Procedente del infierno, el metal más duro y el gore más macabro, llega Devil May Cry 5, una oda al hack’n slash en estado puro

Que Capcom está en estado de gracia es algo que todos los que seguimos a la compañía nipona en al menos los dos últimos años conocemos de sobra, pero que esta misma todavía sigue haciendo alarde de ello en toda su plenitud es otra. Y lo cierto es que si nos dijeran que esta compañía  iba a ser capaz de remontar el vuelo en un lapso de tiempo tan relativamente corto, ninguno lo creeríamos de buenas a primeras. Sin embargo, aquí estamos ante el lanzamiento de una de las joyas más preciadas del inicio de 2019, Devil May Cry 5.

Asimismo, el camino u hoja de ruta del estudio hasta aquí ha sido un paseo colmado de rosas y rayos de sol cálidos con propuestas sobresalientes, así como grandes regresos, como: Monster Hunter: World, Resident Evil II, Resident Evil VII o Mega Man 11. Así pues, no hace falta mencionar lo bien que han funcionado estos títulos ni la calidad que estos atesoran, ya que seguramente habréis tenido la oportunidad de experimentarlo en vuestras propias carnes. De este modo, Devil May Cry 5 coge el relevo y vuelve a mostrar esas cotas de calidad tan sencillamente maravillosas que está brindado Capcom a sus últimos trabajos, suponiendo una de las mejores entregas de la saga que hemos podido disfrutar hasta la fecha.

Devil May Cry regresa por todo lo alto, ofreciéndonos la posibilidad de mutilar y machacar miles de demonios con puro estilo. Un deleite muy satisfactorio a la par que divertido que se ha hecho esperar algo más de 10 años. Sin embargo, el que es sin lugar a dudas uno de los máximos referentes dentro del género hack and slash viene de nuevo a reclamar su trono y a hacernos ver que Dante y compañía siguen teniendo mucho que decir en esto de repartir mamporros. Sin más dilación, veamos cuales son las fortalezas y las flaquezas de esta nueva entrega en su análisis al detalle.

Tras una década de sequía, obviando claramente el sobresaliente y maltratado DmC de Ninja Theory de 2013, volvemos a acompañar a Dante, Nero, Trish, Lady y otros personajes que mejor trataremos con más recelo con el fin de no hacer ningún destripe, pues la historia que se nos presenta en esta quinta entrega es muy susceptible a ello. El argumento de esta se sitúa tras los acontecimientos sucedidos en Devil May Cry 4, aunque recoge muchos elementos de otras entregas anteriores como la tercera o la primera. De esta forma, la premisa gira entorno a la aparición de una nueva oleada de demonios asolando la Tierra, la cual emana de un árbol mágico alimentado de sangre llamado Qliphoth. Partiendo de esta base se irán desarrollando tres perspectivas distintas desde los personajes de Dante, Nero y V en una sola línea argumental. En este sentido, es asombrosa la forma en la que han hilado todo este amasijo narrativo, lo bien llevado que está y lo interesante, así como atractivo, que supone el resultado final.

El guion no es que sea nada súper elaborado, pero lo cierto es que está enfocado en gran parte al seguidor o seguidora de la serie. Por ello, vemos como hay claras y constantes referencias a sucesos anteriores en esta misma, así como un desarrollo de la trama que gustará sobre todo a los amantes de las aventuras de Dante. Con esto queremos decir que es una quinta entrega, vamos que entrar directamente a la franquicia en ella carece totalmente de sentido… Aun así, nos conocemos y hay mucha gente que con tal de seguir tendencias compra aquello para lo que no se ha preparado previamente, siendo así muy fácil criticar sin conocer el trayecto que ha habido hasta llegar a este punto en el que nos encontramos.

Y esta campaña de la cual estamos hablando no sería nada sin los personajes que la protagonizan, pues estos están construidos con un mimo increíble. Dante, Trish, V, Nero o Nico son protagonistas con todas las letras de la palabra, ya que destacan en todo momento por su abrumador carisma y una presencia puramente encandiladora. En este aspecto, Capcom no ha reparado en gastos y los ha dotado de mil y un detalles que los ha encumbrado en lo más alto, siendo claramente un ejemplo claro de cómo hay que tratar unos personajes para que se coman la cámara, así como todo lo que les echen. Además, este aspecto está respaldado enteramente por el desarrollo de unas cinemáticas muy espectaculares y muy bien dirigidas, en las cuales se pueden lucir con toda soltura. En resumir las  cuentas, no se podría haber hecho un trabajo mejor.

Por otro lado, antes de pasar a otros apartados del título, hemos de comentar una de las características más llamativas de esta entrega. Se trata de la posibilidad de controlar a tres personajes, ofreciendo así distintas perspectivas o momentos de la misma historia. Y sí, en otras entregas de la saga ya tuvimos la posibilidad de controlar a otros personajes que no eran Dante, pero esto no tenía lugar hasta que acabamos su historia. Sin embargo, en esta ocasión alternaremos entre Dante, Nero y V en el desarrollo de una misma partida, haciendo de esta una experiencia más completa.

Ahora bien, cada título de la saga Devil May Cry ha despuntado siempre por su trepidante y frenética acción, así como su profunda y depurada jugabilidad, y en esta ocasión no iba a ser menos. La espectacularidad de este aspecto del juego es sencillamente asombrosa, por lo que no podremos parar de repartir leña gracias a un sistema de combate muy sólido que podemos definir como dinámico, fluido y variado. De esta forma, tenemos a nuestra disposición una gran cantidad de movimientos, habilidades y combos que podemos encadenar con el fin de destrozar cuantos más demonios mejor, y si ya es con estilo mejor que mejor.

La jugabilidad del título mantiene la estructura y la esencia que ha ido presentado a lo largo de todas sus entregas, con lo cual es algo que tenemos que agradecer encarecidamente. Sin embargo, sus creadores no se quedan ahí, en lo que habría sido fácil para ellos, sino que van más allá, depurando y mejorando un sistema que responde a las mil maravillas y se siente muy atractivo para cualquier tipo de jugador. De este modo, nos encontramos ante una propuesta que es accesible para todo los públicos (mayores de edad claro está, respectar siempre el PEGI) y que se adapta a todos los estilos de juego. Por ello, tenemos una lista de movimientos bastante extensa y considerable, sí, pero también tenemos una combinación de comandos bastante sencilla con la que podemos enlazar los combos con soltura y de una forma orgánica. Consiguiendo con esto que claramente podamos hacer auténticas virguerías aprendiendo los movimientos más básicos, aunque claro para poder ejecutar los ataques más demoledores se requiera de más dedicación, destreza y horas. Es sencillamente un apartado impecable al cual hay pocas pegas que le podamos sacar, o prácticamente ninguna.

Continuando en el apartado jugable, nos vemos en la obligación de desgranar un poco las mecánicas o estilo de cada personaje seleccionable, pues jugar con cada uno de ellos se siente muy distinto. Empezamos por Nero, uno de los protagonistas más importantes y con mayor papel dentro de la historia. Este personaje ha sufrido un rediseño tanto a nivel de aspecto como jugable, ya que debido a un suceso un tanto desafortunado pierde su brazo demoníaco. Tras este suceso, Nico (su acompañante) le diseña una especie de brazo robótico llamado Devil Breaker, el cual aporta un dinamismo y una frescura a su control que convierte las peleas en algo muy disfrutable. Aunque eso no es todo, pues hay distintos tipos de brazos con diferentes efectos o poderes, los cuales combinados junto a su espada y pistola convertirán a los demonios en auténtico picadillo.

Los brazos protésicos de Nero son un elemento muy versátil en combate. Estos cuentan con muchas posibilidades, efectos y tipos. Los ataques que podemos efectuar con ellos cambian según el que tengamos equipado, pero básicamente podemos ejecutar el poder de cada uno mediante la pulsación de un botón, con la peculiaridad de que si lo mantenemos pulsado será más devastador. Asimismo, tendremos la opción de destruir la prótesis que llevemos equipada en ese momento para ocasionar una explosión y provocar así un daño tremendamente desorbitado, lo cual es una herramienta muy útil en casos de verdadero apuro. En total, podemos llevar equipados un total de ocho Devil Breaker, aunque ojo que estos se rompen si al atacar con ellos recibimos un golpe. De ese modo, es posible que en algún que otro momento nos quedemos sin si no somos cuidadosos. Y creernos, quedarse sin esta herramienta se nota mucho.

El cambio implementado en Nero nos ha parecido un acierto total, ya que ahora los combates con este personaje son más espectaculares y divertidos. Sin embargo, hay una pequeña cosa que nos fastidia mucho en cuanto a esta nueva mecánica, y es la imposibilidad de cambiar entre brazo y brazo en combate. Esto es algo muy tedioso y que frustra al jugador. Así pues, la única forma de cambiar de brazo será destruyendo el que tenemos equipado, desperdiciando así algunos de estos artilugios hasta llegar al que queremos en cada momento.

Y si jugar con Nero es una auténtica maravilla, lo mismo podemos decir de V a pesar de que su profundidad jugable sea menos duradera que la del primero y que en verdad Nero no desate su auténtico poder hasta la segunda partida. Bien, las mecánicas de nuestro amigo V son muy originales y novedosas en la saga, pues como hack and slash han introducido un sistema de combate con mucha creatividad. Este personaje se sirve de tres demonios para combatir, es decir, él no interviene directamente en combate al igual que sus compañeros. Así pues, les da órdenes a Shadow, Griffon y Nightmare para que ataquen por él. Shadow es una pantera que tiene una gran capacidad o habilidad para el combate cuerpo a cuerpo, mientras que Griffon es un pájaro que se especializa en el combate a distancia y Nightmare es un coloso que ataca en área y se invoca una vez que V entra en estado de Devil Trigger. Y aún hay algo más en cuanto a las técnicas de V o sus “mascotas”, y es que estas no pueden acabar definitivamente con los enemigos, así que nuestro protagonista tendrá que acercarse a ellos cuando estén debilitados y asestarles el golpe de gracia.

Finalmente llegamos a Dante, el que podríamos denominar como el rey de la fiesta. Este personaje juega a otro nivel debido a que su mera presencia en pantalla nos indica que algo gordo está por pasar y que realmente él está por encima de todos los demás en poder. Las técnicas y habilidades de Dante vienen a ser las que ya pudimos ver en sus anteriores apariciones, manteniendo sus cuatro estilos de combate: Trickster, Swordmaster, Gunslinger y Royalguard. Aunque en esta ocasión no tendremos que irnos al menú o a una estatua divina para cambiar entre estilos, sino que en tiempo real podremos seleccionar uno u otro. Recordad que según el que estemos utilizando, potenciaremos el combate con armas cuerpo a cuerpo o a distancia, así como la estrategia ofensiva o defensiva.

Hasta aquí pocas novedades para Dante, ¿no? Pues bien, no os preocupéis porque para él también hay inclusiones interesantes. Por ello, nos encontramos que este personaje no solamente mantiene sus ataques clásicos de la saga, sino que su lista movimientos se amplía considerablemente, así como las armas o arsenal que tiene a su disposición. Así pues, se convierte en una auténtica majadería el combinar todas estas novedades con las armas tradicionales como con la novedad tan dantesca que resulta empuñar una motocicleta a modo de espadas dobles.

Con el desglose de las mecánicas de los tres personajes, así como con cuatro pinceladas de las opciones disponibles con cada uno de ellos, hemos de decir que la decisión de utilizarlos a los tres en una misma historia es cuanto menos cautivadora. No obstante, hay ocasiones en las cuales nos sentimos un tanto abrumados cuando se nos da a elegir entre alguno de los tres. Es decir: ¿con cuál me adentro en esta misión?, ¿es el adecuado para ella?, ¿me estaré perdiendo algo eligiendo a este y no al otro?… Pues bien, estas son algunas de las cuestiones que se nos vienen a la cabeza cuando se dan estos dilemas, y si bien no es un aspecto para nada negativo, sí que fragmenta un poco el planteamiento o la estructura de las misiones. Decimos que no es negativo, porque claramente tiene un único objetivo, la rejugabilidad.

La duración del videojuego es algo relativa, es decir, depende un poco de cada jugador y la dificultad. Sin embargo, la primera partida nos puede suponer alrededor de unas diez u once horas, una duración aceptable y lo estilado en la saga hasta ahora. Por otra parte, el título tiene un fuerte carácter rejugable como comentábamos en el párrafo anterior, debido a que hay misiones que podemos afrontar con distintos personajes. Y hay que decir que está muy bien medida e incluso se insta e incita al jugador a que realice una segunda, así como una tercera partida. Posiblemente penséis que la fórmula pueda aburrir o hacerse repetitiva con tantas pasadas, pero ni mucho menos. La progresión del título está tan bien implementada que se nos hace ameno adentrarnos una y otra vez en las misiones de este delicioso infierno. De este modo, no solamente volveremos a repetir niveles una y otra vez para obtener las mejores clasificaciones, sino que también lo haremos por lo fresco que esto resulta. Constantemente nos están presentando nuevos tipos de enemigos, armas, técnicas o mecánicas, por lo que como decimos el aburrimiento no tiene cabida en este videojuego.

En cuanto al apartado gráfico se refiere, solamente podemos quitarnos el sombrero ante lo bien que luce gracias al portentoso motor gráfico de Capcom, el RE Engine. La compañía parece haber cogido el tino a su motor, porque los acabados que son capaces de mostrar con este son absolutamente brillantes. De esta forma, lo que consiguen con Devil May Cry 5 es algo muy brutal que solo pueden fardar de ello muy pocos títulos en esta generación. Por esa razón, las animaciones, las texturas, el tratamiento de las partículas, la iluminación, los modelados, así como las expresiones faciales están a un nivel que roza el excelente donde pocas pegas podemos sacar. Asimismo, la dirección artística hace alarde de la creatividad de sus diseñadores y el buen gusto que procesan por el producto que tienen entre manos, así que sencillamente es un trabajo que tiene mucho mimo y cariño detrás. A su vez, hemos de comentar que el rendimiento es muy bueno, salvando algunas bajadas muy puntuales, ya que  la tasa de imágenes por segundo se mantiene bastante estable en 60fps.

La acción de la aventura se desenvuelve en unos escenarios muy bien recreados  y ambientados, así como repletos de detalles. Su estructura vuelve a ser lineal al igual que en anteriores entregas, aunque con cierta amplitud o dimensión que nos permite explorar un tanto los recovecos de esos escenarios. Esto es algo que ya pudimos ver en Devil May Cry 3 o Devil May Cry 4,  así que de nuevo tenemos la posibilidad de buscar por los alrededores para así encontrar los múltiples secretos y misiones secundarias que se encuentran a lo largo de la aventura.

Por último, el apartado sonoro mantiene la excelente calidad que atesoran el resto de los aspectos de este videojuego. La banda sonora es asombrosa, puesto que sigue en todo momento a la acción que sucede en pantalla y la intensifica en todo momento de la mejor forma que cabría esperar. Lo mismo ocurre con los efectos sonido, los cuales son contundentes y muy satisfactorios. En lo referente al doblaje, el título nos permite seleccionar el idioma de las voces, pudiendo así escoger entre japonés y el inglés. Los textos, obviamente, se encuentran traducidos al castellano con una localización muy acertada, manteniendo el registro del material original.

Conclusiones

Devil May Cry 5 es otro alarde del buen hacer de Capcom en los últimos años, una aventura de acción muy divertida y con unas cotas de calidad altísimas. El regreso del caza demonios más famoso del sector del videojuego ha sido por la puerta grande y no podría haber salido mejor, por lo que los aficionados o las aficionadas de este no podrían estar más contentos con el resultado. El producto roza casi la excelencia y ofrece una gran cantidad de posibilidades jugables, las cuales se prestan enteramente al servicio del jugador. Por ello, la propuesta de Dante, Nero y V nos ofrece uno de los mejores hack and slash que podemos encontrar en el mercado, así como una cantidad de horas bastante considerable debido a su alta rejugabilidad.

Devil May Cry 5

59,99€
9.7

Gráficos

9.7/10

Sonido

10.0/10

Jugabilidad

9.5/10

Duración/Diversión

9.7/10

Pros

  • La personalidad y el carisma de cada personaje
  • Un acabado brillante en todos los aspectos
  • Un sistema tan bien pulido como adictivo

Cons

  • La imposibilidad de cambiar de Devil Breaker con Dante
  • Poca variedad en los escenarios en la etapa final de la aventura