Disponible desde el pasado 15 de noviembre, Watch Dogs 2 es la continuación directa del primer Watch Dogs, un juego de acción-infiltración en tercera persona que explora en detalle el universo hacker. Pero, ¿es su digno sucesor?

Salido el 27 de mayo de 2014, el Watch Dogs original consiguió enganchar a público y prensa por iguales ofreciendo un mundo abierto grande y dinámico, un gameplay original basado en el hacking y una atmósfera bastante peculiar. Por aquel entonces, Ubisoft nos puso en la piel de Aiden Pierce, un joven ciberdelincuente convertido en justiciero y enfrascado en una sangrienta búsqueda de venganza por los agravios sufridos. Fuertemente criticado por su aspecto técnico, el juego logró hacerse un hueco nada desdeñable en el mercado y quitarle algo de protagonismo al todopoderoso GTA.

Dos años y medio, después, Ubisoft vuelve a la carga con el sobriamente bautizado Watch Dogs 2. El estudio canadiense retoma el sistema de juego original, pero cambia radicalmente el contexto: somos Marcus Holloway, un joven hacker injustamente fichado por el CTOS (versión 2.0), un sistema informático que gestiona la ciudad y que, como veremos, es un elemento central tanto de la historia como del gameplay. Por otro lado, abandonamos la lluviosa y fría Chicago por la cálida y costera San Francisco, perfectamente reproducida por el equipo de desarrollo de Ubisoft, que acoge pues al joven Marcus en su periplo informático. Pero la ciudad californiana (la capital del estado es Sacramento, como curiosidad) no es nuestra única compañera: la sección local de Dedsec, una organización de hackers dedicada a preservar los derechos y libertades civiles en la red, también se unirá a nuestra cruzada libertaria contra Blume, la corporación responsable del CTOS. Intrigas, secretos, misterios: ha llegado el momento de encender el móvil, ocultar nuestro rostro y plantar cara a los poderosos. Ha llegado el momento de convertirnos en un Watch Dog. Sin más dilaciones, allá vamos.

Gráficos

Como siempre, me gustaría comenzar este apartado con una breve retrospectiva: para el primer Watch Dogs, Ubisoft decidió abandonar el motor que tradicionalmente habían empleado en la saga Assassin´s Creed (AnvilNext Engine) en favor de uno nuevo, bautizado Disrupt Engine. Como supondréis, se trata de un motor propio, casero, por decirlo de algún modo. Y, como la mayoría de motores nuevos, éste no estaba del todo bien optimizado a la salida del juego. Como resultado, la versión para Xbox One del juego (que poseo y me he jugado) corre a… 792p. Lo habéis leído bien: algo más de 720p, pero muy por debajo de los 1080p de la mayoría de juegos de estas características. Esto, sumado a un filtro antialiasing especialmente malo y un rendimiento desigual, provocó que el apartado técnico del juego fuera duramente criticado.

Sin embargo, me gustaría aprovechar la ocasión para romper una lanza a favor de Ubisoft: no sólo trabajaban con un motor completamente nuevo, sino que además lo sacaron para Xbox One, PS4, Xbox 360, PS3, PC y Wii U (sí sí, la consola-fracaso de Nintendo también). Cuando se suma un tiempo de desarrollo breve y una multitud de plataformas, el resultado es éste, un juego técnicamente muy mediocre. En definitiva: Watch Dogs decepcionó a nivel gráfico, pero no sin motivo.

Hay que reconocerlo: en lo que respecta a reproducir lugares emblemáticos, nadie supera a Ubisoft.
Hay que reconocerlo: en lo que respecta a reproducir lugares emblemáticos, nadie supera a Ubisoft.

Regresemos al presente: Watch Dogs 2 corre sobre una versión actualizada del Disrupt Engine, a una resolución nativa de 900p y 30 fotogramas por segundo. Las primeras impresiones son ciertamente positivas: el equipo de desarrollo ha logrado reproducir la bahía de San Francisco de forma muy convincente y es un auténtico placer perderse por las callejuelas de la ciudad. Luminosa, colorida, elegante y sencilla, la ciudad rebosa de vida y arte, y dispone de reconstrucciones precisas de las ubicaciones más destacadas como el barrio de Castro, el Golden Gate o la cercana Oakland, literalmente la “tierra de los robles”. La ambientación del primer título no estaba mal, pero no se puede negar que California casa mucho mejor con el segundo juego: una región próspera, abierta, cálida y expresiva.

A nivel técnico, hay una noticia buena y otra mala: la buena es que el rendimiento es muy satisfactorio y, pese a alguna que otra caída en la tasa de imágenes por segundo, el juego se siente fluido y la experiencia es totalmente satisfactoria. La mala noticia es que Ubisoft parece no haber aprendido en lo que respecta al aliasing: el filtro empleado es prácticamente inexistente. Si en mi último análisis me quejé del aspecto borroso de Dishonored 2, en esta ocasión el problema es el contrario: Watch Dogs 2 tiene un verdadero problema con los bordes de sierra. No es sólo que no sea bonito de ver, es que es visualmente muy molesto. Incluso con una resolución superior, el juego presenta artefactos visuales muy desagradables. Pero, en lugar de optar por una solución de calado como MSAA u otro tipo de filtro por super-sampling, Ubisoft se ha limitado a aplicar una forma muy básica de FXAA (antialiasing por post-procesado) y a dejarlo correr.

¿Resumen visual de Watch Dogs 2?: bonito, pero técnicamente mediocre.
¿Resumen visual de Watch Dogs 2?: bonito, pero técnicamente mediocre.

Mal; sencillamente mal. Es una pena ver como un juego con una dirección artística y un estilo visual tan deslumbrantes se queda corto por un aliasing que ni la sierra de Montserrat. En definitiva: Watch Dogs 2 podría haber sido una proeza técnica, pero por culpa de su grave problema de aliasing, se queda en un juego visualmente correcto, sin más.

Gameplay

Es posible que me haya cebado un poco con el juego en el apartado gráfico pero, como dije en mi último análisis, mi aversión hacia el aliasing no tiene parangón, así que estoy bastante molesto en ese sentido. Por suerte para mi, y por el bien de este análisis, el apartado gameplay del juego es simplemente excelente: Ubisoft ha retomado la jugabilidad del primer título, pero introduciendo una serie de mejoras y avances que mejoran la experiencia de forma significativa.

Al igual que en el original, el hacking nos permitirá hacer uso de del entorno, incluso contra nuestros enemigos.
Al igual que en el original, el hacking nos permitirá hacer uso del entorno, incluso contra nuestros enemigos.

Pero vayamos por partes: como ya hemos dicho, Watch Dogs 2 es un juego de acción-infiltración en tercera persona construido alrededor del hacking. Así, nuestro móvil nos permitirá interactuar con el entorno a voluntad, ya sea para abrir o cerrar puertas y ventanas, para hacer estallar válvulas y generadores o para desviar vehículos de su trayectoria. Las posibilidades han aumentado con respecto al primer juego, sobre todo con la aparición de dos drones, uno terrestre y uno aéreo, que nos permitirán acceder a zonas prohibidas sin necesidad de poner a Marcus en peligro. El aspecto del gameplay que ya fue todo un logro en 2014 vuelve con más fuerza que antes, haciéndonos sentir como un auténtico cibersoldado.

Pero el hacking no es la única herramienta que tenemos puesto que, en ocasiones, la violencia será necesaria, pese a que el juego ofrece bastante libertad para abordar cada situación. Pistolas, fusiles de asalto, francotiradores, escopetas… El abanico de armas de fuego es amplio y diverso, y cada arma se siente de forma diferente, pero realista (se agradece el aprovechamiento de la función háptica del mando para que la vibración sea mucho más convincente). Por supuesto, podremos elegir entre pasar desapercibidos o abrirnos paso a tiros entre los cadáveres de nuestro enemigos. Guerrillero o fantasma; cada jugador es libre de enfrentarse al enemigo cuerpo a cuerpo o evitarlo completamente.

Marcus increíblemente es letal en el cuerpo a cuerpo. Literalmente: es tan letal que cuesta creerlo.
Marcus es increíblemente letal en el cuerpo a cuerpo. Literalmente: es tan letal que cuesta creerlo.

De nuevo, al igual que en el original, podremos emplear nuestros puntos de experiencia para mejorar nuestras habilidades y equipo, en un sistema de progresión bastante clásico, pero no por ello ineficaz. Por otro lado, el aspecto parkour presente en el primer juego se mantiene y, aunque funciona bien, no os esperéis a una experiencia tipo Assassin´s Creed. Sencillamente nos permite movernos cómodamente por la ciudad con un mayor dinamismo, pero en general mantendremos los pies en el suelo.

Finalmente, me gustaría hacer un breve comentario sobre la conducción: es igual que en el primer juego, es decir, divertida, pero poco realista. Sólo he estado una vez en mi vida en San Francisco, pero creo recordar que las leyes de la física se aplican igual que aquí, así que no hay razón para que mi monovolúmen familiar embista a los coches patrulla como si fuera un tanque. Ésto no representa en absoluto un problema, pero es la clase de detalle que podrían haber corregido en dos años de desarrollo.

Para concluir este apartado, nos falta comentar la trama del juego. ¿En una palabra?: extraordinaria. La historia es interesante, profunda, y explora con éxito cuestiones como la privacidad, la vigilancia masiva, la influencia de los medios de comunicación y las problemáticas sociales ligadas al elitismo y al racismo. Si me puedo permitir el comentario, diría que este juego es la antítesis del recientemente electo Donald Trump: Dedsec se pone claramente del lado de las minorías étnicas y los colectivos LGTBI, y Ubisoft no tiene ningún problema en posicionarse.

Os presento a vuestros nuevos amigos: Wrench, Sitara y Josh. Todos completamente colgados, pero geniales.
Os presento a vuestros nuevos amigos: Wrench, Sitara y Josh. Todos completamente colgados, pero geniales.

El planteamiento general del juego es claro: puede que seas un macarra, un gamberro, un antisistema incorregible, pero eso no te impide enfrentarte a los poderosos, a los abusones y a los corruptos. Peleas por tu libertad, sí, pero también por la de tus conciudadanos, controlados constantemente por un sistema informático que utiliza su información personal para esclavizarlos. En resumen: tu vida es tuya, y piensas recuperarla cueste lo que cueste.

Marcus y sus amigos son personajes complejos, llenos de matices, emociones y personalidades diferentes pese a perseguir un mismo objetivo. Los diálogos son una auténtica delicia y la escritura general del juego es muy superior a la de los demás. Ubisoft ha logrado conjugar el tratamiento de cuestiones serias y complejas con un humor inteligente y omnipresente. Ante todo, la sección local de Dedsec es un grupo de jóvenes amigos, no de soldados. Se pinchan, se toman el pelo entre ellos, se ríen y, cuando tienen un rato libre, cambian el mundo.

Audio

No hay gran cosa que decir en este apartado más allá de lo obvio: el juego está completamente traducido al castellano, aunque, a mi parecer, el doblaje no es de lo mejor que he visto. No está mal, pero si podéis jugaros Watch Dogs 2 en versión original, no lo dudéis: la experiencia es mucho mejor y, los actores, muchos más convincentes. Por último, señalar que la banda sonora es especialmente buena, con pocos temas originales pero una excelente selección de clásicos del pop, el disco y el rock. Marcus tiene una canción para cada momento, y la verdad es que tiene muy buen gusto.

Conclusión

En definitiva, Watch Dogs 2 es un excelente juego con un apartado técnico muy mejorable. Con un gameplay innovador y abierto, una historia que engancha y una ambientación muy conseguida, el nuevo título de Ubisoft garantiza una inmersión total para el jugador que decida ponerse en la piel del joven hacker Marcus Holloway. Más jocoso y alegre sin por ello obviar temáticas sensibles, el juego es un logro en casi todos sus aspectos y merece sin lugar a dudas una oportunidad para ser explorado a fondo. Si os gustó el original, no os lo podéis perder, y si es vuestra primera vez en el universo Watch Dogs, la experiencia global no os decepcionará.

4 Comentarios

  1. A ver si lo entiendo…

    “[SIZE=16px]Es una pena ver como un juego con una dirección artística y un estilo visual tan deslumbrantes se queda corto por un aliasing que ni la sierra de Montserrat. En definitiva: Watch Dogs 2 podría haber sido una proeza técnica, pero por culpa de su grave problema de aliasing, se queda en un juego visualmente correcto, sin más”
    [/SIZE]
    Y le cascan un 6 en gráficos. Con un par. Ya para empezar, que una review de un juego empiece por los gráficos, y que además la parte de los gráficos sea la más extensa (con retrospectiva del motor gráfico anterior incluida) ya pinta mal. Pero oye, igual es de esas personas que valoran un juego por los gráficos en vez de alguien que valora los juegos como un conjunto de cosas. Puede ser.

    El problema viene cuando además de cebarse con el tema gráficos encima no se tiene ni criterio ni sentido común. Elogiar la dirección artística, tener un framerate decente con distancias de dibujado excelentes, representando una ciudad fielmente….. Y bajar la nota a UN SEIS y pasar de “proeza técnica” a “decepcionante” POR EL FILTRO DE ANTIALIASING es una de las cosas más irracionales y poco profesionales que he tenido la desgracia de leer en una review.

    Cristo bendito…

  2. Mi buen análisis y muy currado, pienso que la nota que le das es justa y no está nada mal un notable.
    Es un juego que tardaré en comprar por saturación de otros que tengo pero que en cuanto pueda lo compro, porque juegos desenfadados como este te lo hacen pasar bien.

    Enviado desde mi Redmi Note 3 mediante Tapatalk

  3. Hola SVC Games. Intentaré explicar la nota que le puse, aunque está claro que, siendo los videojuegos una experiencia subjetiva, no tenemos porque estar de acuerdo. Watch Dogs 2 es un gran juego y me gusta mucho. No me arrepiento de su compra y lo recomendaría sin duda. Dicho esto, le he puesto un 60% en gráficos para resaltar la decepción que me ha producido en este aspecto. El problema no es tanto el hecho de que haya aliasing (puede pasar y no es un drama), sino que Ubisoft no parezca haber hecho absolutamente nada en dos años y medio para remediarlo. Sabían que el aliasing era un problema en el primer Watch Dogs, oyeron las críticas de prensa y jugadores, nos prometieron en varias entrevistas que el motor había avanzado muchísimo, y en el juego final, nada. Todo igual. Aún podría entenderlo si fuera un pequeño estudio independiente con pocos recursos, pero de un gigante como Ubisoft es díficil de perdonar. De nuevo, tienes todo el derecho a discrepar, pero espero haberme explicado mejor con este comentario. Saludos.

  4. Hola SVC Games. Intentaré explicar la nota que le puse, aunque está claro que, siendo los videojuegos una experiencia subjetiva, no tenemos porque estar de acuerdo. Watch Dogs 2 es un gran juego y me gusta mucho. No me arrepiento de su compra y lo recomendaría sin duda. Dicho esto, le he puesto un 60% en gráficos para resaltar la decepción que me ha producido en este aspecto. El problema no es tanto el hecho de que haya aliasing (puede pasar y no es un drama), sino que Ubisoft no parezca haber hecho absolutamente nada en dos años y medio para remediarlo. Sabían que el aliasing era un problema en el primer Watch Dogs, oyeron las críticas de prensa y jugadores, nos prometieron en varias entrevistas que el motor había avanzado muchísimo, y en el juego final, nada. Aún podría entenderlo si fuera un pequeño estudio independiente con pocos recursos, pero de un gigante como Ubisoft es díficil de perdonar. De nuevo, tienes todo el derecho a discrepar, pero espero haberme explicado mejor con este comentario. Saludos.

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