¿A quién no le puede parecer atractivo enfrentarse a enemigos de 45 metros realizando acrobacias aéreas y cercenando miembros? Te contamos en nuestro análisis todos los detalles de Extinction.

Iron Galaxy cuentan con el aval de haber desarrollado con soltura las últimas temporadas de Killer Instinct (Xbox One, PC) tras la “espantada” de Double Helix. Este buen hacer, junto a una serie de elementos no muy originales pero igualmente atractivos, hacía presagiar que Extinction podría ser un título a tener en cuenta. Por desgracia tras jugarlo intensamente he de decir que el resultado final no está a la altura de las expectativas.

 

Mezclado y agitado

Como digo yo fui el primero en mostrar interés por este juego. Seguramente no veía nada nuevo aquí, pero sí una mezcla interesante. Luchar contra enemigos enormes como en Ataque a los Titanes o Shadow of the Colossus. Moverse de forma ágil y frenética, saltando y rebotando como en Sunset Overdrive. Ese tipo de cosas. El problema reside en que jugablemente no resiste demasiado, ya sea por repetición o porque simplemente se suceden situaciones que frustran al jugador.

En Extinction manejaremos a Avil, el último miembro del clan de los Centinelas. Se trata de un clan de guerreros legendario que ante la falta de un enemigo externo ha ido cayendo en el olvido con el paso de los siglos. Nuestra labor será frenar a los Ravenii, una raza de orcos gigantes que están atacando a la humanidad, y evitar la extinción de esta. La historia del juego como veis tampoco oculta sus inspiraciones. Lo cierto es que tampoco en este punto logra destacar, con situaciones previsibles. El desarrollo de la trama se sucede con diálogos que se producen entre los personajes antes de cada misión. Además entre capítulo y capítulo podremos ver una especie de “serie animada” de muy baja calidad para enlazar los acontecimientos de la historia.

En el tema narrativo no ayuda en absoluto el desarrollo mismo del juego. Básicamente nos iremos enfrentando a misiones inconexas entre sí, que no nos cuentan nada de la historia. Podríamos mezclar cualquiera de las más de 30 misiones que conforman la campaña del juego, cambiar su orden, y el resultado sería el mismo. Solamente cambia la conversación que da paso a las misiones. De hecho básicamente hay 3 tipos: matar Ravenii, rescatar civiles y defender torrres durante un tiempo determinado.

Desde Iron Galaxy se nos vendió como algo positivo que algunas misiones tendrían un componente aleatorio que haría del desarrollo del juego algo impredecible. La realidad no es tan bonita. Simplemente antes de empezar una misión nos pondrán ante una ruleta que, aleatoriamente, decidirá un objetivo secundario y el mapa donde se desarrollará la acción. Decepcionante. Como digo ni la propia estructura del juego (misiones clónicas e inconexas con la historia, falta de narrativa por medio de la jugabilidad) ni el componente aleatorio (incluso en la recta final hay misiones de este tipo) ayudan en absoluto a crear una sensación de avance en una historia. Recuerda en este sentido mucho más a un juego de móvil, para que os hagáis a una idea.

 

Shadow of the Sobacos

Supongo que si la jugabilidad es buena todos estos detalles pueden quedar en un segundo plano. El problema es que aquí tampoco Extinction evade la mediocridad. Pero empezaré describiendo sus mecánicas.

Avil es desplegado en uno de los varios mapas del juego (no varían demasiado). Lo primero que debe hacer es rescatar a algunos civiles. Estos se agolpan alrededor de unos artefactos que funcionan como portales de evacuación. Al usarlos rescataremos a estos civiles y rellenaremos una barra. Cuando esta esté completa podremos realizar un ataque rúnico especial que nos permitirá decapitar a los gigantes Ravenii. Otras formas de rellenar esta barra son derrotar monstruos enemigos más pequeños o destruir las armaduras de los Ravenii. Básicamente esa es la mecánica: realizar acciones para llenar esa barra y así poder derrotar a los Ravenii.

Ahora toca entrar más en profundidad en estas mecánicas. Avil puede trepar por muros, desplazarse planeando, realizar un salto en parábola tras caer de un salto anterior o usar su látigo para impulsarse en determinados salientes. La apuesta por el movimiento y la velocidad es clara desde el principio, pero empieza a flaquear cuando tenemos cerca a un Ravenii. Trepar por su lomo no siempre es sencillo, llegando a ser incluso frustrante. Será habitual quedarnos atrapados en un sobaco Ravenii (¡lo que debe oler eso!) o ver como Avil se cae de la chepa del monstruo sin aparente sentido. La cámara no será nuestro aliada casi nunca y junto al clipping pueden llegar a ser enemigos más mortales que los propios gigantes.

Aún así puede dar momentos espectaculares en los que tras cercenar un par de miembros planeamos alrededor de la bestia hasta cortarle el cuello. Una pena que mi expectactiva era la de vivir muchos momentos como estos y la realidad haya sido quedarme atrapado en un sobaco gigante constantemente. Además el ataque a los Ravenii termina siendo muy mecánico, pese a que van introduciendo orcos con distintos tipos de armadura, cada una con sus debilidades.

La parte del juego en la que combatimos en tierra contra enemigos más o menos de nuestro tamaño termina siendo anecdótica. Aunque en ocasiones se nos obligue a luchar lo cierto es que al final no resulta necesario casi nunca. Presenta un sistema de combos a realizar con un sólo botón de ataque. Nos pide jugar con pulsaciones más largas o pausas entre ellas, pero lo cierto es que ha quedado un sistema de combate más plano de lo esperado. Además estas peleas suelen ser contra varios enemigos a la vez, por lo que le habría venido al pelo un sistema más similar a Sombras de Mordor o Batman Arkham.

 

Desarrollo de personaje y modos de juego

A medida que cumplimos misiones vamos ganando puntos de habilidad necesarios para comprar nuevas habilidades. Aumentar nuestra salud, aumentar el “tiempo bala” cuando realizamos un ataque rúnico, mayor capacidad de salto… etc. Son varias las habilidades que podemos adquirir o subir de nivel, algunas fundamentales, pero igual se puede llegar a echar en falta adquirir habilidades completamente nuevas según avanzamos en el juego.

Además del modo campaña que consta de 7 capítulos (34 misiones) que he terminado aproximadamente en 10 horas, Extinction presenta varios modos de juego adicionales:

  • Pruebas: se encuentran dentro del menú de la  propia campaña ya que nos servirán para ganar puntos de habilidad. Se trata de una serie de desafíos contrarreloj que van aumentando en dificultad.
  • Reto Diario: una misión que podemos intentar una vez al día para lograr la mejor puntuación de la comunidad.
  • Extinción: mata a cuantos Ravenii puedas hasta morir.
  • Refriega: misiones personalizables que podemos compartir con nuestros amigos para competir por la mayor puntuación

Como veis nada especialmente llamativo, básicamente misiones iguales a las de la campaña pero con puntuaciones y marcadores. Un modo cooperativo no le habría venido nada mal al título, puestos a pedir.

 

Apartado técnico

Gráficamente a Extinction le cuesta justificar su precio. Pese a lucir bien y no tener problemas de rendimiento, el juego es realmente sencillo. No hay físicas complejas, las colisiones funcionan regular, los escenarios son pueblos realmente simples… Es cierto que todo el escenario es destruible, pero no esperéis grandes alardes con eso tampoco. Aún encima problemas de clipping e incluso de físicas cuando cabalgamos un Ravenii afectan a la jugabilidad, pasando a ser algo más que un problema técnico. Y hablando de los Ravenii: el diseño de alguno de ellos me ha gustado bastante.

Dentro del apartado técnico me gustaría hablar también de los tiempos de carga. Aunque el juego no cuenta con ningún tipo de mejora para Xbox One X, he querido probarlo tanto en esta como en una Xbox One “normal”. Efectivamente no hay ninguna diferencia gráfica entre las dos consolas, pero en los tiempos de carga hay una diferencia abismal. Estamos hablando de tiempos de carga de 2 minutos frente a 40 segundos en One X para cargar una misión. Aún encima si queremos reiniciar una misión debemos sufrir el mismo tiempo de carga, algo horrible por ejemplo en el modo “Pruebas” y que le quita a uno las ganas de reintentar el desafío.

El apartado sonoro no destaca, parece que ni lo intente. La música pasa bastante desapercibida y las voces de los personajes están bien, pero se hacen repetitivas cuando te dan algún mensaje durante las misiones. Las voces por cierto están en inglés, con subtítulos en castellano. Además el diseño de sonido a la hora de asignar sonidos concretos a acciones o situaciones determinadas tampoco es especialmente destacable. Un trabajo bastante plano en este apartado.

 

Conclusiones

Me he llevado una gran decepción con este Extinction. Pensaba que sería un juego divertido, de movimiento ágil y que premiase la habilidad. Me he encontrado un título repetitivo, con problemas técnicos que impiden disfrutar de ese movimiento y que termina siendo frustrante. El hecho de basarse en misiones cortas en mapas aislados tampoco ayuda, presentando una estructura y un desarrollo muy alejados de lo que se puede esperar de un título por este precio (59,99€). En definitiva me resulta imposible recomendar Extinction pese a sus buenas intenciones y atractivo planteamiento.

 

 Este análisis ha sido realizado con un código preview facilitado por Modus Games, editora del juego.

Extinction

59,99€
5

Nota final

5.0/10

Pros

  • La propuesta es muy atractiva
  • El diseño de algunos Ravenii

Cons

  • Se vuelve frustrante
  • Estructura de juego
  • Quedarse atrapado en un sobaco