No hay nada más bonito que juntarse con amigos…aunque Tricky Towers puede truncar la amistad de toda una vida.

Es cierto que en muchos juegos de la actualidad se busca una narrativa profunda, una historia “ con alma” que nos enganche, o unos gráficos y un aspecto visual que hagan presumir de músculo a la consola de turno, pero por suerte, existen otras alternativas más directas y para toda la familia como es el título de Weirdbear que analizamos tras estas líneas: Tricky Towers.

¿Un Tetris hacia arriba?

No hay nada mejor que ver un vídeo para saber las mecánicas de las que hace gala Tricky Towers. Algo así como un Tetris invertido, tendremos que juntar piezas para hacer una torre y de esa manera alcanzar la línea de meta marcada por la fase. Tarea que podría presentarse fácil, sobre todo para aquellos que disfrutaron del juego de Alexey Pajitnov hace ya más de 30 años, pero se hace complicada por factores como el peso de los tetrominos (las famosas piezas formadas por cuatro cuadrados) o las trampas que el rival pueda ponernos. La gracia, evidentemente, residirá en ese hándicap: los piques con los amigos para ver quién llega antes a la meta están asegurados, sobre todo si jugáis cuatro personas simultáneamente (¡Prohibido tirarse los mandos a la cabeza!)

Si ya jugasteis a Tetris, parte de la jugabilidad os resultará conocida, pero con una vuelta de tuerca más. Los desplazamientos laterales de las piezas será mucho más precisa para conseguir la colocación más adecuada y conseguir el equilibrio perfecto. Como hemos dicho, el reparto del peso de la torre, como si del juego de Jenga se tratara, será esencial para lograr los objetivos marcados en cada partida, para lo cual tendremos que evitar huecos sueltos, piezas mal colocadas o incluso mantener el ensanche idóneo de la torre para que sea lo más estable posible. Además, como curiosidad, con un tetromino podemos empujar lateralmente a la torre para, de una manera desesperada, evitar el derrumbe de todo lo construido.

Cuidado con poner más peso de la cuenta en un lado si no queremos que nuestra construcción se desmorone.

¡Marchando una ración de hechizos!

No penséis que la dificultad únicamente residirá ahí, ya que las magias que lanzarán los pequeños hechiceros que controlaremos, cambiarán el rumbo de las partidas, ofreciendo giros inesperados en los momentos más inoportunos. Tendremos por un lado magia blanca, que jugará a nuestro favor, como imanes para mantener más fija la torre o rayos que fulminen las piezas que nos molestan. Por el lado contrario, contaremos con magia negra que entorpecerá nuestro camino a la cumbre, como nieblas que restarán visibilidad, piezas enormes imposibles de encajar de manera adecuada, o un resbaladizo musgo que comprometerá la estructura de la torre. Como veis, los sobresaltos estarán a la orden del día, siendo cada partida completamente diferente a la anterior.

En el modo puzle tendremos que poner piezas sin llegar a tocar el láser.

Batalla campal y sin piedad en el multijugador

La baza principal de Tricky Towers residirá en su faceta multijugador. Tendremos opción de jugar vía online o de manera local, esta última la más recomendada ya que lamentablemente, será muy difícil encontrar partida con otros usuarios. Hasta cuatro jugadores podrán verse las caras en tres modos distintos de juego: el modo carrera, donde tendremos que construir la torre cierta altura antes que los rivales, el modo supervivencia, donde tendremos que evitar que alguna de las piezas caigan para no perder un corazón de vida, y el modo puzle, donde tendremos que colocar las piezas inteligentemente sin llegar a tocar un láser que marca el tope hasta donde podemos construir. Variedad de modalidades a cada cual más divertida, no tendremos una favorita y no nos importará para nada alternar con cada partida.

Xbox One contará de forma exclusiva su modo infinito para un sólo jugador.

En la práctica está la pieza clave

Aparte del multijugador, contaremos con opciones para jugar sólo gracias a sus desafíos, que estarán divididos en distintas categorías dependiendo de su nivel de dificultad. Cada uno de ellos estará basado en las tres modalidades nombradas en el párrafo anterior (carrera, supervivencia y puzle). Retos que al principio serán un paseíto, pero que veremos cómo se van complicando hasta convertirse en verdaderas pruebas de habilidad, sólo para los jugadores más avezados. De manera exclusiva en Xbox One, contaremos con el modo infinito, que obviamente y por su nombre, será una partida sin límite de tiempo ni de piezas, donde el principal interés será batir nuestros propios récords personales. Sin llegar a ser malas opciones, es cierto que se echan en falta otras alternativas, como por ejemplo poder jugar contra la máquina, o algún sistema de fases o niveles que promuevan a jugar en solitario.

Tricky Towers está pensado sobre todo para el multijugador, pero esto se acentúa cuando ves la propuesta para un sólo jugador, mucho más pobre de contenido y en verdad poco apetecible, no como otros juegos del mismo género como Tetris o Columns que te invitaban a jugar una partida tras otra. Tampoco hacen nada como un sistema de fases o niveles progresivos al más puro estilo Puyo Puyo o Puzzle Bobble, donde te ibas enfrentando a otros enemigos (baza que podrían haber explotado al haber varios hechiceros para seleccionar). Pese a esto, podemos estar tranquilos porque las risas estarán aseguradas si jugamos con amigos.

Puntuación
Gráficos
80 %
Sonido
80 %
Jugabilidad
90 %
Duración/Diversión
65 %
Compartir
Artículo anteriorBattle Royale de Fortnite se lanzará el 26 de Septiembre para todos
Artículo siguienteAce Combat 7 presenta nuevos aviones y maniobras de combate
Mario Vadillo Miguel Amante de los videojuegos desde hace 20 años cuando empezó con una NES. Jugador empedernido de todo tipo de juego, ya sean plataformas,aventuras, RPG, J-RPG o shooters. Dispuesto a disfrutar, opinar y pasarlo bien en Comunidad Xbox.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here