Análisis de DCL The Game, drones a toda velocidad

Me pongo al “volante” una semana más para analizar otro juego de conducción o pilotaje. Esta vez se trata de un simulador de carreras de drones, DCL The Game. Si, he dicho de drones. Porque los tópteros parecen ganar popularidad cada día, lo cual ha hecho posible todo un deporte relacionado con su conducción.

DCL The Game presenta un simulador de físicas y pilotaje bastante curioso que además tiene dificultades muy ajustables a cada jugador. Como imaginaréis, no es sencillo conducir un vehículo de estas características. Sobre todo si tenemos en cuenta las velocidades que alcanzan los drones.

Como opciones jugables tenemos desde el modo arcade, el cual simplifica la conducción a dos gatillos y una palanca, hasta el acrobático, el cual nos pone a los mandos de un dron lo más real posible. Además de que podremos escoger entre cámara en primera persona, como los pilotos reales que usan gafas de VR, o tercera persona si somos más inexpertos.

El estilo arcade, como decía, limita la conducción a una palanca y los gatillos. El dron es capaz de subir y bajar automáticamente mientras recorremos la pista. Al final todo se queda en acelerar y frenar, como en cualquier juego de carreras, y alterar la dirección con el joystick. Este modo, aunque es muy accesible y cinemático, convierte al juego en una experiencia muy simple y poco interesante.

Por otra parte tenemos el extremo opuesto, el modo acrobático, que nos permite pilotar de una forma más realista. Sin embargo no es una opción apta para los recién llegados pues exige toda nuestra concentración y habilidad en una suerte de giros de palanca. Debo admitir que he acabado confuso y mareado tras probar este modo.

Cuando nos ponemos manos a la obra y miramos los menús, nos encontramos una serie opciones algo limitadas. Al jugar este título en acceso anticipado no he tenido acceso a los eventos, pues estos van ligados a fechas y la primera es, obviamente, a partir del estreno. Más a la práctica se trata de una modalidad orientada a los eventos en vivo contra otros jugadores para sumar puntos y recompensas.

A parte de los eventos también hay un modo multijugador estándar con su hub de búsqueda. En principio se pueden escoger los tipos de rivales, es decir, su habilidad a los mandos y tipo de conducción seleccionada. Aunque a la práctica, una vez más, acabé dando vueltas a una pista solo dado que el acceso anticipado tiene sus limitaciones.

Tras toda la odisea de eventos y modos multjugador finalmente decidí ponerme a jugar en solitario. Y tengo buenas noticias, puesto que DCL The Game ofrece un buen puñado de circuitos donde batirnos contra la máquina. En este punto es donde el concepto “carrera en 3D” recibe un giro inesperado

Las pistas se basan en giros imposibles, tirabuzones y curvas que ascienden y descienden en recorridos llenos de adrenalina. Y es más complicado de lo que parece, porque las velocidades que alcanzan los drones sumado al poco espacio de maniobra de algunas puntos hacen que el juego exija nuestra concentración total.

Pero tranquilos, porque hay un montón de pistas para pulir nuestras habilidades. Desde los recorridos más breves y sencillos hasta los más avanzados tenemos margen para aprender. Todo este compendio de circuitos queda organizado en categorías de dificultad que van desde fáciles a avanzadas. Para ir desbloqueando nuevas pistas debemos acumular hélices.

No es necesario ganar para conseguir circuitos, basta con recorrer los que tenemos a la caza de las hélices que desbloqueen nuevos lugares. Cabe destacar que este factor le da doble valor a cada recorrido porque no solo buscamos batir el mejor tiempo sino además encontrar todas las hélices para poder acceder a otros lugares a posterior.

Todo este festival de carreras no está dispuesto solo para consumir electricidad en carreras totalmente excentas de lesiones físicas. Pues cada tramo superado nos recompensa con dinero y este lo podemos invertir en nuevos drones u objetos decorativos. Así pues la personalización es una parte importante del gameplay. A quién no le gusta ir a juego con su vehículo?

A nivel visual es un juego resultón y las pistas son amenas de recorrer. El problema radica en la velocidad y la brusquedad de los movimientos. He acabado con dolor de cabeza y un ligero mareo tras las sesiones de juego. No sabría decir si esto se deriva de mi escasa habilidad pilotando o si es un efecto secundario de un blur mal implementado combinado con colores muy intensos.

En definitiva, DCL The Game es una propuesta original dentro de lo que los juegos deportivos acostumbran a ofrecer. Un nuevo punto de vista en el mundo de las carreras y una buena primera aproximación a los que estén interesados en las carreras de drones. Aunque no deja de ser un juego un tanto escueto de contenido que apuesta fuerte por su componente online, lo cual implica que depende mucho del apoyo de la comunidad.

DCL The Game

6.8

Nota

6.8/10

Pros

  • Idea original
  • Dificultad muy ajustable
  • Muchos circuitos

Cons

  • Puede generar mareo
  • Depende mucho del factor online
  • Resulta repetitivo
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