Infinity Ward vuelve a recorrir a la rama Modern Warfare para desarrollar uno de los Call of Duty más completos, enriquecedores y equilibrados.

De aquí a unos años la saga Call of Duty ha estado dando bandazos buscando su lugar en un mercado muy dinámico y agresivo dentro de su género. Desde entregas que apostaban por una ambientación futurista hasta otras que nos volvían a emplazar a la Segunda Guerra Mundial, son muchos los palos que Activision ha tocado con su franquicia fetiche. Incluso se atrevieron a lanzar el año pasado Black Ops IIII, que prescindía completamente de un modo historia, centrando todos sus recursos en una propuesta multijugador online. Esta ultima iteración supuso el bache definitivo de la saga, un tiro al pie que hizo replantear la dirección y rumbo que estaba tomando la serie. Por suerte, Infinity Ward ha salido a la palestra para calmar las aguas, tranquilizar a los fans y ofrecer un producto a la altura y calidad que todos esperábamos. Bienvenidos a Call of Duty: Modern Warfare. Bienvenidos a la guerra contemporánea mas visceral y agresiva que habéis visto hasta la fecha.

Modo campaña: candente y reciente

Este año el modo historia de Call of Duty: Modern Warfare pega fuerte. Volvemos a una época actual, en un escenario bélico que nos resultará muy conocido por todos. Las células terroristas serán el enemigo a derrotar, estando la trama relacionada con el grupo terrorista ruso liderado por Roman Barkov y la organización terrorista Al-Qatala que está siendo capitaneado por un viejo enemigo: el Lobo. El conflicto nos llevará por varias localizaciones por el mundo en busca de un gas nocivo que ha sido robado e interceptado por uno de estos grupos terroristas. Esto no acaba aquí, ya que una serie de ataques a núcleos urbanos no hace más que incrementar la tensión internacional y empeorar la relación que hay entre Rusia y Urzikstán.

Para luchar contra esta nueva amenaza, controlaremos a dos personajes: por un lado, a un soldado perteneciente al grupo de los Marines que se llama a Alex, y por otro lado, a Kyle Garrick, sargento de la policía de Londres que es reclutado por un viejo conocido, el capitán John Price, para poner fin a toda la masacre formando pelotón en un grupo de asalto llamado SAS. Juntos, y con la ayuda de ciertos milicianos y compañeros profesionales, tendremos que volver a restaurar la paz en los territorios hostiles de una manera que todos los jugadores conocen: liándonos a tiros.

Más de lo mismo, pero mucho mejor

He sacado una serie de conclusiones tras completar la campaña, y son bastante positivas. No hace falta viajar a futuros distópicos ni hace falta retroceder en el tiempo a Guerras Mundiales clásicas. Las confrontaciones actuales pueden dar mucho de sí, y todo depende de cómo se trate cada localización y la narrativa global. Este Call of Duty: Modern Warfare no deja de ser jugablemente otro Call of Duty más: tendremos la típica fase de infiltración nocturna, la típica fase manejando un helicóptero, otro topicazo como la fase de francotirador o la clásica de “sígueme y no te pasará nada”. Puede parecer aburrido volver a experimentar estas mecánicas jugables, pero os aseguro que pasa todo lo contrario, y eso es debido al gran trabajo desarrollado por Infinity Ward por presentar situaciones muy reales y con localizaciones nunca antes vistas. No serán pocas las veces que de verdad creerás estar en una misión encubierta por todo lo que se muestra alrededor, y por la recreación tan verosímil de todo lo que sucede en pantalla. Hay que entrar al trapo, no deja de ser una producción “hollywoodiense” donde la espectacularidad y los momentos de acción son el pan nuestro de cada día, pero de una manera muy, pero que muy bien recreada.

Culpa de esta inmersión tan directa desde el primer minuto la tiene su apartado gráfico. Cada pantalla es una muestra del buen trabajo que ha tenido el estudio a la hora de desarrollar Call of Duty: Modern Warfare. Da igual que sea noche cerrada y solo tengamos la luz de nuestras linternas, o que estemos en mitad de una Londres lluviosa repleta de gente, o que la arena del desierto nos pegue en la cara con cada golpe de viento. Todo está genialmente recreado, tanto a nivel de partículas como de explosiones o personajes. Hacer una misión encubierta usando el dispositivo de visión nocturna con el resto del pelotón es de esos momentos dentro del juego que se quedarán grabados a fuego en vuestra retina por el realismo que ello supone. No, de verdad que no estoy exagerando, menos aún si juegas en una Xbox One X, ya que el título admite resolución 4K, aparte de HDR10 y mejoras en su rendimiento.

Un disparo en el centro de la diana

Donde Call of Duty: Modern Warfare no falla ni un ápice es en su “gunplay”. Es algo que  caracteriza a la franquicia y que sigue funcionando igual de bien pasen los años que pasen. A nuestra disposición tendremos todo un elenco de armas de fuego que tocan varios palos, así como armamento más especial en forma de drones, misiles teledirigidos o punteros que estarán disponibles en momentos muy puntuales. Pese a que en ocasiones volverán los momentos de “tiro al pato” que tanta polémica generan, no serán muy habituales. El modo historia conforma una campaña fluida, con poco tiempo para el reposo y donde los enemigos no perdonarán nuestras negligencias en combate si nos ponemos a tiro. Lo mismo pasa (o debería pasar) en su faceta multijugador, donde la precisión lo es todo si queremos salir victoriosos de la contienda, y en ese aspecto no hay fallos en el apuntado y manejo de las armas. En esencia, y espero que no lo cambien nunca, sigue siendo un Call of Duty, y alterar el manejo de las armas sería echar por tierra un trabajo muy bien elaborado.

Modo multijugador: ensalada de tiros marca de la casa

El “grosso modo” de todos los Call of Duty contemporáneos sigue estando presente (y vigente) en esta entrega. Call of Duty: Modern Warfare no reinventa el género, ni añade novedades o modos extra a su vertiente multijugador. Lo que tenemos en esta entrega apuesta sobre seguro propiciando unas refriegas sólidas y estables en cualquiera de las ramas que tenemos a nuestra disposición. Este estancamiento puede sentar bien o mal a los fans ( por mi parte, esperaba más), aunque ya solo el gran arsenal de armas que tenemos a nuestro alcance junto con todo un nuevo conjunto de mapas justifica que echemos las horas muertas enfrentándonos al equipo rival.

A nuestra disposición tenemos los clásicos modos de Duelo por Equipos o Invasión (a estas alturas de partido no voy a explicar de qué tratan), así como un Todos Contra Todos donde hay que tener sangre fría y nervios de acero. Nada nuevo bajo el sol, al igual que ocurre con Reglas Tácticas, que consiste en la eliminación del adversario sin ningún HUD ni indicador en la pantalla, o el modo Tiroteo, con escenarios mas acotados y equipos reducidos. Me reservo para el final el modo que, en teoría, más interesante me parecía aunque después de varias partidas me desencantó. Se trata del modo Guerra Terrestre, donde tendremos batallas campales entre dos equipos compuestos por 32 soldados por banda en busca de la victoria. El planteamiento es bueno, ya que al igual que lo visto en Battlefield, contaremos con nuestra propia escuadra y vehículos de todo tipo para recorrer los enormes terrenos que componen cada escenario, pero sus debilidades se notan al poco tiempo de juego. Nuestra misión, seamos el bando que seamos, será el de hacernos con los territorios designados y conseguir la máxima puntuación posible. En otras palabras, un modo Invasión a gran escala. Es una lástima que todos los esfuerzos depositados en realizar enfrentamientos masivos se reduzcan al mismo objetivo una y otra vez. Hemos visto ejemplos donde existe cierta disparidad de misiones (en la saga Battlefield, o en el subderivado Star Wars Battlefront). Esperemos que en un futuro Infinity Ward añada nuevos mapas con otras mecánicas distintas.

Respecto a los mapas, en Call of Duty: Modern Warfare encontramos gran variedad respecto a su tamaño y distribución. Habrá de todo un poco: desde pequeños almacenes con cajas depositadas por sus alrededores, aldeas donde predomina una iglesia en su zona central, casas que se sitúan alrededor de una cueva en la montaña, o la misma plaza de Picadilly Circus. Cada una tiene su encanto, sus edificios donde esconderse o sorprender al enemigo, y sus puntos estratégicos que con el tiempo llegaremos a conocer. Puede que algún mapa sea mas grande de lo normal, permitiendo partidas mas lentas (y tranquilas) de lo que estamos acostumbrados, pero en líneas generales considero que hay buena variedad de lugares donde batirse a duelo contra el otro bando.

La accesibilidad lo es todo en esta entrega, y eso lo vemos reflejado en la selección de personajes o armas. Se han simplificado los menús que están presentes antes de cada partida, y resulta sencillo personalizar el arma con los accesorios que mejor nos vengan entre combate y combate. Call of Duty: Modern Warfare retoma el multijugador clásico en el sentido de que los personajes no se dividen en clases con habilidades únicas y especiales. Se dividen en clases de manera más simple, básicamente según el arma que utiliza cada uno de ellos. Una buena forma de no buscar tres pies al gato y de centrarse en lo que verdaderamente importa: dar caza al rival.

Modo cooperativo: ¿Quién dijo que jugando en compañía todo sería más fácil?

Si el modo multijugador o campaña nos sabe a poco (cosa que dudo…), existe otro modo adicional solo para los más curtidos en batallas. Sí, estáis leyendo bien. Que sea una vertiente cooperativa para cuatro jugadores no implica que sea “un paseíto” donde cuatro amigos hacen el cabra por el escenario. Es más, necesitaremos más que nunca el trabajo en equipo si queremos llevar a cabo con éxito nuestra misión. Para ello, deberemos elegir una de las cinco clases disponibles (aquí si hay más diferenciación si lo comparamos con el modo multijugador, cada una con sus propios pertrechos o perks para usar en combate) y empezar a resistir los envites del enemigo. Prepárate y piensa bien tu rol en el equipo, porque no hay selector de dificultad que haga nuestra travesía por el infierno algo mas llevadera.

Tengo dudas respecto a esta modalidad. Esta bien trabajar en equipo, aunque la ingente (y absurda) cantidad de enemigos que aparece constantemente hacen que pierda la gracia. Esto es especialmente chocante cuando estamos quietos en un sitio concreto (bien porque haya que esperar a que venga un helicóptero, o bien porque tengamos que descargar unos datos de  un ordenador). En estas situaciones, los enemigos vendrán en masa a por nosotros, teniendo que resistir en la posición como si fuera un juego con hordas de zombies. Está bien que haya momentos donde los soldados rivales vengan a por nosotros, pero si toda la partida consiste en eso, no acaba de presentarse como una modalidad que saque partido al trabajo entre cuatro jugadores. Cuatro fases de locura extrema que se equilibran con otros escenarios mas clásicos, igual de difíciles pero mas acotados y concretos.

Sonido bélicos como quieras, donde quieras, y cuando quieras.

La saga Call of Duty desde hace unos años se ha preocupado del sonido ambiente que tienen todas sus entregas. Parece una tontería, pero es muy importante recrear bien los efectos de sonido, ya que nos pueden dar pistas sobre donde está el “festival de balas”, por dónde está sobrevolando un helicóptero con malas intenciones o si en el piso de arriba se oyen pisadas de un soldado enemigo, entre otras muchas cosas más. Parece increíble cómo se puede juntar tanta amalgama de estallidos, disparos, gritos y órdenes sin que se traduzcan en un ruido estrepitoso generalizado. Todo lo contario, tanto frenesí de sonidos hacen que nos metamos de lleno en el juego. El título de Infinty Ward viene completamente doblado y traducido a nuestro idioma, con una calidad muy buena, salvo contadas excepciones (esa jefa Kate Laswell tiene una voz que no pega mucho con el contexto del propio juego). Como he dicho antes, ya no solo sirve para entender perfectamente el devenir de la historia, sino que será crucial saber qué dicen en el fragor de la batalla o para conocer información relevante sobre el posicionamiento de las tropas.

 

Conclusión
Infinity Ward sabe hacer bien las cosas. Son capaces de sacar partido a cada tema que tratan, y con Call of Duty: Modern Warfare han demostrado que los conflictos actuales no están en desuso si la historia, localizaciones y jugabilidad funcionan. Una campaña trepidante que engancha desde el primer momento por esa gran recreación que existe y que va ligada a un espectacular apartado gráfico. No solo de campaña vive el usuario en esta entrega. Como bien sabréis, el “come-horas” por excelencia es su modo multijugador, lugar donde se dan cita nuestras mas dulces victorias y nuestros más amargos fracasos. ¿Algo convencional? Posiblemente. Pero ya vimos en la pasada iteración de la franquicia que mucha innovación no es sinónimo de éxito. Al final, nos encontramos un juego muy completo que pone la guinda al pastel su modo cooperativo. Si eres amante de los FPS, no deberías dejar pasar por alto esta entrega.

Call of Duty: Modern Warfare

69.99€
9.6

Gráficos

10.0/10

Sonido

9.5/10

Jugabilidad

9.5/10

Duración/Diversión

9.5/10

Pros

  • Vas a tener juego para meses gracias a sus modos de juego
  • Visualmente es una pasada
  • Doblado al español
  • Mapas multijugador de todo tipo

Cons

  • El modo Guerra Terrestre está algo desaprovechado
  • Puede ser demasiado tradicional para quienes esperan una innovación
  • El modo cooperativo tiene una dificultad un tanto absurda
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