Recuperamos una de las obras más importantes de la pasada generación, gracias a Dark Souls Remastered

Una de las tendencias en alza en esta generación, así como en la anterior, es la reedición de títulos lanzados anteriormente con el fin de ofrecerles una segunda oportunidad, o simplemente mejorar ciertos aspectos del juego, sobretodo el gráfico. No obstante, esta acción se ha llevado a cabo tan frecuentemente que ha llegado a cansar a la comunidad, haciendo incluso versiones nuevas de propuestas que no hace tanto que llevan en el mercado para obtener beneficios de una manera fácil y seguir estirando así algo que ya puede haber tenido su momento.

De esta forma, hemos ido viendo la salida de trabajos mejor o peor hechos, otros que nos han devuelto viejas glorias o las ganas de rejugar aquellas experiencias que tanto nos llegaron. Sin embargo, como decimos no todas son tan bienvenidas como la que vamos a tratar a continuación. Se trata de Dark Souls Remastered, un título que rompió, y ha roto, toda clase de estereotipos, paradigmas y géneros, creando el suyo propio para dar una vuelta de tuerca a lo que es ya un referente para muchos estudios de desarrollo.

Dark Souls Remastered es, quizás, la versión que mejor existe para poder jugar a esta maravillosa, aunque frustrante experiencia para muchos. Así pues, la primera entrega de la saga recibe su remasterización como mandan los cánones, pues Dark Souls II ya recibió la suya con Scholars of the First Sin. Ahora sí, veamos que nos aporta de nuevo esta reciente edición de uno de los mejores juegos de la pasada generación en su análisis al detalle. Huelga decir que en él nos centraremos en las mejoras que se incorporan, debido a que quien más o quien menos ya conoce este clásico.

FromSoftware, el estudio encargado de su desarrollo, ha realizado un buen trabajo en esta remasterización, pues el objetivo principal de ésta quedaría más que cumplido con el resultado que tenemos entre manos, es decir, vemos una mejora más que obvia en el apartado gráfico. Sin embargo, más allá de este aspecto, no vemos ningún cambio significativo. Por ello, creemos que este producto está enfocado claramente a aquellos jugadores que no tuvieron la posibilidad de disfrutar de esta obra hasta ahora, pues ésta sería la mejor ocasión para ello. Además, también podríamos enfocar éste mismo para los aficionados, al ser la mejor versión del título por ahora.

Como comentábamos, los cambios se han centrado básicamente en el apartado gráfico, ya que es donde podemos apreciar algunas diferencias, a pesar de ser pequeñas. Así pues, para la ocasión se han trabajado mejor las texturas, dotándolas de una mayor definición y nitidez. El resultado se aprecia a poco que nos fijemos. Por ejemplo, podemos vislumbrar como ahora los objetos o las almas que podemos recoger presentan un resplandor más claro y diferenciado con el entorno o el escenario, haciéndonos más sencilla la distinción de éstos en entornos oscuros o con poca iluminación.

Hablando de la iluminación, también se ha mejorado este sistema, así como los focos de luz, lo cual comporta que la iluminación esté mejor aplicada en las superficies o que funcione mejor a la hora de incidir en los cuerpos u objetos, teniendo en cuenta incluso los brillos o los reflejos según la inclinación o el ángulo de ésta. No obstante, esta mejora tiene sus claros y sus oscuros, puesto que en según qué momentos no acaba de comportarse como es debido, provocando oscuros donde no debería haberlos.

Por otra parte, estos elementos descritos no son los únicos que se benefician de las mejoras visuales, pues los modelados de los personajes, así como el de las criaturas enemigas, se ven mucho mejor. Ahora ya no hay acabados borrosos o imperfecciones en éstos, cosa que es de agradecer. Asimismo, la resolución del videojuego ha sufrido un incremento bastante considerable al pasar a 1080p en Xbox One y 1800p en Xbox One X. Y si hacemos memoria en Xbox 360 iba a 720p, de ahí que veamos una mejora bastante palpable y las todas características descritas anteriormente.

Aunque seguramente el cambio más significativo y que más se demandaba en esta obra, es una mejora en la estabilidad de su framerate. El título original tenía muchas caídas en el aspecto  técnico, y su rendimiento era un lastre con el que muchos jugadores tuvieron que lidiar en su día. Sin embargo, Dark Souls Remastered soluciona todos esos problemas, consiguiendo una tasa de imágenes por segundo sólida y estable a 60fps. Y por si fuera poco, se han introducido una serie de opciones que permiten personalizar un tanto la experiencia de juego, como: la posibilidad de reducir el HUD, configurar los botones a nuestro estilo de juego, utilizar más de un objeto a la vez, botón directo a los Estus, la posibilidad de cambiar de pacto en la hoguera y añadida una nueva hoguera antes de llegar al herrero Vamos, la cual facilita el acceso a éste.

Otra de las facetas del juego que incorpora cambios en esta nueva edición, es el multijugador. Esta vertiente es muy querida por los jugadores de la saga, y  a lo largo de las distintas entregas ha ido evolucionando, como es obvio. Por ello, FromSoftware ha recogido la experiencia adquirida a lo largo de estos años y la ha aplicado en el multijugador de este remaster, incluyendo partidas para hasta seis jugadores, en las cuales dos son invasores y otros cuatro jugadores. Por otra parte, la ubicación del Dedo Reseco ha cambiado, pudiéndolo adquirir ahora en el mercader del Burgo de los No Muertos. Pero aún hay más, ya que se ha introducido el sistema de contraseñas para poder jugar en cooperativo procedente de Dark Souls III. Y también se ha actualizado el modo Arena para albergar hasta 6 jugadores en combates a muerte en 3vs3. Por último, tenemos la inclusión de servidores dedicados, lo cual solamente nos indica el buen hacer y el afán perfeccionista de la propia compañía, así como el mimo y el cuidado que pone en todo aquello que brinda a sus aficionados.

En definitiva, Dark Souls Remastered es el retorno de una obra que a día de hoy ya hemos asimilado como la precursora de un género, pero que en el momento que salió nadie esperaba el ruido que ésta iba a hacer. Su vuelta no podría ser mejor recibida con por sus fans, pues seguramente esta versión se irá vendiendo a medida que pasen los meses con una arrancada en ventas muy potente. Así pues, la ocasión para ofrecernos la mejor versión jugable de Dark Souls se ha aprovechado bien con un producto a la altura de las expectativas, aunque quizás podrían haber hecho un poco más y no ser tan conservadores. No obstante, la esencia sigue intacta, cosa que también es de alabar.

Dark Souls Remastered

39,99€
8

Graficos

8.0/10

Sonido

8.0/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración/Diversión

8.0/10

Pros

  • Es la mejor versión de Dark Souls del mercado
  • Mejora notable en las texturas y mejor acabado visual
  • Rendimiento estable a 60fps

Cons

  • Quizás podían haber incluido algún aliciente o extra más para el fan