Vive la magia y la esencia del mejor rol clásico gracias a Divinity: Original Sin 2, la obra magna de Larian Studios

En el mundo del videojuego también existen épocas doradas o de vacas flacas, como en cualquier otro entorno en el cual podamos ver altibajos en el desarrollo de una acción o actividad. Digo esto, debido a que no siempre el videojuego ha estado en la cúspide del entretenimiento de digital, ni considerado como beneficioso, a no esperar, que a día de hoy aún hay reminiscencias varias acerca de esto último. Lo cierto, es que los juegos han evolucionado en gran medida y para nada son lo que eran antes, al menos en desarrollo, pues en concepto siguen bebiendo bastante.

Como íbamos diciendo, siempre hay momentos buenos y… otros no tan buenos. Por ello, no es de extrañar que cuando un género de videojuegos es tendencia veamos una gran apuesta por él, véase la reciente fiebre por el Battle Royale. Sin embargo, cuando una de esas categorías cae en decadencia es más difícil que se atrevan a desarrollar un título de esa índole. No obstante, siempre hay aventurados y alocados que lo intentan, y por suerte les sale bien. Este sería el caso de Larian Studios, un estudio belga que atesora grandes creativos, los cuales han devuelto la magia y la calidad a los cRPG.

El cRPG, o Computer Rol Playing Game, es uno de los géneros más clásicos dentro del sector, aunque con el paso de los años no se le ha tratado tan bien como cabría esperar, o como sus fieles seguidores les gustaría. Esta categoría ha sido bastante maltratada, pues desde su época dorada con referentes como: los Baldur’s Gate, Fallout (los primeros no son para nada lo que hoy en día supone un título de la franquicia), Planescape: Torment o Legend of Grimrock, por citar algunas obras de culto, no se han visto verdaderos sucesores.

Sin embargo, esto ha cambiado radicalmente, pues Larian Studios revolucionó el panorama en 2014 con Divinity: Original Sin para más tarde encumbrarlo con Divinity: Original Sin 2 en 2018.  Estas dos obras suponen un punto de inflexión en la historia de este género, pues no hay nada que se les asemeje en calidad, cantidad y densidad, al menos en cuanto a la segunda entrega se refiere. El título se lanzó el pasado año 2017, y en estos días hemos recibido Divinity: Original Sin 2 – Definitive Edition, el cual supone la adaptación de ese mismo para consolas.

Si el juego original ya nos ofrecía una gran cantidad de horas muy bien trabajadas y llevadas, en las cuales podíamos hacer lo que quisiéramos, es decir, teníamos en nuestro haber la posibilidad de afrontar la aventura por el camino que quisiéramos con nuestras propias decisiones, en esta segunda entrega estos factores se elevan exponencialmente hasta un nivel totalmente estratosférico. Además, en esta ocasión se ha aprovechado para arreglar y corregir esos pequeños flecos o errores que cometieron en el pasado con la primera entrega. De esta forma, nos ofrecen una premisa argumental y narrativa más atractiva, así como consistente.

Así pues, Divinity: Original Sin 2 se centra en mejorar la historia que nos cuenta, y lo consigue, pero tampoco supone una mejora significante al caer en los tópicos de la fantasía convencional. No obstante, ésta nos invita a adentrarnos más en Rivellon, el mundo en el que se ambienta la aventura, que su antecesor. La premisa nos sitúa un milenio después de la primera entrega, lo cual permite jugar a esta secuela sin necesidad de haber completado el primero. Tras el transcurso de ese largo lapso de tiempo, nos encontramos ante un conflicto de magia ancestral. Los Hechiceros de la Fuente, unos personajes muy interesantes capaces de canalizar la magia más poderosa del universo, son el pilar de la trama, ya que al realizar dicha acción atraen a criaturas y monstruos de lo más peligrosos al quebrar el Velo entre el Vacío y Rivellon. Asimismo, el Divino, el hechicero escogido por los siete dioses para velar por que ese Velo no se destruya perece al inicio de la aventura, por lo que los maestres someterán a los Hechiceros de la Fuente a experimentos con el fin de encontrar al nuevo Divino y evitar que el Vacío se apoderé del mundo.

Como veis, el hilo argumental es de lo más interesante, y lo cierto es que consigue atraparnos de principio a fin en las más de 90 horas que nos depara este viaje. No obstante, Larian Studios ha seguido trabajando más allá en el aspecto narrativo, así que ha profundizado en más elementos para dar empaque a todo el conjunto. Por ello, ha dotado al juego de más razas, así como de personajes ricos y detallados. Ahora podemos elegir entre humanos, elfos, enanos, lagartos y no-muertos como especie para nuestro protagonista, lo cual aporta variedad y personalidad a la fórmula. Por otra parte, en el momento de crear nuestro héroe o heroína mediante un completo editor, podemos optar por escoger un personaje predeterminado o bien hacer el nuestro propio. Si elegimos cualquier modelo predefinido, denominados personajes con Origen, obtendremos mayor profundidad de trasfondo y una historia más rica al aportarnos una trama de origen rica y parca en detalles con un fin mayor por el que mover nuestras acciones.

Otro de los detalles que se han trabajado en el enfoque narrativo o de historia, son las relaciones o interacciones con los distintos personajes del universo de Rivellon. En este sentido las conversaciones que llevemos a cabo con cada personaje, por trivial que sea, serán importantes. Por este motivo, tendremos que tener cuidado y medir bien nuestras palabras, pues de ellas depende que nos teman y no quieran estar a nuestro lado, o que de lo contrario, quieran formar parte de nuestro equipo y acompañarnos en nuestro viaje. En definitiva, los vínculos entre personajes son mucho más fuertes y afines a nuestros actos o decisiones.

Y hablando de decisiones, Original Sin 2 ofrece la vertiente de mundo abierto más amplia que hayamos visto, así como el carácter de rol más clásico. Muchas veces mundo abierto significa que tenemos un universo muy grande, enorme, por descubrir aunque no siempre conlleva libertad en ese factor. Hay mundos abiertos que son limitados y que dejan al jugador una libertad enmascarada o camuflada, lo que en verdad quiere decir que no salimos de una zona delimitada a pesar de ser más amplia de lo normal. Sin embargo, el equipo de Larian no cayó en este error con el primer título, y mucho menos lo ha hecho en esta secuela.

Esta obra tiene una propuesta jugable muy bien definida, con personalidad y directa. Aquí puedes hacer cuanto te plazca y como te plazca, dando libertad para afrontar una misión de diversas formas, y todas válidas. Por ello, podremos robar, persuadir, explorar, resolver misterios, asesinar, entre otras acciones, con tal de lograr nuestro objetivo. Pero, como decíamos cada jugador llegará a él de una forma distinta, es decir, estamos ante una vertiente de rol clásica muy similar a los juegos de tablero, en los cuales tenemos que hacer uso de dados, lápiz y papel para poder controlar todo al dedillo.

No obstante, esta decisión de diseño en las misiones, o en el desarrollo del juego, puede ser una espada de doble filo, pues a los amantes del rol clásico les encantará, pero a los jugadores más recientes les echará para atrás. Y a decir verdad, la experiencia que vivimos en este Original Sin 2 es abrumadora y agobiante de entrada, pero en cuanto nos adentramos nos es indiferente cuanto invirtamos en completar una misión o tarea, ya que ésta nos lleva en volandas sin que siquiera nos demos cuenta. De esta forma, no tendremos ninguna indicación ni guía que nos muestre a dónde debemos ir o qué debemos hacer, tan sólo tendremos un punto indicado en el mapa que supondrá un personaje que nos encargará una misión o tarea y a partir de aquí nosotros nos lo guisamos y comemos.

Por otro lado, el combate toma claramente como punto de partida las bases de la primera entrega y se mantiene el sistema por turnos tan sorprendente que presentó en aquel entonces. Este sistema nos sigue asombrando lo bien implementado que está y lo orgánico que se siente, a pesar de no contar con pausas como los títulos de rol clásicos. Por ello, en cada turno disponemos de unos puntos de acción que nos permiten ejecutar ataques, hechizos o movimientos hasta que los consumamos. De esta forma, una magia, habilidad o ataque especial gasta más cantidad de puntos que un ataque normal, así que hay que saber medir en cada momento nuestras acciones si queremos salir airosos de cada contienda. Al quedarnos sin puntos de acción finaliza nuestra vez y le toca al enemigo, dando así una fluidez bastante de agradecer a los enfrentamientos.

En este apartado también hay que tener en cuenta otro factor que ya estaba en la primera entrega, pero que ahora se ha potenciado más. Y es que aparte de duplicar los hechizos, armas, clases, talentos y habilidades, encontramos más situaciones en las que el entorno toma protagonismo. Los entornos de Rivellon están cargados de detalles, por lo que nos será posible utilizar barriles para hacer saltar por los aires a los enemigos, incendiar un charco de aceite con fuego o electrificar uno de agua. Este elemento nos brinda un montón de posibilidades en combate que tendremos que ir buscando constantemente para hacer el máximo daño posible, pero ojo de no veros implicados en el desaguisado que provocaremos o también sufrirás las consecuencias. Por estos pequeños detalles tan cuidados, y otros muchos, Original Sin 2 brilla con luz propia y consigue atraer la mirada de todos aquellos amantes del rol.

Si habéis llegado hasta aquí, habréis visto que esta secuela es tremendamente profunda y enorme, por lo que quizás a una sola persona le puede quedar grande. Pues calma, no os preocupéis por nada, pues el videojuego ofrece unas opciones multijugador muy atractivas a tener muy en cuenta.  El título puede disfrutarse de principio a fin de forma individual, aunque también podemos hacerlo de igual forma con hasta tres amigos más. A diferencia de la primera parte, esta nos permite jugar en cooperativo hasta cuatro personas en online. También existe la posibilidad de añadir un segundo mando e invitar a un amigo o familiar para vivir aventuras juntos. En este sentido, es totalmente asombroso lo flexible que puede llegar a ser la propuesta jugable que ofrece este videojuego, pues se adapta a cualquier tipo de estilo de juego y jugador, más teniendo en cuenta que cada uno puede estar en una parte distinta del mapeado y completando sus propias misiones o tareas.

Todo lo descrito hasta ahora suena muy bien, ¿verdad? Pero, ¿qué tal se ha adaptado todo esto al mando de consola? Pues, lo cierto es que de una forma muy correcta. Larian Studios ya tenía experiencia en este proceso con la adaptación de la anterior entrega, pero en esta ocasión parece ser que ha pulido un poco más el control, haciéndolo algo más preciso y dinámico. No obstante, como siempre decimos y como el propio nombre del género indica, los cRPG son para jugar con teclado y ratón.

En cuanto al apartado gráfico se refiere, tenemos que decir que éste luce de escándalo. El juego cuenta con un nivel de detalle apabullante, tal como comentábamos anteriormente. De hecho, el diseño y estilo artístico que se utilizan en él son muy acertados y denotan muy buen gusto. Además, se nota que el equipo de desarrollo le ha imprimido mimo y cariño a su producto, porque la optimización de éste es muy buena. Por ello, el rendimiento acompaña a la belleza y el color que se muestra en pantalla. Por otra parte, hay que decir que Xbox One X es capaz de conseguir los 4K de forma nativa, así que aprovecha todo el potencial de la consola más potente del mercado actualmente.

Por último, la banda sonora culmina un producto que roza el sobresaliente, apoyando en todo momento a la aventura. Además, la versión de consola ha introducido una traducción al castellano muy bien localizada, respectando el argot y los términos de la fantasía que trata, así como el rol o el toque humorístico que dota el estudio a esta grandísima obra. Por estas razones, y otras tantas que debéis descubrir jugando al título; Divinity: Original Sin 2 se convierte en el referente del género por derecho propio, debido a que contiene todo cuanto un aficionado o aficionada puede esperar de un título de estas características. De hecho, podríamos decir que supera las expectativas con crecesy que rivaliza en muy buena posición con el otro gran referente moderno, Pilars of Eternity (Obsidian Entertainment).

Conclusiones

Divinity: Original Sin 2 supone el sumun de un género, así como del trabajo de Larian Studios. Se trata de una obra de rol clásico que innova, arriesga y ofrece todo cuanto cabría esperar de un RPG de este corte. Esta secuela toma las riendas de la primera entrega y las eleva a niveles que habrían costado imaginarse si no los hubiéramos experimentado, así que si eres un amante de este tipo de juegos no dudes en hacerte con él.

Divinity: Original Sin 2

59,99€
9.3

Gráficos

9.0/10

Sonido

9.0/10

Jugabilidad

9.5/10

Diversión / Duracion

9.5/10

Pros

  • Una gran cantidad de horas de diversión y entretenimiento
  • Libertad de acción
  • Sistema de combate fiel a su origen
  • Cooperativo para hasta cuatro jugadores

Cons

  • Sigue siendo más cómodo jugar estos juegos con teclado y ratón
  • Los mods en consola de momento no se contemplan