Un soldado abandonado a su suerte

Aterrizas en una estación espacial abandonada y tu deber será purgarla de las oleadas infinitas. Este trabajo de debut de Tautara es un recordatorio de que hasta los juegos más simples, de aguantar oleadas, pueden ser complejos en la elección de estrategias mientras te acompaña una banda sonora endiabladamente asesina. Plantea una gran complejidad de elección pese a la simplicidad aparante del juego, esto hará que nuestro soldado siempre pase por un pelo cada nueva oleada.

Te enfrentaras a toda una raza alienígena únicamente con la ayuda de tu ametralladora y la compañía de tu equipo de música. Algunos de ellos tiene una armadura de alta tecnología y otros simplemente son tan pequeños que te será difícil acertarles. El héroe de esta misión no tiene ningún superpoder, un simple soldado abandonado a su suerte en una estación espacial alejada de la civilización.

Se enorgullece de ser un juego de arcade

Pasando por alto que su desarrollo fue breve, su fuerte es la jugabilidad. Toda la historia transcurre en una serie de pasillos extremadamente estrechos. Tu ametralladora no deberá dejar de escupir balas salvo para lanzar granadas o hacer un ataque cuerpo a cuerpo, cosa que solo harás cuando los alienígenas salten encima de ti.

Tienes una amplísima variedad en la elección de munición, la cual será mejor o peor según el enemigo al que nos enfrentemos. También hay ventajas para nuestra ametralladora y armadura, distintos tipos de granadas ya sean las clásicas de fragmentación o más modernas como las de choque o incendiarias. Las armas cuerpo a cuerpo tampoco se quedan atrás y podremos elegir un simple cuchillo o una despiadada motosierra, pero el clímax vendrá dado por un guante generador de materia oscura que matará solo con tocarlo.

Una capa estratégica

Tendrás que estar atento tanto al suelo como a la pared y al techo pues no sabes de donde saldrán y mejor será no tener que dejar de disparar para lanzar un ataque cuerpo a cuerpo. La ametralladora podría llegar a sobrecalentarse si aprietas demasiado el gatillo y no dejas enfriarla entre oleada y oleada, lo cual hará que muy posiblemente fracasemos. Todos los “juguetitos” que vayamos adquiriendo tienen un uso limitado, y la adquisición de divisas implica matar a una cantidad ingente de enemigos, lo cual hará que no desperdiciemos ni una sola bala especial.

La complejidad aumenta según vayamos avanzando en el juego, los enemigos armados requieren de munición especial o un explosivo lanzado en el momento justo. Los soldados zombificados te atormentarán con fuego de armas pequeñas mientras avanzan a por ti. Los enjambres aparte de ser difíciles de matar por su tamaño también tienen la capacidad de absorber las balas y dispararte de vez en cuando. Hay una gran variedad de enemigos a pesar de su limitado desarrollo, siempre querrás  ver qué nuevos peligros te deparará la siguiente oleada.

Aniquilación con buena música

La banda sonora ocupa un lugar muy importante en el transcurso del juego, una intoxicante mezcla de ritmos de rock sintetizados te acompañará a cada una de tus matanzas, la fiesta nunca se detiene. El juego reconoce lo esencial que es la música haciendo que la mayoría de su banda sonora sean recompensas desbloqueables a medida que avanzamos en el juego. Comenzamos con una mezcla de tan solo cuatro canciones e iremos recopilando más, tendremos el control sobre las canciones con las que queramos matar y estaremos deseando saber qué nueva canción nos espera al final del pasillo.

La verdadera victoria

Pese a su limitación, en Tautara han sabido sacar el máximo partido a este estilo de juego que hará que nos pasemos el juego de una sola vez, pues no seremos capaces de dejar de disparar hasta matarlos a todos. Tanto se pensó que esto pasaría que hasta añadieron un combo, el cual se irá llenando poco a poco, que nos permitirá tener ciertas ventajas durante un limitado periodo de tiempo. Tendremos desde recompensas pasivas como escudos pero también habrá alguna que nos hará ver lo divertido que es estar solo en el espacio, como puede ser un dron que lanza misiles o “FRENZY”, esto es un periodo de tiempo en el cual podremos disparar sin miedo al sobrecalentamiento.

Si mueres demasiado rápido en una oleada podrás elegir entre cambiar el conjunto de enemigos a los que hacer frente o una de las ventajas de los combos que te ayudara a arrancar. Todas estas oleadas pasaran rápidamente, pero el verdadero reto estará en las rondas de jefes o en el modo desafío, en el cual tendrás una limitada cantidad de monedas al empezar la partida y tendrás que aguantar lo más posible sin poder mejorar tu equipo.

El bucle de combate

Se siente como un sinfín de oleadas en las cuales solo cambia el grado de dificultad, pero esta ilusión se rompe cuando llegas a los encuentros contra los jefes. El juego se merece un reconocimiento por lo sumamente complejo que resulta siempre uno de estos encuentros. Cada jefe requiere un tipo específico de munición y darles en un momento especifico, esto hará que podamos llegar a perder todos nuestros ahorros probando las distintas opciones. Nuestro mayor reto sera ser capaz de disparar en el sitio especifico en un breve periodo de tiempo para evitar que hagan sus ataques especiales. Estos ataques supondrán la perdida de la mitad de la salud cada vez que los recibamos, lo que será un gran problema si ademas tenemos que estar atentos de los demás aliens que acompañan a alguno de los jefes.

Verás jefes sin inmutarse ante munición penetrante porque solo les afecta la explosiva. Esto hará que si nos demoramos mucho perdamos todo el dinero y tengamos que ir recuperándolo muy poco a poco pues tendremos que reintentar la fase hasta que hayamos reunido el dinero deseado.

La esencia de Let Them Come

Los jefes tienen un diseño gráfico más complejo que el del resto de fuerzas invasoras pero sin perder la esencia de esta raza. Esta es un iteración 2D, con ángulos muy marcados, y una escala de grises oscuros con algunos, pero muy pocos, toques de color. La sangre y los sesos surgidos de los enemigos salpicaran por todo el escenario, creando un ambiente maravilloso para la matanza. El moco de las vainas explosivas, el cual se podrá adherir a otros alienígenas, será el toque final para esta demente mezcla.

Let Them Come es un juego que satisface a base de pequeños detalles. Toda la historia la acabaremos en un instante, solo las fases de los jefes harán que en verdad nos lleve algo de tiempo pasarnos este juego. El interminable modo desafío hará que los fans de este juego tengan un sinfín de horas por delante.

 

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