Las minas son un caldo de cultivo para bestias de todo tipo, y en Chasm tenemos que dar buena cuenta de ellas. ¿Te animas a bajar al averno con nosotros?

No todos los héroes llevan capa, ni todos los caballeros van al rescate de princesas. A veces se requiere la presencia y participación de estos héroes para otros menesteres que no sea rescatar a su amada del castillo de turno (una y otra vez), como por ejemplo para salvar a todo un pueblo de la plaga de unas criaturas que han surgido de las profundidades de una mina. Es el objetivo y planteamiento de Chasm, un titulo independiente desarrollado por Bit Kid Inc. que nos emplaza a bajar hasta el mismísimo averno y salvar a los pobres aldeanos de Karthas . Afila tu espada y enfúndate la armadura porque bajamos en busca de aventuras ahora mismo.


Quienes estén viendo las imágenes, o hayan visto el tráiler de lanzamiento, sabrán perfectamente a lo que nos enfrentamos. Chasm bebe directamente de los Castlevania clasicos en 2D de Koji Igarashi, con la exploración y backtracking típicos que los caracterizan. Al comienzo de nuestras andaduras llegaremos a Karthas, un pueblo nevado que está completamente vacío de sus gentes, a excepción del alcalde, único testigo que vio cómo las criaturas del mal subieron de la mina para capturar a los habitantes de la citada villa minera. Como buen soldado de la región de Guildean, nuestra misión no puede ser mas concreta: rescatar a los doce aldeanos que se encuentran encarcelados en las profundidades de la excavación minera y poner fin a la invasión de bestias que pretenden amenazar con subir a la superficie.

Aunque comencemos nuestra expedición buscando personas en los parajes mineros típicos de cualquier juego (no destacan especialmente, la verdad), pronto veremos que el escenario, así como su historia, va cogiendo otro cáliz distinto. Las tribus ocultas, catacumbas olvidadas y demás parajes enterrados bajo tierra se darán cita en Chasm. Por suerte, y haciendo alusión a los Castlevania clásicos que ya he mencionado, nuestro protagonista podrá entrar en unas salas con una estatua donde guardar y recuperar su salud, así como otras estancias con una puerta que nos teletransporta de nuevo a la superficie, donde podremos entablar conversaciones y compra/venta de objetos con los aldeanos rescatados.


Una de las gracias que tiene Chasm reside en que no podremos utilizar las habilidades únicas de los ciudadanos de Karthas hasta que no estén sanos y salvos en sus casas. Por ejemplo, no podremos forjar nuestras propias armas, ni usar todos los elementos “crafteados” hasta el momento hasta que no traigamos de vuelta al herrero. El incentivo por ver qué puede otorgar cada vecino rescatado es un aliciente mas que de sobra para disfrutar del título pixelado de Bit Kids Inc., aunque hay mas…

Olvidaros de experimentar dos partidas iguales. Chasm genera cada mazmorra proceduralmente, por lo que nunca tendremos el factor aprendizaje como arma con la que “masterizar” el propio juego. En cierta parte, que todo sea aleatorio es una característica que no me gusta, debido a que resta valores de creación en zonas concretas que podrían haber sido bien dirigidas por el estudio y no permite generar un escenario específico para la ocasión. Por suerte, no he encontrado fallos o sinsentidos en el titulo, y todo mantiene una lógica muy bien llevada (me acuerdo de otro juego llamado Sonbringer donde también se creaba el escenario de manera procedural y en cierto punto no podía seguir avanzando por el propio diseño generado al azar). Ademas, se respetan ciertos elementos como los ascensores que conducen a niveles inferiores, enemigos finales o las puertas que te llevan de vuelta a la superficie. En resumen, se respeta una coherencia que no todos los juegos que optan por este recurso llegan a conseguir.


Salvo por el detalle de creación de partidas procedurales (que por cierto, podemos compartir con amigos si les facilitamos el código generado), el resto no aporta nada a un genero que empieza a presentar signos de fatiga. Podremos equiparnos con dos armas (una de ellas mágica y que gasta energía como la saga de Konami), accesorios y armadura. Nada nuevo bajo el sol. A medida que progresamos, los combates se vuelven mas complicados, pero tampoco es nada que no podamos resolver con cierta práctica, conocer el patrón de los enemigos y con el nivel recomendado para tales hazañas. Una vuelta a los orígenes pixelados que divierte mas por la exploración que por otros elementos.

Gráficamente encontramos un titulo aceptable, que bebe de esa esencia vista en los juegos de 16 bits, con unos sprites correctos y fluidos. Debido a ese factor procedural, no vemos una distribución de la mazmorra bien equilibrada, y solo tenemos que comparar el detalle de ese submundo con lo bien hecha que está la superficie (o el propio castillo de donde procedemos) para darse cuenta de las carencias y virtudes de cada escenario. Pese a esto, todo funciona genial, y los que peinamos canas recibiremos gran parte de esos clásicos de los que bebe Chasm, mecánicas de combate incluidas.

Mas de lo mismo podemos decir de su apartado sonoro. Composiciones que nos trasladan a nuestra niñez y que hacen nuestra bajada a los infiernos algo mas amena. Mención especial a la melodía de guitarras sintetizadas cuando visitamos Kasrthas , muy bien elaborada y capaz de otorgarnos los momentos de paz y tranquilidad que no tendremos después cuando nos adentremos en la mina. Eso si, pese a que no sea clave para el transcurso de la partida, hay que tirar de las orejas al estudio por ofrecernos textos completamente en ingles. No son indispensables ,pero llega a ser molesto no poder leer en nuestro idioma, especialmente en aquellos pergaminos donde nos relatan los hechos que esconde el mundo subterráneo.

 

Conclusión

Chasm ofrece de manera procedural una experiencia muy parecida a los Castlevania de Koji Igarashi: exploración, backtracking, equipar a nuestro protagonista con artefactos e ir adentrándonos en salas cada vez mas difíciles. Pese a esta creación de partidas aleatorias, el juego no innova demasiado en ningún aspecto, quedando relegado ante otras propuestas del mismo género, pero que están unos pasos adelantadas. Pese a esta falta de originalidad, buscar a los doce aldeanos y derrotar a las bestias del submundo entretiene por su jugabilidad directa y sin complicaciones.

 

Chasm

19.99€
7.1

Gráficos

7.0/10

Sonido

6.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración

7.0/10

Pros

  • Partidas generadas proceduralmente con coherencia.
  • Esencia pura de los Castlevania clásicos
  • La busqueda de los doce aldeanos y la ayuda que luego nos pueden ofrecer incentiva a ser rescatados.

Cons

  • Escenarios genéricos, llegan a ser algo repetitivos.
  • Textos completamente en inglés.
  • Falta de innovación dentro del género