La compañía independiente Persistant Studios nos trae un juego de naves diferente e inusual.

”Hace mucho tiempo, una guerra destruyó el mundo y no dejó del planeta Tierra más que unas islas que flotan a la fuerza de sus cristales. La vida retomó su curso y el amargo pasado cayó en el olvido. Un milenio más tarde, el ataque se una extraña mujer a Scire puso fin al frágil equilibrio”.

Aquí es donde entra en juego June, una experimentada piloto, la cual luchará a bordo de su nave por defender nuestra isla contra la organización que quiere arrebatar la energía de la misma.

El género de naves es uno de los más longevos en el mundo de los videojuegos, sin embargo siempre salen nueva e innovadoras propuestas en busca de un nuevo hueco en el corazón entre los seguidores de este tipo de juegos. Ese es el caso de Boiling Bolt, un shmup diferente, e incluso con una historia profunda a la que no estamos tan acostumbrados en esta categoría. Ahora bien, no todo es la historia, sino que tiene que reunir un compendio de cosas para que sea efectiva, y no se quede opacada por otros aspectos como su jugabilidad, siendo este aspecto el más innovador.

Al contrario que otros shmup en los que nos movemos lateral o verticalmente, en este nos moveremos por un cerco guiado en el que podemos movernos en todas direcciones, pero siempre entre los límites marcados, siendo esta una excusa perfecta para movernos por el entorno que nos proponen los enrevesados niveles.

Según avancemos por el escenario nos irán apareciendo enemigos de todos los tamaños, hasta que acabamos con uno en especial. Al matar a este enemigo se nos cerrará el cerco mediante unas barreras láser que nos matarán si nos chocamos. En este cerco tendremos que aguantar lo máximo posible de tiempo, sin consumir todas las vidas, si superamos el tramo se nos otorgará una clasificación según nuestra habilidad, de estos desafíos tendremos hasta 30. Pero por desgracia otra excusa para seguir avanzando hasta superar el nivel de los escasos 5 que hay en el titulo e intentar alargar la corta experiencia. Eso sí al final de cada nivel tendremos que hacer frente a un jefe, no precisamente pequeño el cual nos llevará tiempo derrotarlo si no somos lo suficiente hábiles.

Y es en este punto donde el título entraña algo de dificultad. Disponemos de 5 vidas, con hasta 5 corazones, si nos quitan todos, y por consecuente una vida, seguiremos en el mismo punto. Sin embargo, otra de las curiosidades de Boiling Bolt se encuentra en que si nos eliminan las 5 vidas nos restarán puntos de los conseguidos para volver a reaparecer, si nos quedamos sin ellos, siendo insuficientes para volver a la partida, nos devolverán obligatoriamente al menú, teniendo que empezar la partida desde cero. Eso sí con todo lo conseguido hasta el momento, como los PowerUps con los que hayamos equipado a nuestra nave y habilidades.

Para adquirir estos tendremos un mercado en el juego en el que podremos comprar mediante los cristales que nos suelten los enemigos. Tendremos diferentes PowerUps, de ataque, velocidad y defensa. Cada uno de ellos nos dará atributos con los que se sumarán punto o restarán a las tres cosas mencionadas, por ejemplo si compramos uno de velocidad, nos dará +1 de velocidad, pudiendo equipar con hasta tres diferentes a nuestra nave antes de empezar una partida.

En cuanto al armamento especial de nuestra nave, podremos usar cuatro tipos de ataques diferentes, un látigo de plasma, un rayo energético, un distruptor o un escudo de hielo. Cada armamento especial se activará pulsando uno de los botones direccionales o bien con los botones A, B, X, Y. ¿Sencillo verdad? Y es que el control en si no es complicado, puesto que tan solo haremos uso de esos botones para activar estos ataque, otro para accionar un dash, con el que esquivar toda la retahíla de proyectiles, y muy útil por cierto, de hecho se usa más de la cuenta, simplificando aún más el juego. Y por último, el disparo básico, este se activará pulsando derecha o izquierda según la dirección, el stick derecho de nuestro mando. Aunque sencillos contaremos con un tutorial para adaptarnos a estos controles.

Si de modos de juego hablamos nos encontramos con una variedad también bastante inusual en el género, habiendo el típico modo arcade, el recorrido libre, en el que podemos elegir nivel a nuestro antojo y movernos con libertad por el cerco o un tiro un muerto, en el que tan solo una bala bastará para matar al enemigo, pero también a nosotros. Si bien Boiling Bolt carece de un modo cooperativo online, si podemos jugarlos desde la misma consola con un amigo. No obstante sí que posee una tabla de clasificación con la que sí podemos retarnos con nuestros amigos o con gente de otras partes del mundo.

Gráficamente el juego luce bien, escenarios coloridos y en continuo movimiento, pero con poca variedad en cuanto enemigos, solamente encontrando en los jefes de nivel el atractivo que esperamos de este tipo de juegos. Donde sí destaca es en las cinemáticas y animaciones, ya que los personajes están diseñados al estilo manganime, y se ven realmente bien, pudiendo encajar en cualquier serie o película japonesa.

Sonoramente nos encontramos ante sonidos machacones y movidos que intentarán meternos en una desenfrenada acción que no existe del todo durante los niveles con los enemigos normales. Siendo done los mastodónticos jefes de nivel donde quizá tendría que resaltar algo más este apartado, y donde más pasa desapercibido. En cuanto al idioma nos encontramos con textos y audio exclusivamente en inglés.

Puntuación
Gráficos
75 %
Sonido
60 %
Durabilidad
50 %
Diversión/Duración
55 %
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Para mí el 50% de lo que hace bueno algo es su BSO. Desde mi Atari 1040ST que entiendo los videojuegos como una forma de vida. SEGA mi amor de la juventud, Sony mi amor de aquel verano y XBOX mi presente y espero que mi futuro. Los JRPG y los Fighting Games están a otro nivel.