Lo dice un investigador de una universidad escocesa, tras una investigación realizada.

Andrew Reid, investigador doctorado de la Glasgow Caledonian University, ha dicho que, aunque algunas personas tienen dificultades para dejar de jugar a Fortnite, el juego no es adictivo, al menos no desde un punto de vista científico.

Reid advierte esencialmente que lo “popular” no equivale a adictivo y que usar un término como adictivo puede estigmatizar a los consumidores habituales de videojuegos (tenéis un articulo fantástico de nuestro compañero Antonio sobre el tema).

Sin embargo, de acuerdo a la investigación de Reid, ha habido evidencias de lo que él llama “características positivas de jugar”.

Las afirmaciones de Reid se basan en lo oído últimamente sobre Fortnite (entre otros muchos), que se ha desarrollado a medida que el juego se ha ido haciendo más popular. Específicamente, la gente está opinando sobre cómo ha “robado” las horas de muchos, hasta el punto de que se habla de él regularmente en los principales medios de comunicación (ver tuit debajo de estas lineas). Además, la discusión de que los niños son adictos ha sido planteada por muchos padres, así como por las escuelas que aparentemente están teniendo problemas con ausencias de niños.

Sin embargo, a diferencia de otros, Reid duda en etiquetar al juego como adictivo o a algunos de sus jugadores como “adictos”.

“Lo contrario sería estigmatizar al medio como un mal para nuestra sociedad, a pesar de un creciente portafolio de videojuegos e investigación que refuerza las características positivas del juego y la interactividad”, dijo el investigador.

Reid agregó que sería mejor considerar las razones por las que los videojuegos son tan consumidos, en lugar de etiquetarlos simplemente como adictivos e ignorarlos.

Sin embargo, Reid aconsejó a los padres que animaran a sus hijos a seguir jugando con moderación, así como a jugar ellos mismos, para que puedan estar en la misma onda y hablar el mismo idioma.

Reid también señala que todavía hay que investigar más sobre lo que constituye la adicción a los videojuegos, pero por el momento se considera que es cuando el consumo excesivo de juegos entra en conflicto con la vida cotidiana. Y aunque esta puede ser la situación para algunos jugadores, para la mayoría no lo es.