y de esa manera luchar, habrá que tener muy en cuenta las dimensiones de cada luchador, y encontrar el equilibrio perfecto que se adapte a nuestro estilo de juego. Por ejemplo, en la forma Koloso podremos tener en la cabeza un mirage de tamaño M, y éste a su vez otro mirage de tamaño S. En la forma Pezqueco esto no pasa, y únicamente podremos aguantar un mirage de tamaño S sobre nuestra cabeza, aunque por suerte podremos ir a los lomos de una bestia de tamaño M. Esto por supuesto abre mil y una combinaciones que puede agobiar en los primeros compases, pero que después sabremos manejar con soltura. Sin contar con los ataques especiales que podemos realizar: si tenemos en la misma formación dos mirages con la magia “pyro”, podremos potenciar su efecto y generar un “pyro+” más devastador.

De todas formas, que tanta combinación no os agobie, porque Final Fantasy Maxima no destaca precisamente por su nivel de dificultad. Es cierto que a medida que vamos progresando en la aventura tendremos que planificar mejor nuestra estrategia con los mirages, pero nunca será un desafío que nos deje estancados. Los retos, como muchas veces pasa en los juegos de Final Fantasy, vienen una vez acabamos la aventura principal, con criaturas enormes que exigirán lo mejor de nosotros para derrotarlos. De hecho, el menú de combate es muy sencillo, con opciones típicas y clásicas de los J-RPG que todo el mundo entenderá a la primera, y si no somos muy amigos de la barra de BTC (batalla de tiempo continuo) siempre podemos volver a los turnos estrictos que nos acompañaron en las primeras iteraciones de la saga de Square-Enix.

Una fiesta donde todo el mundo es bienvenido

En la introducción hemos hablado de los personajes de la saga Final Fantasy y sus “cameos” en otros juegos, y el juego que estamos analizando no sería nada sin esas incorporaciones de entregas anteriores. Cloud, Tifa, Squall, Tidus, Yuna, Lightning… la lista de NPC´s que harán acto de aparición es enorme, y se convierten en todo un reclamo para los fans de la saga. Lo mismo pasa con los mirages, que no dejan de ser interpretaciones de los monstruos e invocaciones aparecidas con anterioridad. Esencia pura de Final Fantasy concentrada y adaptada hacia una versión más infantil, kawai o con el adjetivo que más os plazca. Puede que algunos no estén de acuerdo con la dirección artística del título, pero si nos dejamos atrapar por sus habitantes, contexto y ambientación, pronto pasaremos las horas derrotando a los enemigos de turno y capturando a tantos monstruitos como podamos.

Mejoras, pero las justas

Eso sí, que sea un estilo visual colorido y simpaticote, no quita que tenga sus defectos. Ya hemos comentado de pasada que en esta nueva versión del juego tendremos mejoras gráficas (especialmente en Xbox One X, con implementación del 4K) pero sigue habiendo fallos, especialmente en el diseño (es cierto que no hay que olvidar que se trata de un port de un juego para portátil). Las mazmorras, y en general la exploración del entorno es muy simple, predefinida y habrá poca sensación de libertad. Todo es continuista y no podremos perdernos por los parajes de Grymoire de manera deliberada, restando enteros al juego porque hubiese sido un aliciente muy bueno para aquellos que quisieran encontrar todo tipo de mirages, por ejemplo. Hay fallos en las animaciones, en el control de la cámara en los combates, y aspectos que “chocan” siendo muy inverosímiles. Hay formaciones en columna que no tienen sentido alguno, y cada monstruito está levitando encima de nuestra cabeza sin ninguna lógica simple y llanamente porque su diseño no encaja bien ni tiene la forma idónea para que apoye. Por suerte estos aspectos negativos no influyen en la jugabilidad del título, siendo completamente disfrutable en sus 30-35 horas de duración, pese a los condicionantes citados.

Su aspecto sonoro es bastante notable. Tendremos melodías que nos brindarán por completo toda la maga de Final Fantasy, con pequeñas variantes de sus temas principales, y otras nuevas que brillan a muy buen nivel. El acompañamiento perfecto al cuento de fantasía y “buenrollismo” que destila el juego que no podía faltar si hablamos de homenajear y hacer alusiones a personajes de anteriores entregas. Pese a que venga con doblaje en inglés, cabe destacar su currada localización al español, incluyendo expresiones y términos propios de aquí para que entendamos todo a la perfección.

 

Conclusión

World of Final Fantasy Maxima llega a Xbox One con una versión mejorada y con más personajes, manteniendo esa propuesta de J-RPG mezclado con la búsqueda de mirages para formar un equipo preparado para la batalla. Su estética “kawai” con personajes cabezones va a tono con el carácter del juego, en muchos aspectos infantil y simplón, pero que sabrá contentar al jugador amante de los juegos de rol por turnos. Además, contar con los protagonistas de anteriores entregas de Final Fantasy, así como todo un bestiario con las criaturas más reconocibles de la franquicia, es un aliciente de peso para el fan que sabrá ver todas las virtudes que se esconden detrás del juego.

Final Fantasy Maxima

39.99€
7.5

Gráficos

8.0/10

Sonido

8.0/10

Jugabilidad

7.0/10

Duración/Diversión

7.0/10

Pros

  • Resolución 4K en Xbox One X
  • Gran variabilidad de combates gracias a los mirages
  • Hace un homenaje a toda la saga de Final Fantasy

Cons

  • Puede resultar bastante sencillo
  • Que no te guste ir a la caza de mirages
  • Desarrollo de mazmorras simple y continuista