Narrativa y Survival Horror se dan de la mano en este particular juego independiente donde destaca un original apartado gráfico que te atrapa desde el primer momento. Prepárate para afrontar la “Noche Blanca” más oscura de los videojuegos.

No siempre son necesarios los mejores gráficos para recrear un juego de terror y hacértelo pasar mal. Ni siquiera necesitamos un enemigo tan poderoso que nos tenga el corazón en un puño, o una música que haga encogernos de hombros. A veces es la mezcla de todos estos alicientes son los que provocan que tengamos un Survival Horror a la altura de lo esperado, ya se trate de un triple A o un juego independiente como es el caso de White Night.

white night img2

Veo todo en blanco y negro

Decimos que White Night, creado por Osome Studio, es una mezcla de ideas por los diferentes aspectos que iremos desgranando a continuación. Y ojo, eso no implica que el resultado sea algo ya visto en otros juegos de la misma índole porque el estudio también ha sabido dotar a su arcade de personalidad propia. Lo más impactante (y a la vez atractivo) de White Night será ese apartado gráfico basado en blancos y negros. Olvidaros de tonos grises, aquí priman los dos colores básicos (aunque alguna luz puntual emitirá algún que otro tono amarillo o verde) que harán que la casa donde transcurre la aventura sea aun más terrorífica si es posible. Si además esto fuera poco para meternos el miedo en el cuerpo, casi todas las estancias estarán a oscuras, por lo que deberemos buscar siempre  interruptores por cada habitación, y si no existe, usar cerillas. Estos fósforos serán vitales en nuestra aventura, y aunque limiten nuestro campo de visión,  los necesitaremos para investigar lugares poco iluminados y para evitar que los espectros que habitan en la oscuridad nos atrapen.

white night img1

Bienvenidos a la casa encantada

La casa será el otro protagonista principal junto con nuestro anónimo detective. Según vayamos visitando las habitaciones, descubriremos los macabros juegos que se realizaban en su interior. Aunque puede parecer repetitivo el contar siempre con la misma estética, y que toda la aventura tenga lugar en el mismo emplazamiento y entre cuatro paredes, cada habitación posee personalidad propia y siempre querremos saber (si el miedo nos lo permite) qué misterios se ocultan tras esa puerta cerrada, o subiendo las escaleras principales, o colándonos por pasadizos secretos en la biblioteca. Además de la misma investigación que hagamos al respecto, disfrutaremos de diversos puzles (no excesivamente difíciles) que nos obligarán a volver a ciertas habitaciones para recoger ciertos objetos fundamentales para proseguir. Y aunque el tema del “backtracking”, es decir, volver a recorrer las mismas salas para coger objetos relevantes, suele ser una tarea algo tediosa, en White Night está muy bien llevado ya que iremos desbloqueando nuevos atajos que están muy bien colocados y nunca te dará la sensación de estar repitiendo tareas de una manera monótona.

El primer parecido que mencionamos con otros juegos de la misma índole es la importancia de la luz, como pasa en Alan Wake. Debemos siempre buscar una habitación con luz para poder respirar tranquilos, los enemigos solo mueren si son iluminados, y la angustia que pasaremos cuando vemos que nos quedan pocas cerillas son los pilares básicos del suspense que encontraremos en White Night. Aquí no existen armas, sino que tendremos que huir como alma que lleva el diablo cuando veamos una sombra acercarse ya que no tendremos forma de defendernos (y de ser atrapados, moriremos al instante…) Lo malo es que al correr, nuestras cerillas durarán menos, así que siempre tendremos que ir con un cuidado especial y bien surtidos de estos fósforos para no morir en el intento. Y es en este hecho, en la aparición de los enemigos, donde encontramos el primer “pero” al título independiente. White Night cuenta con cámaras fijas, como lo visto en los primeros Resident Evil, por lo que más de una vez nos pasará que un espectro enemigo nos atrape porque no la hayamos visto venir de frente. También ocurrirá que puede que la veamos, pero al intentar huir corriendo tengamos un giro de cámara que haga que nuestros controles cambien según el nuevo plano, facilitando ser presa fácil para nuestro rival.

white night img3

El terror no viene solo de los gráficos

Ningún juego de terror llega a dar miedo si no lo acompaña una banda sonora que sumerja de lleno al jugador. Y desde aquí podemos decir que este apartado es sublime en White Night. La música de los años `30 que acompaña en momentos puntuales es la guinda de un pastel relleno de efectos de sonido magistrales. Gritos, golpeos en la puerta, murmullos, objetos que se mueven…todo el abanico de sonidos que se dan en esta casa con fenómenos paranormales son los causantes de que suframos jugando al juego. Las voz del protagonista, pese a estar en inglés, mantiene un buen nivel en toda la aventura, y siempre estará acompañada de unos subtítulos perfectamente traducidos al castellano. Detalles como un cartel de “Se vende” que aparece en el primer instante del juego también traducido a nuestro idioma denota el interés que los chicos de Osome Studio han tenido en que todo el mundo se adentre de lleno en White Night.

¿Os adentraréis en la casa maldita de White Night?

Puntuación
Gráficos
90 %
Sonido
87 %
Jugabilidad
85 %
Duración
78 %
Compartir
Artículo anteriorZiggurat llegará a Xbox One el próximo 20 de marzo
Artículo siguienteTembo: The Badass Elephant es el nuevo juego de los creadores de Pokémon
Mario Vadillo Miguel Amante de los videojuegos desde hace 20 años cuando empezó con una NES. Jugador empedernido de todo tipo de juego, ya sean plataformas,aventuras, RPG, J-RPG o shooters. Dispuesto a disfrutar, opinar y pasarlo bien en Comunidad Xbox.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here