El rey de la cancha de baloncesto está de vuelta, NBA 2K18 sigue siendo una propuesta deportiva muy sólida.

Un año más Visual Concepts regresa a la cancha con su excepcional simulador de baloncesto, el cual es considerado como el rey del género deportivo dentro de la disciplina que lo engloba. 2K Sports desbancó a una gran licencia como NBA Live, e incluso provocó que en alguna ocasión no se lanzará la entrega anual pertinente de esta misma. Por otra parte, la saga NBA 2K siempre se ha caracterizado por tener una calidad envidiable, pero en las últimas entregas tampoco han incorporado suficientes novedades o cambios como para salir airosos de la evolución que se demanda en este tipo de juegos.

No obstante, entregas como NBA 2K11 o NBA 2K13 introdujeron algunos cambios que nos sorprendieron para bien, a pesar de que pocas veces han arriesgado tanto en este sentido, es más, NBA 2K18 tampoco apuesta por ir un paso más allá, tan sólo mejora la fórmula que ya habíamos visto en las anteriores entregas, añadiendo alguna que otra novedad atractiva que describiremos a continuación en su análisis al detalle.

Nos quejamos por la falta de mejoras sustanciales o novedades, aunque bueno es cierto que en este sentido podríamos aplicar el típico dicho: ¿si algo funciona, para que cambiarlo? Bien, siguiendo esa directriz, los chicos de 2K Sports han mantenido intacta la esencia de la saga NBA 2K, así como su jugabilidad, aunque han querido seguir rizando el rizo hacia la perfección. Y además han aprovechado la oportunidad para introducir un nuevo modo, o concepto de juego: El Barrio.

Al igual que ya ocurriera con el modo Carrera o Historia, estamos seguros que esta nueva visión de NBA 2K será copiada hasta la saciedad en otro tipo de licencias, como por ejemplo, el modo mi Carrera que claramente EA adaptó para su modo “El Camino” en la saga FIFA.

Dejando de lado calcos o copias, que seguramente habrá como ya decimos, esta nueva modalidad viene para evolucionar el citado modo Mi Carrera. El Barrio nos ofrece un mundo abierto pero limitado, un sistema, o ecosistema, predefinido para la existencia de nuestro avatar o jugador en el propio juego. Dicha zona, actúa a modo de punto de encuentro. En ella nos encontraremos con distintos jugadores de todo el mundo, y será un lugar donde poder interactuar con ellos de distintas formas, puesto que podemos ir al gimnasio, visitar a nuestro representante, ir a la barbería o incluso hacernos un tatuaje, entre otras muchas acciones más que podremos realizar entre partido y partido.

Como podéis ver, la experiencia de juego gana enteros con esta nueva modalidad. Ahora contamos con más libertad de acción, y es que todas estas actividades no son meramente anecdóticas, sino que acarrean efectos que influyen directamente a nuestro jugador. Por ejemplo, si frecuentamos mucho el gimnasio, nuestro personaje ganará fuerza física y, por tanto, será mejor en las disputas por el balón en la cancha, lo que significa que la media de nuestro jugador subirá. Aunque este no es el único efecto permanente, es decir, si vamos a la peluquería, a la tienda de tatuajes, a la store de la NBA o incluso a la Foot Locker nos permitirá efectuar cambios que afectarán al aspecto visual de nuestro propio avatar. En definitiva, esta modalidad se ha abierto a un nuevo frente: la socialización de este mundo virtual en el que nuestro jugador vive.

A esta nueva inclusión le siguen todos los modos que hemos ido encontrando en la saga anteriormente, lo que hace de NBA 2K18 una de las propuestas deportivas más completas del mercado. Tal es la magnitud del contenido de este simulador, que incluso puede llegar a abrumarnos de entrada. Dedicaremos una gran cantidad de horas al modo Mi Carrera, como siempre, pero también podremos enfrentarnos en partidos de 5 contra 5 en la faceta multijugador, disfrutar de exhibiciones sin más transcendencia, gestionar nuestro propio equipo como el Ultimate Team en su modo pertinente: Mi Equipo e incluso vivir una experiencia más competitiva en el modo Pro-Am.

Todas estas opciones jugables son las que componen este año NBA 2K18, lo cual no es poco, y asegura una vez más que estemos jugando hasta que salga la nueva entrega el próximo año, o bien nos cansemos del juego. No obstante, si tuviéramos que destacar alguna modalidad, escogeríamos el modo Historia y el MiGM, no solamente por la cantidad ingente de horas que pueden brindar, sino por ser las que más profundidad pueden llegar a tener.

Este año la Historia del modo Mi Carrera vuelve a ser una excusa para desarrollar a nuestro jugador desde el baloncesto menos laureado, es decir, el callejero, hasta las ligas más profesionales, llegando así a ser la estrella que siempre habíamos soñado o querido ser. Por lo tanto, no supone ninguna vuelta de tuerca, pero sí que recrea fielmente las sensaciones, situaciones o experiencias que se podrían vivir en este trayecto, que va desde buscar a un representante hasta enfrentarnos a auténticas estrellas de la cancha o recibir consejos de los más grandes de la NBA. Además, esta modalidad incorpora una novedad para el modo MiGM citado anteriormente, ya que en cierta forma comparten historia y añade un poco más de empaque y consistencia a la fórmula de este modo de juego tan querido por los aficionados de la licencia.

Sin embargo, toda esta cantidad de horas de juego que nos puede brindar el título en la distintas modalidades no serían nada sin una jugabilidad a la altura, y en eso NBA 2K18 vuelve a cumplir con muy buena nota, como de costumbre, aunque con algún que otro fleco. En esta ocasión se han introducido algunas mejoras o novedades con las que han querido mejorar las físicas de las colisiones entre los jugadores, así como las animaciones de estos mismos, aunque en muchas situaciones hay errores de este tipo que vuelven a salir a luz  a medida que lo jugamos. No obstante, está claro que haber mejoras, las hay, aunque sean un tanto transcendentes.

Para empezar se ha mejorado el sistema de tiro, el cual baja un tanto la exigencia de habilidad en cuanto al jugador se refiere. Pero no os asustéis, 2K Sports sigue teniendo muy en mente que NBA 2K18 es un simulador de baloncesto, y por ello recrea esta disciplina de la forma más real y fidedigna posible en la pantalla. Sin embargo, el hecho de que sea un sistema más accesible, quizás atrae a más usuarios ansiosos de una experiencia satisfactoria y no frustrante, por lo que ahora ya no es tan primordial la pericia del jugador, sino el medir bien los timming, ser conscientes de nuestra posición en la cancha y estar libres de presión, es decir, sin un defensor que nos dificulte el tiro, entre otras nociones varias…

Así mismo, Visual Concepts sigue trabajando duro en el sistema de colisiones o físicas, con el fin de lograr un conjunto más orgánico. Esta mejora se nota sobre todo en la defensa de las zonas, por lo que ahora es más difícil realizar las penetraciones hacia canasta o quebrar a nuestros defensores. De esta forma, también se tienen en cuenta la altura y la corpulencia de los jugadores, siendo más complicado superar a los pívots o ala-pívot si estamos entrando con un rol de base o uno de escolta, por poner un ejemplo. Esto puede parecer una tontería, pero sin lugar a dudas hace que la sensación de juego gane en solidez.

Otra de las mejoras de esta entrega reside en la inteligencia artificial, uno de los aspectos más difíciles y complicados de desarrollar en un videojuego, a la vez del que más preocupa a los fans. En este sentido, se ha mejorado el comportamiento de los jugadores controlados por la máquina, siguiendo ahora claramente estrategias o tácticas definidas y utilizadas en la realidad por los equipos de élite. Pueden ser mejoras minúsculas, nimiedades, pero poco a poco van logrando avanzar hacia la perfección que buscan.

Estas son algunas las novedades más destacables en las que se han trabajado para este NBA 2K18, las cuales sitúan a este simulador cada vez más cerca de conseguir un producto lo más pulido posible. No obstante, como comentábamos anteriormente, aún queda trabajo por hacer en este aspecto y bastante margen de mejora.

Por lo comentado hasta ahora, parece que 2K Sports sólo mira hacia delante en cuanto el desarrollo de su licencia se refiere. Sin embargo, hemos visto como han reculado en un aspecto que a más de uno le costará encajar, y es que han optado por la eliminación de los equipos de la Euroliga. Desconocemos las razones que les han llevado a tomar esta decisión, puesto que llevaban dos entregas añadiendo equipos y trabajando en esta liga, pero parece ser que han decidido tirar todo el trabajo al traste suprimiéndola por completo. Por otro lado, esta carencia la han querido suplir con la inclusión de nuevos equipos clásicos de la NBA, aumentando así la oferta de equipos disponibles.

Con relación a dar un paso hacia atrás, también lo han dado en un factor fundamental, y de peso, en esta entrega: las microtransacciones. Este sistema se sustenta por la compra de moneda virtual con dinero real, la cual nos da opción a adquirir cosas o mejorar ciertos aspectos de nuestro jugador por la vía rápida. Por ello, vemos que en este título se ha abusado en cierto sentido de ellos, porque parece ser que la curva de progreso o dificultad de nuestro personaje es bastante más elevada de lo normal, con el fin de frustrar al propio usuario e instarlo a la compra de esas dichosas monedas virtuales. Sin lugar a dudas, es una faceta del videojuego que nos ha decepcionado bastante, y que esperamos que con el tiempo puedan llegar a equilibrar o arreglar.

En cuanto al apartado gráfico se refiere, la franquicia ha alcanzado cotas tan altas que ya es muy difícil apreciar cambios en este apartado, aun así, los hay. Este aspecto del juego es increíblemente puntero y asombroso, el nivel de realismo gráfico de la saga NBA siempre ha maravillado a todos los fans de la saga y ha sido la envidia de otras muchas. Por ello, a pesar de no introducir novedades destacables en este sentido, se ha introducido una nueva tecnología llamada New Motion Engine, con la que se benefician las animaciones de los propios jugadores. Gracias a esta nueva tecnología, los jugadores ganan en fluidez y las animaciones se desenvuelven mejor, logrando así un aumento notable en el sistema de control.

Por otra parte, el nivel de recreación es soberbio, sobre todo en los jugadores más famosos de la categoría NBA. No obstante, casi todos ellos presumen de unos modelados exquisitos, los cuales llegan incluso a mostrar los poros de la piel o sus imperfecciones, además de la sudor. Quitando que tengan un mejor modelado, o no, lo que no se les puede negar es que cada uno de los integrantes del elenco jugable se asemejan y son reconocibles con su alter ego en la realidad, cosa que otros títulos de índole deportiva no pueden decir lo mismo.

Por último, el apartado sonoro sigue en la línea de las anteriores entregas, ya que para la ocasión se han seleccionado una serie de temas musicales acordes con esta disciplina. Estas piezas son capaces de ambientar, animar y entretener la navegación por los distintos menús o modalidades del videojuego. En resumir las cuentas, estamos ante una banda sonora construida a consciencia con cantantes o bandas de diferentes géneros y tipos de música, pero un tanto carente de variedad. Por otra parte, nos ha chocado que el título nos haya llegado con el doblaje en inglés con subtítulos en castellano, por lo que si queremos el doblaje a nuestro idioma, tendremos que instalar un paquete adicional de contenido que nos dará acceso a las voces de Sixto Miguel Serrano, Antoni Daimiel y Jorge Quiroga.

Puntuación
Gráficos
90 %
Sonido
90 %
Jugabilidad
90 %
Diversión/Duración
85 %
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Redactor y analista experimentado que aporta su opinión sobre videojuegos y nos informa de las últimas novedades de los videojuegos como su activa aportación en el foro.

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