Gatos con gabardina y gorilas con guantes de boxeo. Aquí todo encaja.

Si hay una gran promesa nacional en el mundo de los videojuegos que resonó con fuerza el año pasado, esa fue Blacksad: Under the Skin. La última obra de Pendulo Studios atrajo la mirada tanto de usuarios avezados en los trabajos de la compañía como neófitos que se interesaban por la propuesta que proponía el titulo. Fueras del grupo que fueras, la captación de esas miradas y la expectación que se estaba generando no hacían más que elevar la repercusión que el gato detective estaba provocando. Y con ello, el nivel de exigencia que se le impuso al juego. Unas metas y requisitos que en parte se han cumplido, en otra parte se han corregido… aunque existe otra tercera parte que a día de hoy sigue sin subsanarse. ¿Son estos fallos motivo de agravio y penalización? Lo veremos a continuación en el análisis.

Habrá que poner toda la carne en el asador para resolver el caso

Me pareció haber visto un lindo gatito

Creo que quien haya seguido en estos meses el desarrollo de Blacksad: Under the Skin sabrá perfectamente su procedencia (y si no, os invito a escuchar nuestro podcast donde entrevistamos al estudio). El juego nace bajo la idea y contexto del cómic con el mismo nombre, una idea original de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido; que enamoró a Pendulo Studios desde hace años. Llamadlo cosas del destino, o recompensas por su buena trayectoria, pero los caminos entre el cómic y Microids (publisher de Pendulo) se juntaron, dando como resultado una colaboración estrecha entre todas las partes interesadas que han acabado dando vida a John Blacksad y todos los personajes que le rodean. Partir de esta base contextual, con personajes ya elaborados y con su propia personalidad no hacen más que ayudar al propio desarrollo del juego. Una ayuda vital que le sienta como anillo al dedo a la trama, y que se palpa desde el primer minuto. Nosotros así lo vemos y así lo agradecemos.

Pese a compartir muchos personajes extraídos de las viñetas del cómic, Blacksad: Under the Skin nos relata un nuevo caso. En esta ocasión John Blacksad deberá poner en juego todos sus instintos felinos para resolver el caso que rodea a la muerte del dueño de un club de boxeo, Joe Dunn, y la desaparición de un pupilo suyo, el aclamado boxeador Bobby Yale. Una historia que, según vayamos rascando en su superficie, irá desvelando nuevos misterios sin resolver, hasta convertirse en todo un rompecabezas donde hay más de una parte implicada. Todo el mundo velará por sus intereses, ocultará sus intenciones y tendrá sus propios planes para sacar tajada a la situación. No será nada fácil destapar la trama que rodea a la muerte de Joe Dunn, pero haciendo las preguntas correctas y usando nuestras habilidades de gato, conseguiremos llegar al fondo del asunto.

Podremos usar nuestra vista, oídos y olfato de gato para buscar pistas

En su aspecto narrativo, no le busques los tres pies al gato

Todos los años de experiencia que tiene Pendulo Studios haciendo aventuras gráficas los avalan. Es cierto que Blacksad: Under the Skin se aleja en parte de este género, intentando “modernizar” sus mecánicas a los tiempos actuales. Puede gustar más o puede gustar menos dependiendo de lo “purista” que seas, pero sin duda alguna la forma que tiene de contar los hechos, con menos objetos con los que interactuar y más líneas de conversación o QTE agilizan la narrativa. ¿Resulta más fácil que otras propuestas del mismo estudio? Posiblemente, aunque hay que ver la otra cara de la moneda. Que sea todo más fluido y asequible, genera cierta “casualizacion” del producto y permite que más jugadores (afines o no a las aventuras gráficas) puedan adentrarse en este género que podríamos considerar de nicho. O al menos lo era hasta hace unos años, antes de que TellTale Games irrumpiera con una fórmula jugable muy particular y que ha trascendido muchísimo.

Lo interesante de Blacksad: Under the Skin es su historia, y de eso no hay duda de que llama mucho la atención. Hacía tiempo que no estaba tantas horas seguidas con el mismo juego sin perder un ápice de interés. Los personajes, localizaciones, tareas a completar, decisiones… todo funciona muy bien y de verdad “pica el gusanillo” conocer la verdad oculta tras la muerte de Joe Dunn. ¿A quién no le gustan las historias de detectives y mafiosos ambientadas en una Nueva York de los años 50? Si además a esto le sumas el diseño de personajes, siendo todos animales antropomórficos que consiguen captar la atención del jugador (y en ocasiones alguna sonrisa) todo se completa de manera magistral. Ojo, el diseño basado en “animalitos” no implica historia infantil, y al igual que pasa en los cómics, todo tiene un tono adulto que se refleja en el lenguaje y comportamiento de los protagonistas.

Hay algun QTE ocasional, aunque fáciles de superar.

Hay gato encerrado en su aspecto técnico…

La sección que más ha perjudicado al título sin duda alguna es su apartado gráfico y técnico. Se podían haber mejorado ciertos elementos, y algunos incluso lo piden a gritos. Hemos esperado algo más de lo habitual a la publicación del análisis precisamente para ver si aparecía algún parche que mitigara estos problemas, y aunque con la llegada del juego a Switch hubo ciertas correcciones, no han sido ni las suficientes ni las deseadas.

Para empezar, aunque la propuesta de Pendulo Studios quiere ser fluida y centrada en la trama, no lo consigue en su parte jugable. El personaje es lento, no puede correr y no serán pocas las veces que nos quedemos parados porque hemos tropezado con la punta de algún objeto que no nos deja pasar. Tampoco es dinámico en sus conversaciones, ya que no podremos saltar líneas de diálogo (incluso aunque sean repetidas). Para colmo, las transiciones entre un escenario a otro son lentas, con tiempos de carga extrañamente dilatados y que quitan un poco de encanto al producto cuando llevas unas cuantas horas de juego pululando de un lugar para otro.

Las preguntas y respuestas que escojamos repercutirán al final del juego.

Esta gato no araña, sino que rasca

Como hemos dicho, su aspecto visual tampoco está bien cuidado. Las animaciones de ciertos personajes no son tan buenas como podríamos esperar, e incluso sus expresiones faciales (con la dificultad intrínseca que supone “animar” la cara de un animal) entendemos que es complejo de realizar, pero esencial en un tipo de propuesta donde abundan los interrogatorios. Mala definición de los contornos en espacios abiertos, trompicones, fallos de clipping en momentos puntuales… pequeños defectos que, como si fueran granito de arena, pueden generar una montaña de inconvenientes. O puede que no sea así. Puede que no tenga que ser así.

He empezado explicando al principio del análisis que Blacksad: Under the Skin es una propuesta a la que se le exige mucho. Ese punto de partida conduce a decepciones si esperamos un mega producción con animaciones al nivel de cualquier película de Pixar. Por suerte no es el caso, ni busca ser un referente artístico. En el juego de Pendulo Studios lo que importa es la historia, su profundidad y su contexto. Por esa misma razón encontramos tanta diversidad en sus notas y valoraciones. Hay gente que sólo se queda en su fachada visual, y hay gente que se centra en su historia.

Podremos revisar toda la trama jugada gracias a estas simpáticas viñetas

Jonh Blacksad es… ¿Lobezno?

Quiero dejar para el final otro de los apartados que mas me han gustado, y no es para menos. Pendulo Studios ha contado con actores de doblaje de excepción que ayudan mucho a meterte en la trama. Contar con voces tan destacadas como Gabriel Jimenez (doblador de Hugh Jackman, Capitán Jhon Price, Clifford Unger…) o la de María Blanco (Daenerys Targaryen de Juego de Tronos) , hacen que el título destaque mucho mas, y que los usuarios podamos seguir mejor la trama detectivesca que se cuece. Ojo también a su apartado sonoro. No he encontrado canción de acompañamiento que desentone o que no concuerde con lo que vemos en pantalla. Las composiciones de Jazz que resuenan en cada estancia  ya sea a golpe de piano o saxofón otorgan al juego una personalidad única, que hacen como si nos sintiéramos en esa época oscura de los años 50 donde nada estaba permitido, pero todo valía. Un acierto a todos los niveles.

Cada localización mostrada resulta muy interesante

Conclusión

“Ganar no lo es todo, pero querer ganar sí lo es”. Es una de las citas que encontramos en el club de boxeo del fallecido Joe Dunn y que refleja muy bien el trabajo de Pendulo Studios a la hora de desarrollar este juego. Blacksad: Under the Skin es una apuesta diferente del estudio, que abandona en parte una zona de confort con sus aventuras gráficas convencionales para adentrarse en en un formato mas contemporáneo y al que no están acostumbrados. La fluidez de la narrativa, personajes, su intriga y contexto es maravilloso. Lástima que todo esto se vea lastrado por un apartado gráfico y técnico que no cumple con lo esperado. Eso si, si somos capaces de sobreponernos a las pequeñas incidencias, disfrutaremos de un trabajo donde el estudio ha puesto todo su cariño, empeño y tiempo. Un esfuerzo que merece una recompensa y que nosotros sabemos apreciar.


Blacksad: Under the Skin

39.99€
8

Gráficos

6.5/10

Sonido

10.0/10

Jugabilidad

7.5/10

Duración/Diversión

8.0/10

Pros

  • Historia excelente "made in Pendulo Studios"
  • La personalidad de cada personaje es magnífica
  • La música y doblajes brillan a otro nivel

Cons

  • Gráficamente le falta otra vuelta
  • En lo técnico también flaquea

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