Aunque nuestro pececillo tendrá que realizar un viaje como Nemo, lo que viviremos en Akuatica: Turtle Racing irá por otros derroteros muy diferentes.

No es nada nuevo decir que el catálogo independiente puede ofrecernos pequeñas esencias que aportan su visión al mundo de los videojuegos. Breves experiencias que a veces no alcanzan ni 5 horas de duración (en este caso apenas llega a 3 horas), pero consiguen, de alguna manera, hacernos olvidar de los juegos triple AAA tan conocidos por todos nosotros y depurar nuestra mente con algo más liviano. Es lo que ocurre con Akuatica: Turtle Racing, una versión “expandida” del título original que llega a Xbox One para ofrecernos un título de puzles y exploración que se sale de la tónica habitual.

¿Peligro? Yo no veo ningún peligro…

La dura vida de un pez de pecera.

He de reconocer que antes de poder acceder a juego, pensaba que Akuatica: Turtle Racing se trataba de un juego de exploración al más estilo Ecco: The Dolphin (esa vanagloriada saga que cayó completamente en el olvido) debido a su estética bajo del mar, esos encontronazos contra otras criaturas y las pequeñas dosis de exploración. Olvidaros de eso, ya que el título desarrollado por Tyanu Studio se basa en la resolución de puzles y avanzar hasta el final de la aventura. ¿Esto es malo? Ni mucho menos, ya que nuestro intrépido pececillo deberá afrontar todo tipo de situaciones de lo más variopintas.

No quiero entretenerme mucho con la historia que rodea a  Akuatica: Turtle Racing, ya que simplemente es el pretexto o la contextualización para ir exponiendo puzle tras puzle. Nosotros manejaremos a un perdido pez exótico, que por culpa de un accidente somos arrojados a las profundas aguas del océano sin saber dónde ir, ni con quién contar. Lo que sí sabremos es que el sitio donde empezamos la aventura no es un lugar seguro debido a todos los peligros que nos acechan, por lo que tendremos que emprender rumbo hacia unas aguas más seguras para nosotros. En este viaje hacia lo desconocido, iremos encontrando otros personajes que nos ayudarán en nuestra aventura y nos guiarán hasta encontrar el hábitat que nos corresponde.

Si, existe un pez maquinista en el juego.

A completar los puzles con nuestros aguados sesos.

Toda esta historia, como he dicho, es simplemente una excusa para ir afrontando desafío tras desafío. Nuestro pez inteligente deberá hacer uso de su capacidad de esquive, otras de su poder electrizante para matar enemigos, y la más importante, del uso del coco para resolver los puzles que la naturaleza acuática nos depara. Salvando las distancias, Akuatica: Turtle Racing entre dentro del grupo donde podríamos colocar a juegos como Limbo, básicamente por el uso de las físicas para solventar algunos puzles. Además, la línea artística, de la cual hablaremos más adelante, también ayuda a buscar un símil con el juego de Playdead.

Tendremos hasta momentos de sigilo. Casi nada.

Manejar a un pez con un ratón

El movimiento bajo el agua será libre, pudiendo desplazar a nuestro protagonista en cualquier dirección, e incluso saltar a la superficie si fuera necesario (cuidado, porque en estas condiciones tenemos un tiempo límite antes de ahogarnos) con tal de avanzar hasta la siguiente sección del nivel. Pese a los controles tan básicos que tiene, hay un elemento que rompe parte de la magia del propio juego, y es el apuntado de nuestro disparo. Si bien controlamos al pez con un stick, con el otro manejaremos un puntero (igual que el puntero de un ratón, nada más pulido) para señalar a los enemigos. Esto provoca que fallemos a la hora de disparar, o que el cambio de un enemigo a otro no sea tan rápido como queríamos. Un problema que se habría solucionado fácilmente si nos hubiesen dado la oportunidad de apuntar donde quisiéramos con el stick, sin necesidad de señalar al enemigo de una manera tan concreta.

Aparte de lo delicado que resulta el “targeting” de objetivos, el título independiente consigue ponernos las cosas aún más difíciles en algunos tramos, especialmente en aquellos donde nos enfrentaremos a un jefe final, regidos por patrones que más nos vale aprender. Como dice el dicho, más vale maña que fuerza, y es por eso que nuestro simpático pez deberá usar todo su ingenio para derrotar a estos duros contrincantes.

Ese puntero que veis no pertenece a la versión de PC…

La nada del vasto océano

El estilo gráfico tan minimalista puede que no convenza a todos los usuarios, pero bajo mi opinión Akuatica: Turtle Racing goza de un buen apartado visual, saturado de tonos pasteles y donde pocos colores resaltan de manera marcada (únicamente el rojo para mostrar nuestra vida o algún objeto importante). Pese a esa repetición de texturas, viajaremos por diferentes zonas acuáticas como ríos, arrecifes de coral, el ancho mar o las profundidades del océano, ofreciendo algo de variedad al desarrollo.

Lo mismo podemos decir de la música, y os podréis imaginar por donde van los tiros. Las melodías que sonarán serán simplemente susurros que harán muy bien su función de acompañamiento durante toda la aventura. Simplemente en algún momento más intenso, como los jefes finales o persecuciones, el ritmo cambiará ligeramente, pero en general será todo muy calmado. Por cierto, aunque los textos vengan en inglés, no serán relevantes durante la aventura, ya que ni nuestro pez ni el resto de NPC´s entablarán algún tipo de conversación.

Aquí tenemos la hoja de ruta de nuestro pez

¿Y qué hay del Turtle Racing?

Si bien el título nació en el 2015 para PC, con el nombre de Akuatica, nosotros tenemos en nuestras manos una versión mejorada para Xbox One con el sobrenombre de Akuatica: Turtle Racing. Esto es debido a la implementación del modo multijugador local que posee, que nos pondrá a competir contra otro amigo (o contra nosotros mismos, pero pierde gracia) a lomos de una tortuga gigante. El objetivo en este modo de juego será sencillo: movernos a través de las diferentes partes de la coraza de la gran tortuga recogiendo más monedas que el rival mientras vamos esquivando los ataques de los enemigos que nos iremos topando. Particularmente, este añadido sobra completamente porque poco o nada tiene que ver con el concepto original del juego, y tampoco resulta ser divertido. Quedaros con la esencia de la aventura principal, de ese periplo de nuestro amigo el pez y de los distintos puzles que vayamos solventando a lo largo de las 2-3 horas que nos puede durar el juego.

Puntuación
Gráficos
75 %
Sonido
65 %
Jugabilidad
65 %
Duración/Diversión
70 %
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Mario Vadillo Miguel Amante de los videojuegos desde hace 20 años cuando empezó con una NES. Jugador empedernido de todo tipo de juego, ya sean plataformas,aventuras, RPG, J-RPG o shooters. Dispuesto a disfrutar, opinar y pasarlo bien en Comunidad Xbox.