Todo depende desde los ojos en los que se mire

Hay una frase que la escucho continuamente en mi entorno, y es que los videojuegos ya no son lo de antes, pero, ¿realmente es así? ¿O somos nosotros los que hemos cambiado?

Antes de que pisara por primera vez una sala recreativa tuve la suerte de poder disfrutar junto a mis hermanos de un Amstrad CPC 464, hermanos a los cuales simplemente me sentaba al lado a mirar como jugaban, y es que, por aquel entonces tan solo tenía 5 años, y recalco la edad por que más adelante será relevante para aclararos mi punto de vista al respecto. Cuando por fin empecé a aprender y comprender el funcionamiento del Joystick y notar como los pixeles respondían a mi movimiento, es cuando  note algo especial en los videojuegos, pero desde el punto de vista de un niño pequeño.

En aquel viejo amiguete, y con esa edad, no me fijaba en que un juego tuviese un fácil manejo, o que tuviese buenos gráficos, o que tuviese una buena banda sonora, todo eso vendría más tarde, y por qué quizá con esa edad no estaban todos los sentidos agudizados para transmitirme todo aquello un videojuego. Yo lo único que quería era ver moverse algo en la pantalla cuando yo quisiese. Eso sí, en lo que si me fijaba es que estuviese manejando al héroe que a mí me gustaba o el personaje de popular del momento, ¡eso sí que me flipaba!, e incluso en si estaba chula la caratula de aquellos casetes, los cuales podía quedarme embobado mirando.

Más tarde conocí los salones recreativos y tuve mi primera consola, una SEGA Master System. En esta consola, al igual que en que en los salones, no me importaba empezar un juego desde el principio un millón de veces, solo me importaba jugar y punto. Según fui creciendo es cuando llegó todo lo que hablaba anteriormente, los gráficos, la música, y la dificultad, el completismo y así hasta ahora, con las consolas de la presente generación, en las que sigo disfrutando los juegos, e incluso  más que entonces.

Y entonces es cuando nos encontramos con la primera contradicción al mito, pero solo en parte. ¿Cuál es realmente el motivo para pesar que los videojuegos ya no son los de antes? ¿Si no es así por qué sigo jugando ahora? Porque he aprendido a verlos como antes.

Antes habían grandísimos juegos, si me pusiese a enumerarlos no terminaría, pero también habían muchísimos, más incluso, muy malos. Pues lo mismo pasa hoy en día. Pero una cosa es la realidad, y otra la manera en la que teníamos de disfrutarlos antaño. Sí que es verdad que antes, habían grandísimas ideas, pero también es cierto que ahora vivimos ya en una época en la que está todo inventado, pero inventado para nosotros, no para las nuevas generaciones, y las compañías lo saben, y no les cuesta un ápice llegar hasta los más jóvenes, en ocasiones conformistas.  Como lo éramos nosotros cuando éramos pequeños.

No voy a ir por los derroteros de sagas quemadas que a los más jóvenes les siguen gustando pese a que todos los años esa saga en concreto siga repitiendo la misma fórmula. Si no me voy a ir aún más lejos,  a los más peques, a los de  la misma edad cuando yo empecé. Mi hija con 5 años actúa exactamente a como actuaba yo con su edad. Veo como flipa con los videojuegos como yo lo hacía, y después de observarme, como va ella intentándolo y aprendiendo a jugar como yo lo hacía mirando a mis hermanos mayores. Cuando por fin consigue hacerse más o menos con el control, no llega al final de la pantalla y ya quiere volver a empezar por el simple hecho de jugar una y otra vez el trozo o pantalla que más le gusta. Por ejemplo, le pasa con Wonder Boy, coge a la chica, y solo le gusta hasta que se transforma en dragón, porque ya no es una chica, y hasta ahí y vuelta a empezar desde el principio.

¿Qué quiero decir con esto? Que los juegos en parte sí siguen manteniendo ese carisma  que tenían antaño y que somos nosotros los que hemos cambiado. Está claro que sí, que la industria y el dinero les ha afectado, pero sobre nosotros, los veteranos, y por el afán de completar un juego al 100%, eso sí que nos importa a nosotros al igual que a las compañías. Queremos ser los más fuertes en un juego y queremos tener más que nadie en algunos de ellos.  Pero ellos, los más peques empiezan con la esencia con la cual los vivimos nosotros al principio, vale que ya no puedan vivir lo que vivimos nosotros, como por ejemplo los salones, pero hay multitud de medios para que si lo hagan y con mejores prestaciones, por suerte.

Nos quejamos constantemente de la industria, y por desgracia no podemos cambiarla, pero sí que podemos hacer algo por recuperar parte de lo que  los videojuegos eran antes, y es educando también a los más peques de que disfruten del hobby sanamente como lo hacíamos,  y no con el odio con el que  muchos mendrugos ven esta bonita afición hoy en día. Aprovechar y mostrar la tecnología y consolas de una manera sana y natural, y dejarles como legad lo más más bonito de este mundillo, el disfrutar de los videojuegos simplemente

Disfrutemos un poco más como niños.

Boys playing video games together

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