Hace ya cinco años desde que Epic Games nos sorprendió con la primera entrega de Gears of War, original y de gran calidad. Tanto que se convirtió en el primer gran juego desarrollado en exclusiva para Xbox 360 y del cual ahora nos llega la tercera parte. Quizás uno de los momentos más esperados por los usuarios de Xbox 360, el final de la historia de Marcus Fénix y compañía.

La historia nos sitúa dos años después de los hechos acontecidos en el final de Gears of War 2. La humanidad sobrevive como puede, ya sea en barcos para evitar conflictos en tierra, o viviendo guarecidos en las ultimas fortalezas que quedan, con el fin de no morir.

Así que volveremos a Sera para ayudar a nuestros héroes a terminar la guerra contra los Locust. Sin embargo el gran enemigo no serán los Locust directamente, sino una raza nueva, los Lambet. Una mutación de los Locust provocada por la imulsión.

Con esto se multiplican el número de enemigos que nos encontraremos a lo largo de la campaña.

La campaña se presenta como la más dramática y emocionante hasta la fecha en la franquicia con un buen argumento enlazado que supone el fin de la trilogía. Se añaden al pelotón Delta nuevos personajes cosa que da un dinamismo extra  a la historia que la hace aún mejor, ya que ahora la campaña la podremos jugar hasta cuatro personas simultáneamente.

Esto último tiene un inconveniente y es que personajes como Jace Stratton o Samanta Byrne aparecen de la anda. Pero también tiene su punto positivo a todo esto obtenemos escenarios de mayor tamaño y una historia más nutrida.

Por otro lado comentar que la IA del juego ha mejorado notablemente. En cuanto a nuestros acompañantes no se adelantan sin sentido poniendo en peligro nuestra integridad, aunque un punto que se le puede recriminar es que en rara vez mueren y eso facilita mucho el avance en la aventura (ya que nos pueden resucitar). Y en cuanto la de los enemigos también resaltar un pequeño fallo que tienen en el combate a larga distancia, que les cuesta detectarnos.

Pero no nos engañemos estos pequeños fallos no empañan lo extraordinario que es Gears of War 3.

Solo hace falta dar un pequeño vistazo al espectáculo visual que nos muestra para ser conscientes de ello. Y es que Gears of War 3 es el título más trabajado y mejor acabado. La mejoría que otorga la nueva actualización del motor gráfico Unreal Ungine 3 es notable. Notamos las mejoras en la resolución de las texturas, el movimiento de los elementos por pantalla, el diseño del mapeado y personajes, gama de colores más amplia… por lo general un show para nuestra vista aprovechando gran parte del potencial de Xbox360.

Y como no puede ser de otra forma el apartado sonoro también rebosa calidad con una espectacular banda sonora, una de las más épicas de la saga. Decir también que el juego vuelve a estar perfectamente doblado al castellano, aunque en unos instantes pocos frecuentes podemos ver alguna desincronización entre voz y labios. Aunque como son en momentos puntuales no se le debe dar más importancia.

Hasta aquí el análisis más técnico de la campaña y lo que nos ofrece a priori el juego, ahora nos centraremos en el gran mutlijugador (muy adictivo y atractivo) que ha caracterizado está saga.

Un multijugador con unos cuantos modos de juego, algunos de ellos renovados superando los problemas de lag que tenía la anterior entrega. Son muchos modos de juego y todos ellos divertidos de jugar, pero comentaré sólo los que más me han llamado la atención, para no alargar demasiado esto.

En primer lugar tenemos por supuesto el clásico Duelo por Equipos, modo de juego ya presente en la beta, y que todos conocemos perfectamente. Dos equipos de cinco jugadores cada uno con el objetivo de terminar con el otro, en escenarios ambientados en niveles del juego. Es siempre el modo más popular y que nunca decepciona, y en esta ocasión sigue siendo de lo más divertido y frenético.

Una variante es el modo Piloto, en el que hay cuatro equipos en pista, cada uno de dos jugadores, siendo dos del bando CGO y dos de los Locust. Aquí no hay regeneraciones, por lo que las partidas suelen ser más rápidas y hay que andarse con mil ojos.

Y luego están los otros dos modos importantes: Horda y Bestia.

En el Horda, somos los CGO y deberemos de sobrevivir a oleadas Locust y Lambent. Tenemos un dinero inicial, al que hay que sumar el recibido por liquidar a los enemigos, y gracias a él podremos ir comprando objetos de defensa (como alambradas, torretas automáticas, señuelos) con el fin de montar un fuerte y dañar a los enemigos. De esta forma podremos ir sobreviviendo a las distintas oleadas enemigas, cada vez con enemigos mayores y más fuertes.

En la otra parte está el modo Bestia, que viene siendo la contraparte de Horda. Ahora encarnamos a los Locust, y tenemos que ir eliminando a los Gears que se contruyen las barricadas y se defienden. Según vayamos jugando iremos desbloqueando los personajes, llegando finalmente a poder controlar casi cualquier enemigo del juego (sin contar los jefes finales, obviamente).

Estos dos modos son los más divertidos cuando jugamos en un grupo con más amigos vía Xbox Live. Pero si no formamos parte de ninguno, siempre quedará el jugar con desconocidos, que aunque le quita parte del atractivo, sigue siendo muy divertido. El tema de gestionar los recursos que tenemos en Horda y de boicotear todo siendo los malos en Bestia es de lo mejorcito del título a mi parecer.

También hay una variación del modo Campaña, que es el modo Arcade. Básicamente es lo mismo, solo que añadiendo algunos elementos como modificadores del juego (flores en vez de sangre, enemigos cabezones, sin munición, risas enlatadas, fuego aliado…) y un sistema de puntuación como si fuera el multijugador que ayudan a que el rejugar la historia no se haga aburrido al ya saber qué pasa en cada momento.

 

Conclusiones

Con todo esto nos queda poco por decir de este título que no se haya dicho ya. Gears of War 3 es la culminación perfecta a la saga, la guindilla. Mejora todo lo visto hasta ahora y nos sorprende con una jugabilidad mucho más fluida que en sus anteriores juegos. Con un apartado gráfico sublime y que sin duda todo fan de Gears of war debe hacerse con esta joya. Y quien no lo haya probado tiene la oportunidad de redimirse y dejarse llevar por el carisma de Marcus y el equipo Delta. Lo dicho que si no lo tienes corre a comprarlo o  te volverás Locust!

Lo mejor:

–          El argumento del juego es consistente y bien enlazado.

–          La banda sonora es sublime.

–          Mayor fluidez en los movimientos.

–          Un motor gráfico rozando el perfeccionismo

Lo peor:

–          Momentos puntuales de mala sincronización en el doblaje.

–          En algunos momentos la IA.

 

Gráficos: 9,7.

Sonido: 9,8.

Jugabilidad: 9,7.

Diversión: 9,8.

Multijugador: 9,8.

 

NOTA: 9,76.

 

 Realizado por: Filmax y Nandinho 360.