Siente la velocidad y ameniza el calor con esta refrescante propuesta de karts

El género de la conducción es uno muy prolifero, el cual recibe grandes cantidades de propuestas al año. Y no solo eso, sino que existen una gran cantidad de subgéneros dentro de éste, pues podemos encontrar conducción arcade, simulación o incluso juegos de karts. El juego del que hoy venimos a hablaros está enmarcado dentro del último subgénero expuesto, y lo cierto es que en lo personal siempre he tenido cierta debilidad hacia él.

A lo largo de los años han salido verdaderas joyas dentro del género de los karts, pero muy pocos han conseguido estar en la cúspide o lo más alto de éste. Ese título está reservado para muy pocos privilegiados, ya que por desgracia parece ser que es más difícil encontrar buenos videojuegos en este estilo de juego de lo que cabría esperar. Muchas propuestas tratan de emular el maravilloso Mario Kart o el incombustible e imperecedero Crash Team Racing, sin embargo muchas no logran las cotas de calidad mínimas exigidas como es el caso de All-Star Fruit Racing.

Y sí, como supondréis, All-Star Fruit Racing es el videojuego del cual venimos a hablaros hoy, y que se someterá a este análisis al detalle. Este título desarrollado por 3DClouds, un estudio italiano, ha estado bastante tiempo en acceso anticipado en Steam, por lo que todos aquellos usuarios que así lo vieron conveniente pudieron apoyar su desarrollo y probarlo antes que todos. De esta forma, ha llegado hasta el día de su lanzamiento, llegando a todas las plataformas en curso de la actual generación.

All-Star Fruit Racing es un videojuego de carreras de karts arcade como introducíamos, pero lo cierto es que ese carácter “arcade” se lo toma demasiado a pecho. Su jugabilidad es tan sencilla y plana que roza lo insulso, por lo que ésta no tarda en cansar al jugador a las pocas carreras que disputemos. El manejo no es satisfactorio y la sensación de control sobre los vehículos tampoco, cosa que se debe en gran parte a que en ningún momento se tiene en consideración el peso de éstos. Es decir, los karts parecen ser bloques inalterables incluso hasta cuando colisionan, ya que no tienen unas físicas decentes siquiera. Tampoco sentimos una sensación clara de velocidad y que decir del derrapar, una acción que estaremos ejecutando en muchos momentos del juego se convierte en algo tedioso por el molesto efecto sonoro que ocasiona y lo poco ortodoxo que resulta.

Estas líneas pueden parecer desalentadores de entrada, pero creerme cuando digo que he jugado muchos títulos de este género y con este no me he sentido para nada cómodo. Y ojo, eso no significa que todo sea malo, lo contrario. Creo que tiene unas ideas muy buenas, pero por desgracia éstas están mal ejecutadas e implementadas. Por ello, y siguiendo con la mecánica del derrape, una que suele estar muy presente en este tipo de juegos, decir que ésta nos hará perder el control de nuestro vehículo en muchas ocasiones. Así pues, nos será complicado virar en las curvas, así como dirigir el kart en el momento de quemar rueda. Por otra parte, los derrapes suelen tener un efecto directo en las partidas aportándonos un extra de velocidad, aunque en esta ocasión tampoco vemos que sea nada decisivo ni determinante en la jugabilidad, como si lo es en otros títulos con los que compite.

Por otra parte, las deficiencias de su apartado jugable no quedan redimidas con su inteligencia artificial, pues ésta tampoco está al nivel requerido. De esta forma, da igual cual sea nuestra posición de salida o como vayamos en la carrera, pues los contrincantes controlados por la máquina no suponen ningún desafío. Es más, en casi todas las pugnas acabaremos sacando una vasta ventaja o distancia sobre el segundo clasificado, provocando una vez más que nos aburramos sin remedio.

Como decía no todo es malo, y es que me he encontrado con una mecánica realmente interesante. Una que nadie antes había propuesto y me ha parecido muy original. Se trata de una nueva faceta e interpretación para los potenciadores que utilizamos en las carreras. All-Star Fruit Racing introduce un elemento estratégico y dinámico que ofrece a los potenciadores una variante bastante atractiva y divertida de jugar. Esta característica es una especie de poder combinado que nos permitirá mezclar distintas frutas para conseguir crear los power-up. Esto lo consigue con un elemento llamado el exprimidor, el cual se encarga de sacar todo el jugo de la fruta que recolectamos a lo largo del mapa y lo almacena en un depósito. Cuando tenemos suficiente zumo de una fruta o más (podemos combinar hasta cuatro frutas), podemos utilizar los tanques  para dar lugar  a un abanico de posibilidades bastante considerable. Sin embargo, una vez más se trata de una idea maravillosa que se queda en el camino de ser algo más, pues los potenciadores que elaboremos no son los más ingeniosos que hayamos visto.

No obstante, no siempre utilizaremos esta mecánica para conseguir los potenciadores, pues existen diferentes modos de juego y con ellos varias formas de obtenerlos. De esta forma, tenemos las siguientes modalidades que podemos jugar: Carrera, Gran premio y Time Attack. Éstos no son para nada una novedad dentro del género, pero consiguen ofrecer una cantidad de horas bastante aceptable. Por otra parte, el Modo Carrera se nos antoja bastante variado en cuanto a eventos se refiere, pues contaremos como decíamos con distintas vertientes que afrontar entre las cuales encontraremos la clásica cajita para obtener un power-up o el sistema anteriormente comentado, obviamente también hay disponible una modalidad de contrarreloj y una de eliminación.

En relación a los personajes, nos encontraremos un total de 22 disponibles. Sin embargo, éstos no estarán todos desbloqueados desde un inicio, sino que habrá que completar el modo historia para desbloquear aquellos a los cuales no tengamos acceso. Cada personaje cuenta con sus propias habilidades especiales, algo que se siente realmente atractivo, aunque una vez más no está para nada aprovechado. La diferencia entre uno u otro no está muy bien definida, debido a que éstos no tienen una personalidad creada y se sienten muy genéricos. Por otra parte, tampoco sentimos mucha distinción entre conducir con uno u otro, pues salvo el color o el ultimate (ataque especial) no cambia prácticamente nada.

Hablando de colores, vehículos o aspectos, pasamos a comentar un aspecto que realmente se ha cuidado bastante. Se trata de la personalización. En el juego nos será posible personalizar todo a nuestro gusto desde las llantas, la pintura, las bocinas, las banderas, las ruedas, los parachoques hasta el cockpit del coche, teniendo a nuestra disposición una gran variedad de objetos cosméticos para este fin. En total tendremos la friolera de 32.000 combinaciones disponibles, o al menos así lo indica el estudio de desarrollo. Además, estos accesorios se podrán ir desbloqueando a modo de recompensa a medida que vayamos completando desafíos o finalicemos campeonatos en el Modo Carrera.

Y para lucir o poner prueba nuestros bólidos, necesitamos circuitos donde poder probar nuestras habilidades al volante. Por ello, esta propuesta de 3DClouds nos ofrece un total de 21 circuitos que están muy bien recreados y ambientados en temática, aprovechando en cada momento las frutas o la alimentación como precedente. Estas pistas están divididas en diferentes mundos, formando un total de cinco; uno para cada estación del año (invierno, primavera, verano y otoño) más unos escenarios especiales que conforman el restante.

El diseño de los circuitos, así como del producto en general, es muy original y vistoso. Así pues, podemos decir que el videojuego cuenta con un apartado artístico que destaca por encima del resto de apartados. Destacan los colores vivos y los contrastes bien empleados en su medida correcta. No obstante, el gusto y el atino que estábamos alabando, tenemos que reprocharlo en los menús o la interfaz de juego, pues ésta luce muy cutre y denota poco trabajo. Por otra parte, ya que hablamos del apartado artístico o gráfico, cabría destacar que en rendimiento el título acarrea alguna que otra bajada de fotogramas, así como unas cargas entre pantalla bastante largas.

Por lo que al sonido o traducción respecta, encontramos otro despropósito. La traducción de los textos se encuentra mal localizada, ya que parece que ésta se haya realizado con un traductor automático que podemos encontrar por internet. Por ello, nos encontramos con términos totalmente fuera de lugar o errores muy chirriantes como “prensa el botón” en vez de “presiona el botón”. Y por último, el sonido no se salva tampoco de la quema como decíamos. Por lo general, se utilizan efectos de sonido que están fuera de lugar o tono, no concuerdan con el enfoque del juego. Además, la música carece totalmente de personalidad, y en muchas ocasiones cuando termina una pista de audio, lo que obtenemos es un silencio que se ve roto por los molestos efectos de sonido.

Conclusiones

All-Star Fruit Racing es un título de karts que no está a la altura de las expectativas, pues la presentación del juego tenía mejor pinta que su puesta en escena. Tiene muy buenas ideas e implementa alguna que otra mecánica innovadora, pero no saben sacarle provecho. Además, los apartados del juego no están muy cuidados en rasgos generales, por lo que el resultado no es el que cabría esperar. Creemos que existen mejores propuestas en el género que este título compite, así que quizás acabe pasando un tanto desapercibido.

All-Star Fruit Racing

39,99€
5.9

Gráficos

7.0/10

Sonido

3.5/10

Jugabilidad

6.0/10

Diversión / Duracion

7.0/10

Pros

  • Mecánica de potenciadores innovadora
  • Diseño artístico bonito e inspirado

Cons

  • Mala localización
  • Efectos de audio fuera de lugar
  • Jugabilidad demasiado arcade
  • Inteligencia Artificial nula