La última entrega de Assassin´s Creed nos brinda dos personajes que parecen distintos, pero que se desinflan al no poder exprimir fuertemente su propia personalidad.

¿Kassandra o Alexios? ¿Alexios o Kassandra? Una decisión fácil para algunos y difícil para otros que no deja de ser una mera anécdota visto el resultado final. Está claro que la elección de protagonista impuesta por Ubisoft a muchos fans le encantará (y de esta manera evitamos el sexismo que otras entregas tuvieron que llevar a sus espaldas) proporcionando al jugador la posibilidad de poder simpatizar o sentirse identificado con cualquiera de estos dos personajes. Pero… ¿Hasta qué punto este hecho nos beneficia? ¿Con esta divergencia se consigue un protagonista más elaborado, o por el contrario, todo se disipa dejado a medias un trabajo narrativo con buenas intenciones? La respuesta amigos, hay que hallarla en los verdaderos protagonistas de cada aventura en particular.

Que no os pille de nuevas esta posibilidad de selección de personaje para una experiencia tan grande como la vivida en Assassin´s Creed Odyssey. No son pocos los títulos que permiten la selección de sexo, edad o incluso de raza (véase por ejemplo la saga The Elders Scroll). Tampoco tiene nada de malo y es un buen ejemplo para que cada usuario perfile a su héroe con las características que deseen… aunque en algunas ocasiones se paga un precio caro con carencias en el trasfondo del personaje. Todos y cada uno de nosotros recuerda con cariño a Ezzio Auditore, ese chaval italiano que por deseos de venganza decide unirse al gremio de los Asesinos, y que su marcada personalidad dejó un legado de tres juegos en nuestra Xbox 360. La elaboración de este personaje, su entorno, edad sexo y línea argumental fueron muy bien medidos, hasta tal punto que muchos de los jugadores crearon una conexión con él casi instantáneamente. En definitiva, Ubisoft impuso un personaje que se dejó querer por sus acciones.

Por supuesto en la última entrega de Assassin´s Creed no pasa eso. Pese a poder sentir apego por Kassandra o Alexios, ninguno llega a despuntar debidamente, siendo una buena y bonita historia que se vive igual desde las dos bandos, (el masculino y el femenino) pero a la que se le podría haber sacado mucho más provecho. Puede que la solución fuera desarrollar una trama para Alexios o Kassandra distintas, con diferentes hilos argumentales o incluso que pudiésemos alternar el control entre ambos de una manera parecida a la vista en Assassin´s Creed Syndicate o GTA V… o directamente ceder el protagonismo a un tercer elemento completamente distinto a los nombres citados. ¿Qué elemento diferenciador puede otorgar una narrativa tal que arregle los defectos ocasionados por la insipidez de los héroes de Assassin´s Creed Odyssey? Fácil: el contexto y mundo subyacente.

Seguramente os acordéis de Mass Effect 2 y 3 con esa posibilidad de escoger a un (o una) Shepard, modificando incluso su aspecto y apariencia. También os acordaréis de lo emotiva que es la saga, “la pedazo” de historia que Bioware nos relató y el buen regustillo que dejó la trilogía en nuestra boca. Todo esto no es debido a la afinidad que tuviéramos con nuestro protagonista (de hecho, poco o nada gesticulan o hablan). El principal motivo de atracción e interés narrativo viene dado por el “lore” que esconde el juego, riquísimo en contenido, personalidad y opciones. Una ida de olla muy fuerte que también vemos en otros juegos donde el personaje “ni pincha ni corta”. Mucho Sangre de Dragón, mucha leyenda para salvar Skyrim, pero el héroe de la quinta entrega de The Elder Scrolls no dice nada en las 100 horas que dura el juego (bueno, algún FUS-RO-DAH sí que sale). Y pese a eso, todo lo que aporta el juego es increíble a nivel narrativo, debido única y exclusivamente al contexto propiciado en esta ocasión por Bethesda. Ejemplos como estos hay muchos (Dark Souls, Half-Life, cualquier juego de Zelda, etc…) y se podría haber extrapolado a Assassin´s Creed Oddysey.

Grecia, al igual que Egipto, son lugares muy bien representados en la saga Assassin´s Creed. Nadie duda de ello. Pero no basta con unos paisajes muy bonitos para resaltar una historia, hay que inculcar otros factores, personajes y objetivos que llenen la línea argumental y las carencias que pueden sufrir Alexios o Kassandra. Habrá gente que no le preste demasiado interés a este tema, y lo juegue de manera indistinta con un personaje u otro, pero da algo de “coraje” ver lo que Ubisoft consiguió con Ezzio (y Desmond, que no le hemos nombrado al pobre) y cómo ha ido zozobrando sin llegar a plasmar a un Asesino que nos llegue directo a la patata. Y ojo, tan malo es no llegar como excederse con la historia personal de los protagonistas. Como apunte curioso, en Assassin´s Creed III los desarrolladores reconocieron que se les fue la mano con la elaboración del personaje, siendo una introducción lenta y tediosa que acabó destrozando el juego.

Por lo tanto, y ya para acabar esta disertación escrita, espero que para las siguientes entregas se tome más en cuenta ya no sólo la elaboración de un personaje pensado exclusivamente para un contexto histórico concreto, sino que ese contexto histórico mencionado consiga aportar una calidad narrativa, un lore y unos personajes secundarios capaces de abrir trilogías, sagas y continuaciones como antaño.