Permanecer a la espalda de un toro no es tarea fácil…pero permanecer delante de la pantalla con 8 to Glory también implica todo un desafío.

Uno de los deportes americanos (sí, ellos lo consideran deporte) que más se disfruta al otro lado del charco es el arte del rodeo. Un particular oficio donde los vaqueros tienen que demostrar su valía montados en un toro de enormes proporciones y aguantar un tiempo estimado mientras intentan mantener el tipo lo mejor posible. Pues bien, el estudio Three Gates AB ha sido la encarada de brindarnos su visión de todo este espectáculo gracias a 8 to Glory , que además cuenta con el galardón de ser el juego oficial del PBR (Professional Bull Riders). Coge tu sombrero con alas, tus botas con espuelas y prepárate para instruirte en esta curiosa práctica con el análisis que te traemos a continuación.

Ocho segundos para la gloria es el nombre del juego, y no está puesto aleatoriamente. Ese será el tiempo que tendremos que aguantar encima de estas reses mientras demostramos nuestras dotes de doma. Según los medios oficiales y entendidos del rodeo, los toros después de ocho segundos sueltan toda su adrenalina y comienzan a fatigarse, por lo que los inicios de la prueba son los más duros y decisivos para que los valientes jinetes comprueben su pericia a lomos de estos animales. Como si de una competición de gimnasia rítmica se tratara, el jurado valorará varios aspectos de nuestra actuación, como el equilibrio encima del del toro, nuestra compostura y la fuerza ejercida. Al final de varias rondas, el vaquero con la mejor puntuación será el ganador del campeonato, subiendo a su vez posiciones dentro de la liga profesional dedicada a este tipo de rodeo.

8 to Glory intenta, de una manera más humilde, reproducir en formato de videojuego todo esto que hemos contado. Para ello, se ayuda principalmente de todo un enorme listado de licencias relacionadas con la PBR. Habrá 40 jinetes reales, 30 toros que participan en estas competiciones (sí, aquí cada toro tiene su nombre, características y reconocimiento como en la realidad) y un montón de estadios donde se realizan estas exhibiciones tan llamativas y peligrosas. Ocho segundos que en la realidad son eternos para el vaquero debido a las grandes sacudidas y saltos que el toro arremete, (su definición más técnica es el corcoveo si queréis ser más específicos) pero que en el videojuego oficial se ha implementado pésimamente y no supone un gran desafío, en gran medida porque proviene de una versión para dispositivos móviles que no casa en absoluto en consola de sobremesa.

Antes de saltar al ruedo propiamente dicho, permaneceremos encima del toro en la caja típica que todos alguna vez hemos visto (o que podéis apreciar en la próxima captura). En estos momentos previos al show, tendremos que prepararnos con un mini-juego donde mejoraremos el agarre que tenemos con el toro. Para ello, deberemos pulsar el botón A justo cuando la barra pase por la zona indicada en un medidor. Algo muy simple, aunque esto es sólo el comienzo.

Una vez salgamos montados en el toro, deberemos sincronizar nuestros saltos del animal con el botón Rb de nuestro mando. Como si de un juego musical se tratara, deberemos pulsar el botón en el momento justo si no queremos morder el polvo…aunque como veis tampoco supone una excesiva complejidad. Para hacerlo un poco más difícil, con el stick tendremos que mantener el equilibrio lo mejor posible, inclinando la palanca hacia la izquierda o derecha según se necesite. Unos segundos de reiteración de mecánicas que dan paso a la prueba final de nuestra exhibición: el Quick Time Event. Si amigos, antes de finalizar la prueba y que el jurado otorgue un veredicto de nuestra actuación, tendremos que superar un QTE que se realiza con los cuatro botones frontales del mando. Dependiendo de nuestra pericia con los saltos, nuestro agarre y lo “bravío” que sea el toro, el QTE será más largo, más corto, más rápido o más lento. Si lo superamos, la prueba acabará y saldremos ilesos de la doma.

El problema de 8 to Glory viene por la abusiva repetición de ese esquema jugable. Cuando en el primer campeonato que disputas realizas los mismos movimientos, lo ves repetitivo, pero intentas esforzarte en mejorar tus habilidades para hacerlo lo mejor posible. Pero cuando llevas 27 etapas, que son las que componen toda la temporada de la PBR, eso repite más que un gazpacho con 8 dientes de ajo. Ya no es que siempre sea igual, sino que los estadios, las secuencias de animación, repeticiones emitidas como si de una cámara de televisión se tratase, etc., son siempre las mismas. Y aburren mucho. Llega un momento que te planteas el por qué seguir jugando si siempre es lo mismo, y os aseguramos que los incentivos del juego o los objetos desbloqueables no ayudan para nada.

Podemos equipar a nuestro jinete con mejores botas, cinturones o pantalones que mejoren sus estadísticas. Incluso desbloquear una mayor cantidad de toros y estadios que no están disponibles si queremos jugar una partida rápida. Todo esto a base de sobres de cartas (tranquilos, que todo se consigue mediante dinero del propio juego) que añade un toque aleatorio a las bonificaciones obtenidas. El único aliciente que veo interesante en desbloquear todos los toros y estadios es por si quieres disfrutar de 8 to Glory enfrentándote a otro amigo, en un “cara a cara” donde un jugador hace de “humano” y el otro jugador hace las funciones de toro. Sí, esto se nos escapa de las manos.

Gráficamente 8 to Glory tiene un resultado muy pobre, básica y llanamente porque proviene de una versión desarrollada para móviles como he citado anteriormente. Pese a tener las fotografías oficiales de los jinetes y de los toros (y que se presentan como si fuera un roster de luchadores de un juego de lucha 1 vs. 1) poco o nada tiene que ver con lo visto luego en el juego como tal. Vaqueros genéricos, toros ídem de lo mismo y los estadios os podréis imaginar. Es más, he visto toros mecánicos de las ferias mejor detallados y expresivos que los del propio juego (no estoy de broma). Nada resalta ni llama la atención más allá de los 10 primeros minutos jugables, salvo los polígonos con afiladas aristas y texturas planas que nos acompañarán durante las 8 horas que nos puede durar el modo campaña. No existe un control directo de nuestro personaje, por lo que no habrá ni unas físicas predefinidas para la ocasión (por ejemplo, contaremos con tres o cuatro tipos de caída del animal, que se irán sucediendo aleatoriamente). En resumen, todo lo espectacular que puede ser este “deporte” se convierte en una oportunidad perdida por el bajo nivel en su aspecto visual.

El apartado sonoro puede que destaque un poquito más. Hay una canción que suena siempre como tema principal del juego, con un estilo country moderno que no desentona en absoluto con el tipo de propuesta. El resto os podéis imaginar: típico comentarista americano narrando los puntos fuertes de la competición y nombrando a los jinetes, un público muy entregado a la causa y a esta afición, gemidos y bramidos de los toros, etc. Visto lo visto en los apartados anteriores, no podemos tener mucho queja en lo visual,  más aun teniendo en cuenta que 8 to Glory viene traducido completamente al español.

 
 

Conclusión

Existen pocos títulos que traten el tema del rodeo americano y 8 to Glory pretende transmitirlo con la ayuda de las licencias de la PBR (Professional Bull Riders). Por desgracia, y pese a contar con el nombre real de jinetes y toros que pertenecen a esta competición, no aporta absolutamente un ápice de diversión una vez que pasan 30 minutos de partida. Las mecánicas jugables son simples y repetitivas, visualmente está desfasado años atrás y pese a haber una progresión de cada jinete, no es lo suficiente como para engancharnos horas y horas. Es lo que tiene hacer un port extraído de las versiones para móviles. Muy amante de los rodeos americanos tienes que ser para ver con buenos ojos este título.

 

8 to Glory

29.99€
3.5

Gráficos

2.0/10

Sonido

6.0/10

Jugabilidad

3.0/10

Duración/Diversión

3.0/10

Pros

  • Toca un género (el rodeo) pocas veces visto
  • La única canción que tiene suena bien
  • Hay una especie de juego competitivo local

Cons

  • Los gráficos no son de esta generación
  • Mecánicas de móvil que no pegan en consola
  • Repetitivo a rabiar