Análisis de Crashbots para Xbox One

Un nuevo análisis siempre implica un nuevo reto. Y en esta ocasión vamos a hablar de Crashbots de NeonChimp Games. Un beat em up de carrera automática donde debemos afrontar pantalla tras pantalla incorporando nuevas dificultades y obstáculos. Así pues, vamos a ver que nos ofrece este título.

Con este juego nos hallamos ante un cel shading colorido y vivaz. El juego desprende un aura de alegría que resulta atractiva y genera ganas de ponerse a los mandos. Si bien no no tiene gráficos en exceso vistosos o llenos de detalles, por lo menos son agradables. Si miramos por otra parte el apartado sonoro, Crashbots dispone sonidos adecuadas para cada disparo, golpe o efecto que pueda sucederse, aunque son correctos sin más. En lo que la banda sonora respecta, en general se reutiliza la misma base añadiendo una capa nueva que genera un nexo con la ambientación de cada mundo. Podemos decir que cumple su función, peor no será una BSO que recordemos de por vida.

El juego despide una aura de alegría que resulta atractiva

Crashbots, como comentaba, es un beat em up de robots en el cual debemos superar obstáculos en una carrera en línea recta en pos de pasar a la próxima pantalla. En esta maratón, dado que la carrera es automática, nuestras opciones se basan en cambiar de carril, saltar, disparar o deslizarnos. Además el robot dispone de un indicador de energía que se va consumiendo al avanzar. Más no solo eso, también pierde energía al saltar o deslizarse. Por suerte disparar está excento de consumo. Y las habilidades especiales para dar un acelerón y usar el disparo potente dependen de tiempo de recarga, por lo que tampoco dependen de la energía.

El salto se realiza mediante el jetpack del propio autómata. Y no solo permite saltar, además podemos planear. Sin embargo esta acción es la que más energía consume. Obviamente consumir toda la energía implica la muerte, más el escenario ofrece recargas en forma de pilas y símbolos eléctricos. Pero también está lleno de obstáculos y enemigos que, al golpearnos o tropezar con ellos, nos harán perder energía. La lucha constante contra quedarse sin batería es más dura que pretender que un smartphone moderno dure un día entero.

Por suerte recorrer los niveles permite ir recogiendo monedas con las cuales se pueden adquirir mejoras para nuestro robot. Entre estas mejoras tenemos reducción de consumo de energía al usar el jetpack o caminar, además de mejora de defensa y daño. Asimismo algunos escenarios ofrecen piezas de nuevos robots para ir desbloqueando otros modelos. Cabe destacar que cada robot tiene parámetros variados. Por ende algunos son más rápidos mientras que otros son más resistentes. Además las mejoras que realizamos son independientes en cada unidad. Realmente es importante ir mejorando cada máquina puesto que cada pantalla es más larga y compleja.

La lucha constante contra quedarse sin batería es más dura que pretender que un smartphone moderno dure un día entero

Si hablamos de las carreras en si, nos encontramos con cinco mundos con más de 20 carreras cada uno. Además de un mundo tutorial que debemos superar para poder empezar la fiesta real. La ambientación que ofrece cada lugar es bastante variada. Desde una fábrica a la mansión encantada, pasando por bosques y el lejano oeste. Por cada nivel que afrontamos tenemos la posibilidad de recoger estrellas, hasta tres por cada escenario. Con dichas estrellas nos aseguramos el acceso a un mundo nuevo. Asimismo superar todas las pistas de un mundo único abre la opción a desafiar a un jefe.

Vamos a ponernos serios un momento. Crashbots no es todo risas y colores, también sufre de varios bugs y físicas aleatorias que han hecho que mi experiencia fuese muy frustrante a ratos. Cuando salta un aviso durante la partida de nuevo mundo o pieza de robot desbloqueada el juego no sabe reaccionar en consecuencia. Por ende la acción se ve interrumpida por una aviso en pantalla, más el juego no se pone en pausa. Ante esta situación lo más seguro es morir. Sin embargo ahí no acaba la cosa, al morir el menú de volver a probar o salir se muestra. Pero el aviso antes nombrado sigue estando por encima. Ante estos casos me he visto obligado a reiniciar el juego.

Asimismo las físicas pueden resultar caóticas y aleatorias. Recibir un golpe durante el avance hace retroceder al robot, pero la cantidad de espacio retrocedido resulta dispar llegando a dispararnos muchos metros atrás. Esta acción conlleva un efecto en cadena donde iremos rebotando sin parar como si de un pinball se tratase. En estas situaciones lo mejor es reiniciar la pantalla.

Por último el menú de mejora de autómatas a veces se descalibra y no sabe que robot estamos mejorando. Lo que conlleva que desaparezcan las mejoras ya aplicadas o que se inhabilite el botón de aceptar. Este error también me ha obligado a reiniciar el juego. Como punto negativo, podría añadir el hecho de que no está localizado a ningún idioma más allá del inglés, por lo que es la única opción para jugar.

En definitiva Crashbots es, sin duda, un juego muy entretenido y con muchas horas de diversión a base de cuatro mecánicas básicas bastante bien hiladas. Si bien la música no es en exceso variada cumple su objetivo de generar ambiente. El rendimiento, quitando alguna ralentización puntual, es muy bueno. Y con un par de parches todos los bugs comentados podrían ser una mera anécdota. Pocos juegos arcade que recuerden a los Xbox Live Arcade de la Xbox 360 salen a día de hoy.

 

 

 

Crashbots

9.99
5.8

Gráficos

6.5/10

Sonido

4.0/10

Jugabilidad

6.0/10

Duración/Diversión

6.5/10

Pros

  • Colorido y visualmente llamativo
  • Sencillo y divertido
  • Partidas rápidas para los ratos muertos
  • Precio reducido

Cons

  • Físicas algo erráticas
  • Varios errores molestos
  • Acaba siendo repetitivo
  • Íntegramente en inglés