Tras una larga espera y muchas piedras en el camino, el juego de desparrame por antonomasia de Xbox llega hasta nosotros sin engañar a nadie: es un Crackdown, para lo bueno y para lo malo

Tras un largo periplo por el desierto (que ya lo digo, no ha jugado a su favor) la tercera entrega de Crackdown ya está aquí. Se trata del último desarrollo “heredado” por Phil Spencer desde su llegada a la división Xbox y ya sabemos que con otros desarrolllos que se complicaron no le tembló el pulso (Scalebound, Fable Legends…) y muchos se han preguntado durante este tiempo de retrasos, rumores, cambios en los desarrolladores, nubes, dimes y diretes, por qué Crackdown 3 sí ha sobrevivido a la tormenta y llegado a puerto.

La respuesta no es fácil. Quizá porque a sus problemas se encontró solución (ese ambicioso multijugador basado en la potencia de la nube fue rediseñado y encargado a otro equipo) o quizás porque… bueno, porque alguno había que salvar.

El juego más veces cancelado de la historia (según los foros y el “interné”) ya está aquí. Podéis tirar vuestras “bolas de cristal” a la basura ya, eh…

Pero el caso es que el juego ya está aquí y, con vuestro permiso, me voy a limitar a hablaros del juego, de lo que os vais a encontrar. Porque cuando al final nos ponemos a los mandos de Crackdown 3 lo que tenemos que mirar es exactamente lo mismo que miramos en otros juegos, no cuánto tiempo ha tardado o qué problemas ha tenido. Su periplo y vicisitudes en su desarrollo bien merecen un artículo; pero no toca aquí. Aquí vamos a analizar un juego; punto.

Por si no jugásteis los anteriores, en especial el primero que es al que más se asemeja, Crackdown es básicamente un sandbox de superpolis. En el primero, una división gubernamental llamada La Agencia, creaba unos superpolicías con unos poderes increíbles que les ayudaban a luchar contra las bandas criminales que asolaban la ciudad de Pacific City. Era un sandbox MUY sandbox; esto quiere decir que la historia era meramente una excusa y lo importante era la jugabilidad, con muchas actividades para hacer “el cabra” por la ciudad y destrozar a enemigos saltando, disparando o cuerpo a cuerpo con unos poderes que aumentábamos gradualmente.

El primer Crackdown (2007) fue uno de los buques insignias de 360. Aún sigue luciendo fantástico (el cell-shading es lo que tiene; nunca envejece)

Y poco más; era (y es; lo tenéis retrocompatible) un sandbox para desparramar y hacer el bestia por la ciudad saltando, recogiendo orbes (para mejorar nuestros poderes) conduciendo y arrasando con todos los enemigos. Simple pero muy, muy divertido.

¿Y qué es lo que nos encontramos 12 años (5 de complicadísimo desarrollo) después? Pues lo mismo… ¿Es que esperaba alguien otra cosa? Pues va a ser que no. Crackdown 3 es (¡sorpresa!)… un Crackdown.

Esto no quiere decir que no haya novedades ni una evolución; la hay. Para empezar, Sumo Digital ha puesto sobre la mesa una nueva historia, mejor contada y mejor desarrollada (dentro de su simpleza, el elemento narrativo vuelve a ser algo muy secundario, avisados vais) donde cambiamos de ser los policías en una ciudad asediada por bandas criminales a ser “la resistencia” en una ciudad-estado de régimen totalitario.

Tras un apagón tecnológico en todo el mundo avanzado, la ciudad de New Providence se erige como “la única luz” en el mundo y miles de refugiados acuden a ella como si se tratara de la nueva Tierra Prometida. Pero todo es un engaño, en realidad es un régimen dictatorial y esclavista. La Agencia envía un comando a averiguar qué está pasando y… ahí lo dejo para no espoilearos más, que puede que la historia no sea el fuerte del juego pero haberla, hayla.

Sumo Digital ha cuidado un poco más el argumento. Sin ser nada compleja ni original (ni lo pretenden) está mejor contada e implantada en el desarrollo sandbox que las anteriores entregas

A partir de ahí nos encontraremos a los mandos de un superagente… bueno, de muchos en realidad. Porque podemos cambiar (desde los Puntos de Suministro que iremos desbloqueando) de agente cuando queramos. Las habilidades que tenemos serán comunes, pero cada agente tiene facilidad para ganar más rápidamente de unas o de otras. Así que, además para no aburriros de ver siempre el mismo “careto”, es algo práctico: ¿tienes bajita la habilidad Conducción? Pues coge al que gana Conducción más rápido. Empezaremos con unos pocos, pero podemos desbloquear más encontrando sus restos por la ciudad.

Tendremos que reconstruír a nuestros compañeros para tener más agentes disponibles. Cada uno gana unas habilidades más rápidamente que otras ¡no juegues siempre con el mismo!

Sea con el agente que sea pues ya os imagináis: a explorar la ciudad e ir descubriendo las diferentes actividades que podemos realizar para ir mermando el poder de la dictatorial Gobernadora de New Providence. Cada rama de una de estas actividades está relacionada con un lugarteniente de la Gobernadora (uno controla la energía, otro las industrias químicas, otro la red de información, etc).

La estructura de gobierno de New Providence. Cada tipo de actividad descubierta nos dará a conocer a un Lugarteniente, su identidad y ubicación, y cuantas más hagamos de un mismo tipo más se “debilita” a uno de ellos.

El ir mermando una rama concreta con las diferentes actividades (podéis llamarlas “misiones” pero es que no hay misiones como tales, todo es destruír o conquistar para nuestro bando) hará que crezca “la información” que tenemos del lugarteniente en cuestión (que es una forma de decir que lo vamos haciendo más vulnerable). El juego nos va indicando qué probabilidades de éxito tenemos en caso de ir ya a acabar con un lugarteniente (que será un duro boss, por supuesto). Como veis una estructura de juego muy similar al primer Crackdown (sorpresa…).

Tranquilos, no hay “atalayas”. Para descubrir las diferentes cosas que podemos hacer en New Providence, sólo hay que moverse; pasando cerca nos las mostrarán)

Teniendo más o menos claro qué hay que hacer, vamos al cómo (que es la parte mejor). Crackdown significa libertad, ahora más que nunca. Podemos ir desde el minuto uno a por el boss final; eso sí, con cero por ciento de posibilidades… vosotros mismos. La isla de New Providence está abierta desde el principio (pasando un turorial) y no hay niveles ni ningún impedimento a movernos por el mapa libremente.

Crackdown significa variedad; tendremos decenas de armas, vehículos (sólo terrestres, eso sí) y actividades por hacer. Aparte de las relacionadas con mermar la fuerza de nuestros enemigos antes mencionadas, hay carreras de coches, de parkour por los tejados, saltos para vehículos (como en GTA). ¿Cómo de repetitivo se hace todo esto? Pues depende de cómo lo enfoques. Todo sandbox adolece de esta supuesta repetición, la clave es si te diviertes haciéndolo. En Crackdown 3 la mayoría son muy divertidas. Hay una buena variedad de enemigos; en eso gana por goleada al uno; hay rivales de muchos tipos, con diferentes tipos de ataques (ácido, fuego, congelación…) y diferente dificultad.

Algunos vehículos tienen dos modos de conducción. Hay divertidas carreras y saltos únicos que encontrar.

Todo ello nos hace ser cada vez más poderosos, que es sin duda uno de los aspectos más gratificantes del juego. El percibir poco a poco, gradualmente, cómo cada vez somos más rápidos, más fuertes, saltamos más lejos… está muy bien implementado.

Gráfica y técnicamente (entramos en un terreno complicado) hay luces y sombras pero, en general, no es un juego que luzca mucho a estas alturas de la generación. Pero, ojo que esto es importante, tampoco es que lo pretenda. No es lo que busca el juego que se conforma con un cell-shading muy bonito con unos buenos matices (reflejos, iluminación, texturas, efectos de luz y partículas) pero que sin embargo se queda en el terreno de lo discreto en cuanto a animaciones, modelados y sobre todo, un aspecto que nos ha parecido muy pobre, la ciudad más vacía que hemos visto en años. No pedíamos un Assassin´s Creed Unity (que además sería un incordio moverse con tanta gente cuando los npc´s no tienen ninguna utilidad práctica en el juego), pero es que parece la ciudad de un GTA… de los primeros.

La ciudad de New Providence está muy bien diseñada y es enorme… pero muy vacía. Vale que los npc´s no sirven para nada, pero deja muy desangelado al juego

Detalles como este o (también muy lamentable) que no haya emisoras de radio, hubieran sido aceptables en un juego de un estudio más pequeño o con menos tiempo de desarrollo. Pero de un first party de Microsoft y con 5 años de desarrollo no es justificable.

¿Afecta a la jugabilidad? No, en absoluto. Técnicamente el juego se mueve muy bien, en unos 30 fps muy estables y no hemos detectado un solo bug o fallo de importancia. El gameplay es el mejor de los 3 Crackdown, con un apuntado automático fácil de manejar (que además mejoraremos con nuestra habilidad Armas de Fuego para, por ejemplo, poder apuntar a diversas partes del cuerpo) y muy divertido de jugar. Por si fuera poco podremos jugar la campaña a través de Xbox Live con un amigo, lo que aumenta siempre la diversión.

Cuando te canses de aniquilar y destruír, siempre puedes echar unas carreritas de coches o de parkour por los tejados. Tus habilidades lo agradecerán

Aparte de la campaña ya sabréis que tenemos la Wrecking Zone o Zona de Demolición como la han llamado aquí, un multijugador a cinco en el que entraremos en una ciudad “virtual” donde, a diferencia de la campaña, todo será destruíble. Hay que decir que este modo creemos (o más bien queremos pensar) que está aún muy verde, con pocos mapas y sólo dos modos de juegos. Apunta maneras (la destrucción y el luchar contra otros jugadores con nuestros superpoderes es muy divertido) pero esperamos (ya se verá… tengo mis dudas) que se vaya ampliando. Juegos como Gears of War han demostrado en el pasado que un buen online puede hacer de un juego un gran éxito.

En la Zona de Demolición es donde veremos la destrucción basada en la computación de “La Nube” en todo su esplendor. Eso sí, este online anda aún escaso, esperemos que lo vayan haciendo crecer

Pero, en cualquier caso (igual que con la campaña) es muy divertido y lo será más con la próxima actualización donde introducirán el poder jugar con amigos (algo bastante extraño que no haya venido de salida). Por último, mencionar que el juego viene con las voces en inglés y aunque no hay mucho diálogo, tener que leer mientras nos van dando indicaciones (que en los dos anteriores escuchábamos) siempre es más engorroso.

Conclusiones:

A Crackdown 3 le va a pesar como una enorme losa su complicado desarrollo (pasando por varios estudios, a punto de ser cancelado varias veces, retrasado otras tantas) lo cual no debe ni ocultar sus virtudes, que las tiene y muchas; ni hacer que perdonemos sus fallos y carencias, que también.

Es muy divertido… claro que vivimos una época extraña en los videojuegos en que el aspecto “diversión” es el que menos importa. Pero por desgracia falla en otros que, justamente,  son los que hoy en día se miran con lupa.

De lo que no cabe duda es que es el mejor Crackdown de los 3, eso sí y con diferencia. Si os gustaron los anteriores ni os lo penséis, a por él de cabeza. Si no… tampoco tiene nada que os vaya a acercar a la saga.

Hemos analizado este juego en Xbox One S gracias a un código de descarga proporcionado por Microsoft, a los que damos las gracias.

Crackdown 3

69,99 €
7.8

Gráficos

7.5/10

Sonido

8.0/10

Jugabilidad

8.5/10

Duración/Diversión

8.5/10

Historia

6.5/10

Pros

  • Divertidísmo, sólo o con amigos
  • Gunplay muy pulido y satisfactorio
  • Enorme, muchísimas cosas por hacer
  • Cell-shading cuidado y bonito de ver

Cons

  • La ciudad se ve vacía
  • No hay emisoras de música
  • Su multijugador apunta maneras, pero se ve a medio cocer aún

2 Comentarios

  1. Arfon tio, menudos paños calientes colega, ha salido cruz, la prensa lo está destrozando y tú para compensar te marcas un análisis tirita que no hay por donde cogerlo. Alguna vez reconocereis que Ms hace uno ni que sea un juego MALO, con todas las letras? Con estos 5 añazos se podia haber sufragado Scalebound con otro estudio competente…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.