art of rally se escribe todo en minúsculas, que la RAE me perdone

Cuando parece que en los juegos de conducción está todo ya inventado y sólo queda apostar por el fotorrealismo, llega un pequeño estudio como Funselektor Labs Inc. y pone todo patas arriba. Su propuesta minimalista art of rally no solo resume su apartado visual a su mínima expresión, sino que también lo hace con su jugabilidad. Y precisamente, en esa búsqueda por la sencillez, consiguen que su juego funcione a las mil maravillas, con un equilibrio en todos sus apartados que detallaremos mas en profundidad en las siguientes líneas ¿Listo para derrapar?

Un mundo de posibilidades al alcance de nuestras ruedas

La propuesta que estamos analizando no nos pilla de nuevas. El título de conducción ya salió el año pasado en Steam y ahora da el salto a consolas, ratificando el buen trabajo de la compañía con su obra en otras plataformas. Seguiremos contando con un modo carrera que nos irá transportando a los años gloriosos del rally, comenzando su andadura en 1967 y acabando en el año 1996. Además, siempre tendremos la opción de recurrir al estilo de conducción libre, o si queremos, podemos probar los retos diarios y/o semanales. ¿Queréis más? Bueno, pues entonces también podéis probar la modalidad contrarreloj para batir vuestros propios tiempos.

Saca al fotógrafo que llevas dentro

Lo primero que llama la atención de art of rally, como no podía ser de otra forma, es su apartado visual. Es increíble cómo el estudio es capaz de crear tanto con tan poco. Pese a unas texturas sencillas y planas, el juego ofrece unos paisajes espectaculares. Más aún si activamos el modo foto, donde ya nuestra expresión artística se desatará. No hay escena, emplazamiento o condición climatológica que le siente mal al juego, y no serán pocas las veces que paremos la carrera por sacar una instantánea de nuestro coche y todo lo que le rodea en ese momento.

De un estilo parecido tenemos el genial Lonely Mountains: Downhill. Puedes leer nuestro análisis pinchando aquí.

Visitaremos seis localizaciones diferentes: Kenia, Alemania, Cerdeña, Finlandia, Noruega y Japón. Cada una de ellas tendrá sus propias particularidades y dificultades que solventar. Por ejemplo, Finlandia destacará por tener tramos con nieve, mientras que Japón destaca por tener unas curvas sinuosas mientras ascendemos por uno de sus templos. Cada localización tendrá varios trazados, y aunque son todos bastante extensos (tardaremos entre 4-5 minutos en completar cada recorrido) puede que a la larga se nos queden escasos y ya los conozcamos. Por suerte, los vehículos que conduciremos aportan variedad al rally.

Sin copiloto y a lo loco

A la par que van sucediendo los años en el modo carrera en art of rally, iremos desbloqueando nuevos coches acorde con la temporada que estamos disputando. No es lo mismo conducir un coche de 1970 (perteneciente al grupo 2) que hacer derrapes con un vehículo de 1990 (donde ya nos metemos en el grupo A o S). La velocidad, maniobrabilidad, frenado, aceleración… todo cambia y hace que los tramos se vean de diferente manera.

Hablando de coches, no tendremos marcas oficiales ni nada por el estilo (aunque todos están basados en vehículos que han sido iconos de los rallies). Eso sí, según completemos carreras iremos desbloqueando nuevos modelos, skins e incluso en algún momento especial de la partida podremos adquirir otro tipo de vehículos más… “alternativos” como furgonetas.

Maestro en tomar curvas

Aparte del apartado visual tan impactante, también tenemos que hablar sobre su jugabilidad. art of rally no tiene una complejidad en sus controles. Acelerar, frenar y en alguna ocasión, tirar del freno de mano. Pero aún con esa sencillez, tendremos que ser muy estrictos y perfeccionistas. El juego nos invita a controlar las curvas. A saber acelerar, desacelerar y frenar a tiempo si no queremos salirnos de la pista. Si eso ocurre, volver al trazado supondrá una penalización de 5 segundos, y nuestras opciones de subir al podio se verán muy reducidas.

Es muy gratificante cuando uno ya controla su coche, toma una curva bien y sale disparado hacia la siguiente curva de la carretera. Aquí no hay copiloto, todo el camino a seguir se ve bien y ninguna curva nos pillará por sorpresa. Lo único que me tiene descolocado son los baches, ya que algunos son imposibles de ver y si vamos a mucha velocidad, nuestro coche saldrá volando. También hay que tener cuidado y ser consciente de las inclinaciones del terreno. No es lo mismo manejar el coche en una subido a una montaña que en una bajada, y hay veces que eso tampoco se percibe.

Conclusiones de art of rally

Juegos de conducción (y por ende, de rally) hay muchos. Pero pocos tan relajantes como el que tenemos entre manos hoy. Funselektor Labs Inc. ha conseguido con ese estilo minimalista hacer de la conducción un arte. Puede que al principio cueste hacerse con el control de los coches, pero una vez que pillemos el truco al freno y al acelerador, gozaremos con cada giro, con cada recta y con cada paisaje del trazado. Además, está desde el día de lanzamiento en Xbox Game Pass, así que no hay excusa para descargarlo y descubrir por uno mismo todas las sensaciones que puede ofrecerte este título.

art of rally

20.99€
8

Nota Final

8.0/10

Pros

  • Espectáculo audiovisual
  • Modo foto es muy accesible
  • Estricto con los controles... pero muy gratificante

Cons

  • La cantidad de circuitos acaban por quedarse cortos
  • Algunos baches o inclinaciones del terreno no se aprecian bien

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