Análisis Iron Wings

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Naps Team nos trae este simulador de vuelo de carácter bélico en el que nos ponemos al mando de diferentes aviones personalizables.

El estudio independiente Naps Team nos invita a reinar en los cielos de la Segunda Guerra Mundial, en la que deberemos plantar cara al ejército nazi con su última entrega Iron Wings. Nos tocará ponernos a los mandos de aviones como un P38 o un P80 (entre muchos otros) para avanzar en esta historia que se nos presenta bastante interesante.

Comienzo

Campaña, vuelo libre y arcade, con estos 3 modos de juego nos da la bienvenida Iron Wings, siendo el modo campaña el más destacable con diferencia, seguido por el pique que nos puede ofrecer el modo arcade, ya que el modo vuelo libre es bastante limitado y tan solo está como modo práctica para hacerte un poco con el manejo. Iniciaremos nuestra campaña con una dificultad ya establecida, algo que no termina de convencerme demasiado, porque personalmente que los juegos ofrezcan diferentes dificultades creo que les facilita el acceso a un mayor sector de usuarios al disponer de diferentes experiencias jugables, que se pueden adecuar al nivel de cada jugador. Básicamente los primeros 15 minutos serán en los que nos presenten a los protagonistas de nuestra historia, Jack Carter y Amelia E. (con los que acabaremos intercambiando el control según nos sea necesario en cada momento) y nos pongan en situación. Además de realizar la función de tutorial inicial, nos serán bastante útiles como toma de contacto con la movilidad y para poder hacernos una idea de lo que nos puede deparar este juego.

Jugabilidad 

Después de estar jugando un rato se puede controlar en cierto modo la jugabilidad. Llamada a ser el punto fuerte de este juego debido al género que es, se queda bastante alejada de este objetivo al ser un poco tosca en ocasiones y estar limitada en algunos aspectos (ni en el modo vuelo libre podremos tener una libertad total sobre el terreno). Se pueden apreciar varios intentos de hacer el juego lo más realista posible, como puede ser tener que realizar unas rutinarias comprobaciones antes de nuestro despegue. Estos aspectos como añadido están francamente bien y sin duda alguna son de sobra bienvenidos, pero pierden bastante valor al no estar acompañados por los movimientos del avión, o la cámara durante nuestro vuelo. De nada le sirve al usuario ver unas comprobaciones previas, si luego en el momento cumbre del juego, que es cuando estamos pilotando nuestro avión, empezamos a ver serios defectos. El primero de ellos lo apreciamos a los 20 minutos de juego cuando nos están presentando los diferentes dispositivos/armas de nuestro avión, en concreto con el lanzamiento de bombas, ya que no se podía haber elegido una cámara peor y menos favorecedora. Lo último que se debe hacer en un juego de simulación de conducción (sea el vehículo que sea) es apartar la vista del frente, debido a esto en varias ocasiones es probable que nos choquemos con algún obstáculo; porque en lugar de ver que tenemos delante, tendremos nuestra visión enfocada hacia abajo para localizar nuestro objetivo.

Tampoco se puede decir que hayan acertado mucho en cuánto al disparo, ya que es necesario cargar primero nuestro objetivo para que se amplíe la cámara y poder tener una “mejor” visión, que sigue sin ser la más correcta porque enfoca demasiado cerca a nuestro objetivo. Si bien es cierto que, al seguir una estructura tan lineal, es bastante probable que acabemos con nuestros enemigos rápidamente y nos salte una cinemática, evitando así una posible colisión al no tener una buena vista en este momento. Intentando romper con la monotonía de mecánicas en el manejo del avión en los diferentes juegos bélicos que se han lanzado hasta el momento, Iron Wings al centrase solo en ese aspecto; ha apostado por ofrecer este modo de disparo diferente, pero de haber apostado por el clásico gatillo izquierdo para apuntar y gatillo derecho para disparar les habría salido bastante mejor la jugada. Todas estas malas elecciones en el disparo, ya bien sea nuestra ametralladora o con la bomba pueden llegar a empeorar la experiencia del usuario. Hay ciertos momentos, sobre todo cuando vamos a mayor velocidad, que nuestro avión hará unos giros bastante bruscos; pudiendo quedarnos algo desorientados durante un breve instante, pero afortunadamente para este título esto si se puede corregir. Este factor dependerá de la experiencia de cada usuario y tan solo bastará con hacer uso del movimiento automático que reconduce nuestro avión, o llegando a variar la sensibilidad en ajustes si fuese necesario. Porque cuando finalmente consigues adaptarte a esta extraña jugabilidad es cuando saca a relucir el defecto escondido detrás de todo esto: una mecánica muy rutinaria y repetitiva que sigue 3 pasos, primero marcas al objetivo, actos seguido reconduces tu avión si es necesario para que enfoque mejor al objetivo y cuando estés lo suficientemente cerca disparas al enemigo para entrar en ese modo zoom en el que lo destruyes. Otra de las cosas que he echado en falta es alguna guía/objetivo del seguimiento de nuestra misión, ya que en ocasiones transmite la sensación de estar en una batalla aérea por estar, como quien sale a pasear al parque.

Podríamos decir que su desarrollo a la hora de obtener nuevos artículos se basa en un sistema de avance muy parecido a la subida de niveles, ya que requiere que vayamos ahorrando dólares para desbloquear nuevos aviones y la personalización de los mismos, alargando así la duración de nuestra experiencia jugable. Pese a que estas recompensas y subida de niveles puede incentivar a los jugadores a continuar con las batallas aéreas, es cierto que podría haberse hecho más ameno y accesisible, quedándose, como en los otros aspectos de Iron Wings antes mencionados, a medio recorrido y sin despuntar del todo.

Gráficos y Sonido 

El apartado gráfico es bastante mejorable, ya que son gráficos más propios de finales de la anterior generación que de una Xbox One. Donde realmente vamos a poder apreciar la parte visual de este juego es durante los menús de elección, ya que durante nuestro juego no podremos ver desde diferentes ángulos nuestro vehículo. Además, al desarrollarse en el cielo siempre se mantiene una cierta distancia entre el avión y el terreno, siendo quizás esta la razón de que a la recreación de los escenarios se le haya dado una menor importancia. Sin embargo, compartiendo el mismo motivo, están muy bien recreadas las diferentes condiciones climatológicas y más aun teniendo activa la vista desde la cabina. En cuanto a la ambientación sonora se podría calificar como discreta pero acertada. Ya que simplemente cumple muy bien su función: acompañar al jugador durante su experiencia en todo momento.

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