La guerra fría llega a nuestra consola

Si hay algo que caracteriza a la saga Call of Duty es la variedad de tramas y sub-sagas que contiene, y una de ellas es Black Ops con Cold War en la entrega de este año. La guerra fría llega de nuevo a nuestras consolas y el doble juego de espías nos llevará a misiones de infiltración o misiones espectaculares en Vietnam.

Como en cada entrega de esta franquicia de Black Ops, la encargada es Treyarch Studios , que trae de vuelta a personajes icónicos Frank Woods o Alex Mason y la presentación de uno de los nuevos protagonistas, además de uno de los misteriosos: Russell Adler. Aquí nos detenemos para destacar la buena intención y labor de Treyarch en elaborar un pequeño sistema de narrativa cambiante.

Pero la misión, como en toda buena película de espías y más con la guerra fría de por medio, es detener a un misterioso agente ruso (que nadie ha visto en persona), Perseus, en su tentativa de activar una cabeza nuclear y detonar todo el arsenal de los Estados Unidos en suelo americano. Hasta aquí puedo leer para no estropearos una de las mejores historias que he vivido con un Call of Duty.

Acción frenética, infiltración y palomitas

Por no variar, para empezar tomaremos el control de Mason en una misión para detener e interrogar a uno de los cooperantes de Perseus, y aquí es donde nos preparamos un buen bol de palomitas, ya que el atractivo de las campañas de un buen Call of Duty es la acción, las explosiones y una buena persecución con balas silbando por nuestros oídos. En esto no cambia la formula Treyarch, buenas introducciones en forma de animaciones cinemáticas, personajes históricos para darle algo de “rigor histórico” como el presidente Reagan.

El gunplay sigue siendo una delicia, sello de la casa y es muy fácil de hacerse rápidamente con el sistema de apuntado, recarga activa (se cambia de cargador sin dejar de apuntar el objetivo) y el resto de mecánicas de la franquicia. Nuevas animaciones con cada arma, sus distintos cargadores y tipo de recarga, además de los movimientos del personaje van a hacer que, más que nunca, nos sintamos dentro de la acción.

En cada misión, como novedad, se incluye la posibilidad de recopilar pruebas que nos servirán más adelante para resolver misiones opcionales que expandirán la historia. Por tanto, sustituimos los antiguos coleccionables, que realmente no servían para nada en lo que respecta a la trama, para incluir un aliciente a explorar cada localización que visitamos.

Y también, prácticamente en cada misión, tendremos momentos en los que habrá que elegir en ciertos diálogos, y según elijamos, podrían suceder unos eventos en el futuro u otros, aunque el núcleo de la trama no cambie significativamente. Desde elegir si matar o no a un objetivo, perdonar a algún espía o darle su merecido, pueden tener consecuencias en tanto a lo que puede sucederle a algún personaje extra en futuras misiones principales, aunque insisto en que meramente serás un espectador de un pequeño clip que cambiará según tus actos.

Tras un comienzo rápido, llega una novedad a la saga, que es la de “crear” un personaje con nombre en clave “Bell” al que podremos dar un par de atributos. Estas dos modificaciones nos harán mas rápidos, mas resistentes o con otras tantas ventajas en el combate para adaptarlas a nuestra manera de jugar.

Call of Duty siempre se ha caracterizado por estar lleno de acción, aunque también tuvo misiones legendarias de infiltración en sigilo o bien con un rifle de francotirador. Aquí también tendremos nuestras dosis de esto, aunque al final las he sentido algo descafeinadas. Tendremos que infiltrarnos en instalaciones del KGB y podremos hacerlo sobornando guardias, inculpando a los altos mandos o bien como un “fantasma”.

Este cambio de ritmo se hace tedioso en las misiones de este tipo, dejando quizás de un lado lo que ha caracterizado desde 2005 a la saga. En tiempo de ejecución siguen siendo igual de cortas que las demás, pero “gracias” la floja inteligencia artificial podemos estar dando vueltas y vueltas repitiendo grandes zonas; esto es bastante frustrante, pero cuando llegas al momento de cargar armas Treyarch sabe como contentar al jugador clásico.

En general me ha gustado mucho la historia y la manera de contarla, introduciendo por primera vez opciones de diálogo y toma de decisiones, pero la sensación de que todo ocurre en un parpadeo me dejó algo insatisfecho. Quizás las últimas misiones se rediman un poco, incluso con un “pequeño viaje” en nuestra mente mezclando Vietnam y paranoia causada por el programa MK Ultra, otorgando al jugador su dosis anual de explosiones y acción “a lo Michael Bay”, aunque dejando al final un gusto amargo y una sensación de final forzado.

Unas mejoras audiovisuales dignas de inicio de generación

Cold War luce bien incluso en Xbox One X, con unos efectos de iluminación muy vistosos y unos gráficos de nueva generación, podemos estar ante el Call Of Duty mejor pulido hasta ahora, y que tiene en Xbox Series X una mejora significativa a la vez que un rendimiento muy suave a 60 FPS. La calidad de texturas, Raytracing y la suavidad al mover la cámara convierte a este Black Ops en un portento que nos dejará boquiabiertos en más de una ocasión.

Tal vez, como cada año y tras promesas de un motor gráfico evolucionado, echo en falta más riesgo en cuanto a físicas de personajes, enemigos, comportamiento de objetos al ser disparados y destrucción de escenarios. No solo faltan todas estas cosas, sino que parece que el equipo de desarrollo no ha perdido ni un segundo en implementar las típicas físicas al disparar a un jarrón o un monitor como en anteriores entregas, en las cuales se podrían destruir.

Algunas texturas, como las chaquetas de piel o bombers de Adler, parecen fotorrealistas a simple vista, pero en movimiento dan la sensación de estar acartonadas. Pero en cambio los rostros como los de los protagonistas o el propio Ronald Reagan están muy conseguidas.

En cuanto a la parte del sonido, el equipo de desarrollo ha dado el todo por el todo, consiguiendo traernos sonidos de armas realmente espectaculares, explosiones atronadoras y otros efectos especiales que nos meten de lleno en la acción. Como cada año, el juego está totalmente doblado al castellano, con voces ya conocidas y que hicieron un gran trabajo.

En cambio, algunos personajes están doblados de manera torpe, al igual que ocurrió en la anterior entrega, Modern Warfare, con la participación de actores españoles que no son profesionales en este ámbito como los actores de doblaje. Destacar a José Coronado en el papel de Emerson Black, y con pasó con Nawja Nimri me saca totalmente de la acción. Está bien que haya voces conocidas, pero jamás se podrán equiparar a la gran labor que hacen los actores de doblaje con talento y experiencia.

Mención especial a la banda sonora, que recoge temas de finales de los 60 hasta los años 80 con repertorio espectacular que nos transporta directamente a otra época. Esto acompañado de temas de ambientación que complementan perfectamente la acción en cada escena y que demuestra el gran mimo que pone Activision en las composiciones musicales.

Modo multijugador y modo zombies: más de lo mismo

La fórmula de Call of Duty siempre ha incluido un modo multijugador para alargar la experiencia, ofreciendo grandes batallas por equipos y la reciente fórmula Battle Royale perfeccionada con Warzone, compatible en esta entrega y que ofrecerá contenido de Cold War más adelante para todos.

No se presentan grandes cambios este año, aunque los fans tienen lo que quieren con sus modos clásicos de duelo por equipos, baa confirmada, dominio o buscar y destruir, además de incluir un par de nuevos modos que realmente aportan poca cosa. Cold War sigue en la linea anual, introduciendo pequños cambios en la configuración de las clases, pero que a todos los efectos parece más de lo mismo.

Si algo funciona, para qué cambiarlo, se suele decir, y aunque Activision tiene cada año un gran éxito de ventas esto no se refleja en una evolución necesaria que extirpe los grandes malds que tiene este modo. Un pobre equilibrio de conexiones, pese a estar presente el cross-play puede ponernos en desventaja y otros fallos comunes de cada entrega, como un respawn loco que nos hace aparecer frente al bando enemigo totalmente vendidos.

Pero como siempre, es divertido cuando conoces los mapas, el comportamiento de las armas y te haces con los controles, adaptando las clases a tu forma de jugar y encontrando los modos que te parecen más afines. Con apenas 8 mapas de inicio, parece que el contenido se ha quedado algo corto, aunque en unos meses se esperan más mapas y eventos tanto para el mutlijugador como para Warzone.

Y si eres de Zombies, tienes tu buena dosis de exterminar oleadas de muertos vivientes, con su propia historia y mecánicas y en mis sensaciones, con una jugabilidad algo mejor ajustada. Falta por ver si Treyarch está a la altura de su propia creación, añadiendo buenos mapas que mantengan el interés en los jugadores.

No se presentan grandes cambios, por lo que gustará a los jugadores de siempre, que buscan diversión matando zombies y revelando todos los secretos del mapa, desentrañando el misterio y consiguiendo atrapar al jugador en su embriagador ambientación llena de misterio.

Conclusiones

Si eres fan de Call of Duty como yo, quizás estés algo decepcionado en tanto a la corta duración de una historia que es de las mejores que he jugado junto a Modern Warfare o la campaña de Infinite Warfare, pero que puede ser rejugable si quieres buscar las pruebas necesarias para acceder a las dos misiones opcionales.

El ritmo se corta a mitad del juego con unas misiones algo tediosas cuando tenemos que infiltrarnos y conseguir información, y lo que comienza de manera espectacular, pasa por una etapa de resoplidos e intentar acabar cuanto antes el juego de espías. Aun así, las misiones finales y alguna que nos lleva a la guerra de Vietnam son tan épicas como espectaculares, y se siente desaprovechado, como los momentos en los que controlamos el helicóptero en las selváticas vistas de Saigon.

La variable de los diálogos y los distintos finales según nuestros actos, contrastan con lo conservadores que han sido tanto en el motor de físicas, multijugador o modo Zombies, que da la sensación final de contentar al fan acérrimo y se aleja del jugador veterano que busca sorprenderse cada año.

Call of Duty: Black Ops Cold War está disponible en Xbox One en su edición estándar, Xbox Series X|S en su edición Multigeneracional, Playstation 4, Playstation 5 y PC. Aquí os dejamos el tráiler del juego:

Call of Duty: Black Ops Cold War

69,99€
6.8

Nota final

6.8/10

Pros

  • Una de las mejores historias
  • Banda sonora espectacular
  • La toma de decisiones
  • Gráficamente de nueva generación, pero...

Cons

  • Físicas de destrucción inexistentes
  • No arriesgan nada
  • Campaña excesivamente corta
  • Multijugador que es más de lo mismo
  • Misiones de infiltración tediosas

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