Pisa el acelerador a fondo y disfruta de todo el carisma, la nostalgia y la adrenalina en Crash Team Racing Nitro-Fueled

En la anterior generación, y más acusadamente en la actual, hemos recibido una gran cantidad de remasterizaciones a lo largo de los años, bien para devolvernos viejas y antiguas glorias del pasado que lo merecen, o bien para seguir sacándonos los cuartos a base de lanzar versión tras versión de un mismo título. Sin embargo, parece ser que en este movimiento también ha surgido una tendencia que bien nos está encantando a muchos jugadores, la de los remakes. Estos trabajos tienen la finalidad de rehacer por completo un clásico o título destacable de anteriores generaciones para devolvernos esa joya en particular con una modernizada estética, así como mejoras sustanciales para mejorar la experiencia de juego como bien puede ser pulir la jugabilidad.

Dentro de estas obras encontramos antiguas glorias que apelan a nuestra nostalgia, y siendo más concretos mascotas que marcaron un punto de inflexión en el concepto de una marca o un género que a día de hoy consideramos como imprescindibles. Por ello, tras largos años de barbecho, unas etapas un tanto escarpadas y un futuro un tanto incierto para algunas de las licencias más queridas dentro del sector, vemos como poco a poco quién tuvo retuvo. Como el propio dicho dice, los clásicos lo son por algo y no habrían llegado a nuestros días siendo lo que son sin haber marcado considerablemente nuestros corazones. En esa situación estarían los títulos que Activision está recuperando en los últimos dos o tres años, haciéndonos soltar la lagrimita nostálgica cada vez que volvemos a jugar a un Crash o un Spyro, más gracias a esas maravillosas colecciones que recibimos: Crash Bandicoot N. Sane Trilogy y Spyro Reignited Trilogy.

Y bien, toda esta parrafada gratuita no es más que para hacer acopio de fuerzas y abordar uno de los mejores videojuegos de karts que recordamos hasta la fecha con permiso de Mario Kart, y es que Crash Team Racing Nitro-Fueled nos devuelve a una vieja gloria de nuestra infancia, o juventud, en una ejecución soberbia por parte de Beenox. Sin lugar a dudas la guindilla perfecta para los dos anteriores remakes que habíamos citado; los grandes juegos nunca pasan de moda. Sin más dilación, veamos que tal ha resultado ser esta nueva incursión de Crash y compañía en nuestras consolas de actual generación. ¿Habrá sido capaz de mantener el tipo y estar a la altura de su laureada leyenda? Veámoslo.

Como decíamos, Crash Team Racing Nitro-Fueled es un remake del aclamado Crash Team Racing creado en 1999 por Naughty Dog, uno de los mejores juegos de Kart que hemos podido disfrutar en toda la historia del sector. Y lo cierto es que el género actualmente está recuperando un poco de fuerza, pero hemos visto como ha pasado unas épocas de bastante escasez. Bien, quitando el hecho de que tenemos un aspecto gráfico totalmente rediseñado y una mejora en las físicas, las novedades son más bien escasas, aunque haberlas las hay. Entre ellas la más destacable es la inclusión de un modo multijugador, así como la introducción de circuitos o personajes inéditos o rescatados de otras entregas de Crash Nitro Kart.

Tomando el tema de la jugabilidad como primer punto a abordar, o en el que centrarnos en primera instancia, hay que tener en cuenta varios factores. En este sentido, el equipo de Beenox se ha mantenido fielmente a la esencia del título original, dejando las mecánicas de este mismo intactas. Por ello, no nos olvidamos de cómo funciona el sistema de derrapes y turbos de este videojuego, el cual es uno de los más exigentes de cuantos hay en este género. Aunque obviamente, se han introducido ciertos cambios o mejoras para tratar de modernizar este apartado a los tiempos que corren.

Como hemos dicho, el encanto del apartado jugable estaba en el desafío y reto de dominar el sistema de derrapes y turbos, el cual es el más difícil de asimilar de cuantos juegos de karts hemos jugado hasta la fecha. De hecho, si tenemos buen tino con esta mecánica, podremos tener una considerable ventaja frente al resto de rivales. El funcionamiento es muy sencillo de explicar, pero como comentamos algo complicado de llevar a la práctica. Tenemos dos botones con los cuales podemos derrapar al inclinar el kart hacia un lado u otro, entonces lo que debemos hacer es iniciar el derrape con uno y posteriormente al cargarse un impulso (se indica gráficamente al ponerse nuestro tubo de escape al rojo vivo) apretar el otro justo en el momento preciso para obtener un turbo. De esta forma, nos es posible contar con este extra de velocidad hasta un máximo de tres veces seguidas, aunque claro siempre podemos estar encadenando derrapes e ir con el turbo de velocidad en todo momento si es que lo controlamos lo suficiente como para hacerlo así. También hay que tener en cuenta que hay un límite de tiempo (unos segundos) para activar estos impulsos, por eso decíamos que hay que hacerlo justo en el momento adecuado. Así pues, si ejecutamos estas inercias en el mismo instante que nuestra barra de derrape llega al tope, el turbo o velocidad que obtendremos será mayor.

Por otra parte, esta mecánica ha recibido varios cambios interesantes a comentar. La primera de ella, tiene que ver en lo referente al indicador gráfico del momento justo en el que hay que activar el turbo. Como hemos comentado antes, este se representaba mediante el color de nuestro tubo de escape. Pero ahora se ha introducido una nueva ayuda para saber cuándo hacerlo, y es cuando nuestras ruedas se iluminan de un tono amarrillo de más flojo a más fuerte. Estas ayudas las podemos configurar desde el panel de opciones del juego, por lo que es de agradecer que se nos ofrezcan estas posibilidades. No obstante, estas pequeñas asistencias pueden ser prescindibles una vez tengamos experiencia, pues con las horas activaremos los turbos solamente midiendo el timing.

Todos estos elementos que hemos citado en verso al sistema descrito, introducen una profundidad al videojuego que se torna muy satisfactoria en el momento que sabemos utilizarlos. Además, se vuelven casi imprescindibles en las pruebas más desafiantes o difíciles del videojuego, puesto que para batir los mejores tiempos de las contrarrelojes habrá que ser auténticos expertos del derrape.

En lo referente a los turbos, nos queda por  explicar una pequeña mecánica más que hay que tener en cuenta a parte de las citadas anteriormente. Se trata de la posibilidad de saltar justo al final de las rampas o salientes, lo cual nos proporciona un acelerón extra al caer. Esto es algo que también debemos de buscar en todo momento, puesto que sumado a los turbos y derrapes que hemos explicado antes se convierte en una combinación explosiva.

A nivel jugable, como habéis podido ver y ya habíamos avanzado, se ha mantenido bastante fiel a su esencia, por lo que se juega y se siente prácticamente igual. Sin embargo, hemos tenido la sensación de que, realmente, se antojaba algo diferente por las nuevas físicas implementadas en este remake. Estas además también nos han hecho que nos fuera algo más complicado el volver a coger el tino al volante, recuperando nuestras mejores sensaciones. Lo que ocurre es que en esta ocasión, los coches se ladean o tienden a deslizarse demasiado tanto en el aire como en el suelo. Pensaréis que esto es una chorrada, pero os aseguramos que dificulta y cambia bastante las trazadas que debemos tomar.

Por ese mero motivo se nos condiciona considerablemente la manera en la cual jugamos al título, teniendo que tirar de freno en muchas ocasiones, sobre todo en los circuitos más difíciles y con más curvas cerradas. Asimismo, hemos sido testigos de otros pequeños cambios en lo referente a las físicas a parte de lo que comentamos acerca del viraje de los karts. Se trata de las colisiones  entre elementos, las cuales hay algunas que nos han chocado como el hecho de que las granadas se atraviesen entre sí y no exploten al entrar en contacto la una con la otra, o simplemente el hecho de que los karts se traspasen los unos a los otros sin colisionar. Sin embargo, el mayor cambio en este aspecto son las colisiones contras las paredes o elementos decorativos situados en los escenarios, pues en el título original podíamos utilizar esos choques en nuestro beneficio propio para encarar el kart o rebotar, mientras que ahora al chocar nos quedamos frenados totalmente en seco. Obviamente ahora ya no podemos hacer uso de esas pequeñas triquiñuelas, algo que bueno, en sí, no supone ningún problema ni inconveniente.

Teniendo ya cubierto el aspecto jugable, procedemos a ahondar un tanto en el tema de contenido. Y es que Crash Team Racing Nitro-Fueled es bastante generoso en este sentido, pues en este remake se han introducido no solamente los escenarios clásicos de la primera entrega, sino que también se han aprovechado circuitos de otros títulos de la franquicia como Crash Nitro Kart o Crash Tag Team Racing. Lo cierto es que el diseño de todos los mapeados es estupendo y siguen dando mucho juego, así como invitándonos a utilizar todas las mecánicas y herramientas que tenemos a nuestra disposición. Además, cada uno de ellos cuenta con una gran cantidad de secretos, atajos o interacciones que aportan un carácter de estrategia extra a la fórmula.

Hablando en números o cantidades, en total son más de 30 circuitos los que podemos recorrer. Como podéis ver es una cantidad más que aceptable, ya que todos son muy variados y lucen de una forma muy espectacular. En este sentido, no se han centrado solamente en rehacer su apartado gráfico o técnico, sino que también se ha aprovechado para modificar o actualizar aquellos aspectos que no congeniaban bien con la nueva adaptación que han realizado. También hay que tener en cuenta que en un futuro se irán añadiendo nuevos escenarios a la selección que ya está disponible mediante contenidos descargables gratuitos.

Ahora vamos a abordar de lleno una de las características más curiosas de la propuesta, su personalización tanto de personajes como de vehículos. Este sistema es una novedad de esta re-imaginación del título original, por lo que gracias a él podremos cambiar a nuestro antojo tanto el aspecto de nuestros pilotos como el de los propios karts. Hay que decir que  las pinturas, las pegatinas, las carrocerías, las ruedas y los personajes no están disponibles en su totalidad de inicio, así que habrá que ir desbloqueando todo este contenido a medida que jugamos. Y para tal fin es necesario ganar un número determinado de carreras con cada personaje o completar ciertos requisitos en los desafíos o retos que el juego nos propone. No obstante, también existen otros objetos cosméticos aparte de los que desbloqueamos jugando, los cuales podremos comprar en el apartado “boxes” utilizando las monedas que nos dan al terminar las carreras. Con todo esto, este añadido ha resultado ser una inclusión muy satisfactoria y gratificante, pues le añade un fuerte carácter de progresión que incita a seguir jugando.

En lo referente a los modos de juego, nos encontramos obviamente con el Modo Aventura o Historia. Esta modalidad es el plato principal de este divertidísimo menú, la cual no se ha visto alterada bajo ningún concepto en su planteamiento o desarrollo. Así pues, iremos superando una serie de carreras distribuidas en distintos mundos con una ambientación distinta en cada uno, desde desiertos, zonas gélidas, templos, cloacas hasta urbes futuristas o cuevas, así como otras muchas localizaciones de lo más variopintas. En cada mundo, encontraremos una ristra de carreras en las que deberemos quedar en primer lugar para así poder acceder a un jefe final en cada fase. Sin embargo, eso no es todo, porque ganar por primera vez en cada uno de esos circuitos tan solo es el comienzo de la aventura. El verdadero reto o desafío viene en el momento que obtenemos el trofeo de cada escenario, pues en ese instante tendremos la posibilidad de volver a correr para batir otros objetivos, como encontrar las siglas CTR ocultas, romper los récords de tiempo en las contrarrelojes o  recoger todas las reliquias.

Como veis se trata de una propuesta muy completa a la cual podemos dedicar largas sesiones de juego y horas para obtener el 100%. Por otra parte, este modo se puede afrontar en dos dificultades distintas, es decir, se nos ofrece la posibilidad de mantener la dificultad clásica u optar por una moderna. En la primera de ellas, no podremos cambiar de personaje ni personalizarlo a lo largo de nuestra partida. En la segunda, aparte de poder realizar todo lo que no podemos en la modalidad clásica, nos permiten escoger entre tres niveles de reto posibles (fácil, normal o difícil).

Las maneras en las que podemos disfrutar de este remake son muy variadas e incluso adaptables a cada perfil de jugador o forma de jugar, ofreciendo posibilidades y opciones para cada uno de ellos. No obstante, hay que tener en cuenta que en esta ocasión el nivel de dificultad ha aumentado frente a la propuesta original, puesto que se ha trabajado en una nueva IA. Esta es la causa principal de ese incremento de dificultad, ya que ahora la IA enemiga tiene una puntería casi infalible, así como una habilidad para trazar las curvas casi impoluta. Esto es algo que nos ha gustado al ofrecer un mayor desafío, pero que por otra parte nos ha dejado un sabor agridulce. Nos explicamos. La inteligencia artificial ahora supone un rival mejor, sí, nos pone las cosas más complicadas. Sin embargo, tenemos la sensación de que esta se siente más “scriptada” y predefinida que antes. Ahora las remontadas son casi un idílico final de ensueño que casi nunca se da, ya que una vez que un corredor toma ventaja en primer lugar es muy difícil de alcanzar. Y es que los rivales siguen un patrón predefinido, una trazada que no cambian en ninguna vuelta y que acaba siendo un tanto predecible.

Dejando el maravilloso Modo Aventura de lado, nos podemos divertir con otras tantas opciones que tenemos a nuestro alcance. Entre ellas nos encontramos con las clásicas Carreras Tradicionales, los Torneos o incluso las Batallas en arenas. Aunque también tenemos nuevos modos debutantes, como un Capturar la Bandera de lo más loco. También sigue habiendo lugar para los nunca fallan a su cita, como Contrarreloj, Carrera por la Reliquia, Desafío CTR o de Cristales.

Ha llegado la hora de la verdad, la novedad que todos estábamos esperando como agua de mayo y que más ganas teníamos, el modo multijugador online. Esta modalidad nos permite competir en partidas de hasta 8 jugadores en casi todas las opciones y modos que hemos citado hasta ahora, aunque de forma online con amigos. Por cierto, también se contempla el juego en local, que hasta el momento no habíamos citado, aunque no es posible lanzarnos a Internet en pantalla partida, siendo algo que nos habría encantado. En cuanto al multijugador online, decir que este acarrea dificultades para encontrar partidas o llenar las salas al completo, además de que en ocasiones no es muy estable y se acusa bastante los tirones o ralentizaciones. No obstante, estos errores ya han sido detectados y en su mayoría van a ser corregidos muy pronto.

Lo más llamativo de esta vertiente, quizás, sea la introducción de una faceta competitiva por temporadas, cuyo nombre será Grand Prix. Estas temporadas nos permitirán correr al más alto nivel con el fin de cumplir retos por tiempo limitado y así hacernos con unas recompensas muy jugosas. Además, se contemplará un ranking mundial por tiempos y esas estadísticas que tanto nos gustan a los jugadores más avezados y competitivos, aunque estos se reiniciarán una vez se acabe cada temporada. Entre las recompensas que podremos desbloquear se ha insinuado que habrá nuevos personajes jugables como Spyro, circuitos y objetos cosméticos para usar en el sistema de personalización.

Crash Team Racing: Nitro Fueled

A lo largo de este análisis hemos ido destacando que estamos ante un remake, así que obviamente el apartado gráfico se ha rehecho completamente para la ocasión. En este aspecto solamente podemos quitarnos el sombrero ante la gran ejecución y el alarde en diseño que atesora, así como la fabulosa dirección artística. De esta forma, los escenarios están llenos de vida y carisma, mostrando mimo incluso por el más mínimo detalle. En cuanto al modelado y representación de los personajes estamos ante un trabajo absolutamente sobresaliente, el cual no hace más que afianzar el regreso de Crash. Aunque las animaciones no se quedan atrás, pues hay un montón de gestos, o acciones, de lo más divertidos que nuestros pilotos van ejecutando a medida que corren. Estas son muy fluidas y están igual de cuidadas que el resto de este apartado.

Por otra parte, el aspecto técnico del videojuego sale un tanto malparado, ya que el rendimiento del título no llega a los 60fps en ninguna plataforma, quedándose así en unos 30fps bastante estables. Es una lástima que la optimización de la propuesta no haya sido la idónea para alcanzar un rendimiento mayor, pero hemos de decir que tal como se nos presenta funciona bastante bien y de manera muy fluida.

Finalmente, tenemos el apartado sonoro. En él nos encontramos con la clásica banda sonora, cuya calidad se ha mejorado de manera muy notable. No obstante, si lo que queremos es escuchar el audio original, el videojuego nos ofrece la posibilidad de escoger el sonido de la versión de 32 bits. Esto es algo que los más fanáticos o fanáticas de este juego agradecerán con mucha ilusión. Por otra parte, los efectos de sonido se han limpiado y pulido para mostrar un sonido más contundente, aunque como es de esperar se han mantenido intactos. En cuanto al doblaje se refiere tenemos una maravillosa localización al castellano con los mismos actores que ya tuvimos el placer de escuchar en la trilogía de Crash lanzada hace ya casi dos años.

Conclusiones

El regreso de Crash Team Racing no ha podido salir mejor salvando unos pequeños detalles, los cuales serían las nuevas físicas y el comportamiento irregular del multijugador online. Por lo demás, el videojuego ha sabido rendir culto al clásico de 1999 de una maravillosa forma, logrando un título que sigue siendo muy divertido a la par que desafiante. Por otra parte, es una verdadera lástima que el rendimiento no consiga alcanzar los 60 fps, más teniendo en cuenta que se trata de un título de trepidante velocidad. Aun así, el producto ha salido a pedir de boca como decimos,  y sin duda cualquier amante de este carismático personaje, así como de la leyenda CTR, sabrá apreciar de muy buena manera. No podríamos sentirnos más satisfechos por este regreso.

Crash Team Racing Nitro-Fueled

39,99€
8.5

Gráficos

9.0/10

Sonido

8.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración/Diversión

8.5/10

Pros

  • Los diseños nuevos de los personajes y los escenarios
  • La inclusión de escenarios y personajes nuevos, así como de otros CTR
  • La experiencia de juego sigue siendo bastante fiel a la original, así como divertida

Cons

  • Las nuevas físicas no nos acaban de convencer
  • El modo multijugador online necesita arreglos, pues no acaba de ir del todo fino
  • El rendimiento no alcanza los 60fps

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.