Adéntrate en la ciudad maldita de Zagorabia y combate a las peligrosas hordas de ultratumba en la piel del cazador de demonios, Victor Vran

Haemimont Games, la compañía afincada en Bulgaria, creadores de Tzar o Imperivm, nos trae ahora un juego con muchas pretensiones, Victor Vran. Como no podía ser de otra manera, en el juego, nos pondremos en la piel de Victor, el típico cazador de demonios con el cual viajaremos a la ciudad maldita de Zagorabia, con la idea de buscar a Adrian, un amigo, pero que inevitablemente se verá envuelto en una cruzada por liberar la ciudad de las bestias.

Una historia oscura, pero un pequeño toque de humor

A lo largo de nuestra historia no solo escucharemos los pensamientos del propio Victor o lo que nos puedan decir algún personaje en particular. Si no que también de vez en cuando un narrador nos irá contando las hazañas de nuestro héroe, y también nos dará alguna pista, por ejemplo, de donde puede estar escondido algún tesoro.

Pero la cuestión, no es que las narre sin más, sino que lo hará con un tono de humor que hará nuestra historia mucho más amena con toda clase de chascarrillos, comentarios mordaces y en ocasiones llegando a romper la cuarta pared.

Una clara inspiración en Diablo, muchos desafíos, y ¿muchas armas?

La mecánica del juego es ya bastante conocida, una vista isométrica al más puro estilo Diablo, y no solo por el estilo de cámara, sino también por cómo están construidos sus escenarios. La premisa de Victor Vran no es otra que avanzar y matar, eso sí, hay algo que lo salva de la monotonía y esos son los desafíos que podemos encontrar en cada nivel.

Dichos desafíos se basan por ejemplo, en matar un número de enemigos en un tiempo limitado, romper una serie de cosas, o encontrar secretos, estos últimos siempre zonas rotas de las paredes para acceder a algún tesoro.

Una de las cosas que suele atraer a los jugadores de este tipo de títulos es el  armamento que podremos usar, y por supuesto su estética, y en esto último peca considerablemente. Si bien las armas, entre las que podemos tener; espadas, martillos, guadañas, escopetas y floretes, tienen sus propias estadísticas que aportaran diferentes ventajas al personaje, pero solo cambian su nombre, porque en estética son todas iguales.

Si algo nos puede quitar la sensación de llevar todo el rato el mismo tipo de arma, que al final acaban haciendo casi el mismo daño, es la posibilidad de portar una en cada mano. No solo podremos hacer daño con las armas, también haremos uso de bombas, pero no más eficaces.

Al final, con lo negativo de la estética, los ataques resultan bastante equilibrados y es necesario combinar distintos movimientos para salir airosos, teniendo la posibilidad de rodar, muy útil con la cantidad de proyectiles que nos lanzan los enemigos en ocasiones, impulsarnos contra las paredes o saltar para dar un fuerte golpe en el centro de ellos y apartarlos de tu lado, que más allá del anecdótico uso en el combate hace que el juego tenga una dimensión más vertical de lo que suele ser habitual en el género.

Mejora al cazador de demonios

El sistema de evolución del personaje se basa en la subida de nivel y habilidades. Con la experiencia que consigamos subiremos algunas características en concreto que nos ira aportando recompensas. Aparte, tenemos un sistema de cartas, estas también pueden subir de nivel, que nos otorgarán habilidades pasivas como, más daño en los críticos, duración de las mejoras o nuevos ataques especiales, estos últimos se activaran cuando tengamos la barra de poder demoniaco a tope, una forma útil de causar daño a las masas de enemigos.

También podemos cambiar a nuestro protagonista de atuendo, que este si le hará modificar su aspecto, y que también le aportarán una serie de ventajas. Al principio de nuestra aventura podremos elegir cual llevar, pero hay otros que tendremos que ir consiguiendo cumpliendo, normalmente, una serie de desafíos.

Un lugar en el que comerciar y un punto de encuentro

En Zagorabia habrá un pequeño remanso de paz, el Castillo de Zagore, lugar en el que podremos vender y comprar armas y objetos, transmutar estos últimos o también tendremos a disposición un alijo donde guardar nuestras armas. La mayoría de misiones también serán asignadas por NPCs que nos encontraremos en dicho lugar.

Durante nuestra aventura tendremos la opción en todo momento de volver al Castillo (centro) o a cualquier punto del mapa para completar desafíos pendientes o simplemente seguir subiendo de nivel a Victor.

Juega con amigos, hará tu aventura más divertida

Para sorpresa de muchos, Victor Vran posee multijugador cooperativo online y offline para hasta 4 jugadores. Pero no es del todo perfecto, ya que solo tendremos la opción de acceder a las zonas que tenga abiertas uno de los jugadores. Aun así, resulta bastante divertido ir acabando conjuntamente con los enemigos.

Ahora bien, durante mi propia experiencia, tuve una serie de bajadas de frames considerables, y lo que es peor, se quedó a llegar atrancado en un momento de la aventura con un compañero, obligándome a salir totalmente del juego.

¿Y en el apartado técnico?

En cuanto a lo gráfico el juego simplemente cumple. Si bien los escenarios lucen bastante bien (especialmente los jardines del Castillo), los personajes en ocasiones se ven borrosos y con poco detalle. Los enemigos tampoco quedan exentos de esto, y también peca de tener poca variedad, diferentes tipos, pero solo varían en colores y habilidades.

En lo sonoro nos encontramos una tímida y tétrica banda sonora, pasando sin pena ni gloria. El juego no está doblado al castellano, pero sí subtitulado, cosa que se agradece, pero no lo suficiente. Ya que, la mayoría de ocasiones el narrador, sobretodo, nos hablará justo cuanto estamos rodeados de enemigos, dando poco hueco a la lectura.

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