Bienvenidos a la Talos I, estación pionera en investigación espacial.

Tras 11 años de idas y venidas, una secuela cancelada por el camino, muchas esperas y cierta incertidumbre alrededor de la licencia Prey, por fin tenemos la nueva apuesta de ciencia ficción enmarcada dentro de esta misma marca a cargo de Arkane Studios (creadores de Dishonored). El caso en el que nos encontramos es curioso, como un título lanzado en 2006 y desarrollado por Human Head Studios y 3D Realms, que pasó sin hacer mucho ruido, ha dado tantos tumbos entre desarrolladoras y distribuidoras, hasta el punto de caer a veces en un período de letargo.

Dejando datos y detalles de lado, lo cierto, es que ya podemos disfrutar de esta obra y vaya si se ha hecho de rogar. Además, el hecho de que la información acerca del juego se haya tratado con tanta delicadeza, hacía que la comunidad no las tuviera todas con esta nueva apuesta de Bethesda por traer de vuelta a Prey. Sin embargo, todo parece indicar que se han salido de lo común, como viene siendo habitual, y han logrado realizar un trabajo soberbio. Por ello, veamos todo lo que nos ofrece este reinicio de la marca en su análisis al detalle.

Aunque antes de entrar en materia, me gustaría exponer mi experiencia personal con este título, la cual ha sido tortuosa, negativa y pobre, por no decir nefasta. Me explico, el título acarrea con algunos errores, que aunque son poco comunes, si te toca sufrirlos te fastidia totalmente la experiencia de juego. Entre esos errores, está el hecho de que las partidas guardas se esfumen sin previo aviso alegando que los datos salvados están dañados, teniendo como resultado que rehacer toda la aventura desde cero. Pues bien, ese ha sido mi caso. He perdido mi progreso en el juego por este error, y eso que tuve que volver a empezar mi andadura en Prey por otro error en el que supuestamente debía de haber un objeto clave en una habitación, y este no aparecía de ninguna de las maneras.

De esta forma, como entenderéis el juego pierde credenciales, además de emborronar el resultado final de este. No obstante, es cierto que la probabilidad de que esto pase es baja, y hasta hace poco pensaba que era el único caso, pero ya están apareciendo nuevos usuarios con este problema, aunque todo parece indicar que Bethesda está trabajando en solucionarlo. Por otra parte, aquellos que ya hemos sufrido estas inclemencias no podemos hacer otra cosa que volver a empezar una partida nueva, ya que es imposible recuperar los datos perdidos. Y debido a ello, en mi caso, como en otros tantos, no he podido ver todo lo que este Prey ofrece, que no es poco. Es por ese motivo, que he tenido que recurrir a un viejo amigo y compañero (Marboz) para realizar esta valoración, en la cual recogemos la opinión de ambos, además de coescribir estas líneas.

Dicho esto, procedamos a adentrarnos en la Talos I y el universo de Prey. Aunque primero vamos a situarnos para saber que tenemos ante nosotros, y para ello no hay nada más fácil que referenciar algunos títulos, los cuales la nueva obra de Arkane toma como referencia, estos serían: System Shock 2, Bioshock, Dishonored, Dead Space, Alien Isolation o Deus Ex, entre otros. Como podéis ver todas estas propuestas tienen o tuvieron un corte personal, además de marcar un hito en sus respectivos géneros. Y es que el nuevo Prey es un compendio de ideas de aquí y de allá, las cuales mezcladas con una identidad propia y llevadas con un atino exquisito logran una formula única.

UNA REALIDAD ALTERNARTIVA, UN FUTURO INHÓSPITO.

La historia de Prey no acaba de ser muy profunda, aunque en ella nos aguardan muchas sorpresas, giros inesperados de guion y muchos misterios por resolver. Su premisa es un futuro alternativo, dónde el presidente Kennedy no falleció en aquel fatídico atentado. Por lo que, el desarrollo de la guerra fría con Rusia  tuvo un desarrollo diferente desencadenando así una carrera de ambas naciones por consolidar su investigación espacial, lo que provocó un desvío de recursos para crear una estación espacial con la cual llevar al ser humano más allá de las estrellas.

En esta aventura nos trasladamos al año 2032, año en el cual ya existe una estación espacial llamada Talos I. En ella se dan lugar los mejores científicos de la Tierra, los cuales están especializados y perfectamente cualificados en ámbitos espaciales. Sin embargo, el afán del hombre por experimentar con todo, incluso con aquello que está fuera de su alcance, conlleva a un terrible acontecimiento. De esta forma, un experimento con el fin de conocer más acerca de una extraña especie alienígena se descontrola provocando una epidemia entre los trabajadores de la estación. Y nuestro objetivo en todo este caos es descubrir el motivo por el cual ha fallado dicho experimento, además de tratar de  salvar aquellos que hayan podido sobrevivir.

A lo largo de nuestro viaje buscaremos respuestas a lo acontecido, y para ello recorreremos toda la Talos I  explorando las distintas estancias de la estación, dónde nos encontraremos una gran cantidad de amenazas, además de multitud de registros de audio, emails, notas y encuadernaciones, que nos irán explicando que ha ido sucediendo en este lugar hostil. Este apartado nos recuerda mucho a BioShock, del cual saca multitud de similitudes aunque no llega a presentar la misma carga moral que este.

Pero, sin duda, si hay un elemento que destaca en todo esto, es la Talos I. La estación espacial es la gran protagonista del juego, además del lugar en el cual se desarrolla toda la acción, es decir, no visitaremos ningún otro lugar a parte del oscuro y vacío espacio. Arkane ha vuelto a demostrar, al igual que en Dishonored 2, que en esto de crear entornos y escenarios son unos genios. Por ello, la Talos I nos parece una de las mejores recreaciones ,en cuanto a escenarios se refiere, que hayamos podido ver en un videojuego. En este aspecto, también nos recuerda, aunque salvando las distancias obvias, a la USG Ishimura.

De este modo, la estación espacial cuenta con un diseño sobresaliente, sólido y bien estructurado. Todo el complejo está recreado con un detalle casi enfermizo, a pesar de que en apariencia no lo parezca. Las distintas estancias, las cuales componen la estación, esconden en su interior una gran cantidad de secretos y objetivos a alcanzar u obtener, consiguiendo que en la gran mayoría de los casos  invirtamos recursos y tiempo en querer explorar cada recoveco de estas. Además, no será tarea sencilla resistirse a ese instinto curioso e innato que hierve en nuestro interior, así que sin darnos cuenta habremos derrochado una gran cantidad de horas en la exploración, así como en las tareas secundarias, sacrificando por el camino los objetivos principales.

JUGABILIDAD Y MECÁNICAS, EL ESTILO DE JUEGO QUE TU PREFIERAS.

Cuando comenzamos la aventura, nos damos cuenta de que Prey no es un juego fácil. No es de esos títulos que nos llevan de la mano de principio a fin, lo cual resulta desconcertante tratándose de este tipo de género, así que sin explicación alguna, el título comienza a curtirnos a base de bien, en pos de que aprendamos cuan dura puede ser la vida en el espacio. Además, este aspecto también se agradece en cierta forma, ya que en todo momento se nos brinda libertad total  de acción.

De este modo, la primera toma de contacto nos puede llegar a abrumar, e incluso agobiar debido a la profundidad que alcanza en todas sus mecánicas. Así mismo, será el paso de las horas que le dediquemos, lo que hará que nos formemos bien para afrontar nuestra odisea en la estación Talos I. No obstante, no estamos ante un shooter al uso, más bien ante una aventura en primera persona que se desenvuelve bien ante el género FPS.

Morgan Yu (nuestro/a protagonista) tendrá la posibilidad de empuñar bastantes armas como: una pistola, un cañón de descarga, una llave inglesa… Pero por encima de ellas, estaría la querida escopeta, la cual no podía faltar a la cita, y una de las más interesantes que es el cañón Gloo. Un arma que aparte de contener los ataques enemigos con su peculiar lanzamiento, una especie de gel sólido, también puede resolver ciertas distancias, pudiendo formar un camino alternativo para acceder a zonas en un principio inalcanzables o contener la electricidad, además del fuego.

TODAS LAS ARMAS SON MEJORABLES DESDE NUESTRO MENÚ, TAN SOLO NECESITAMOS UNOS KITS QUE ENCONTRAMOS A LO LARGO DE LA AVENTURA.

Las posibilidades jugables, como hemos comentado, son muchas y para gestionarlas contamos con distintos comandos disponibles para seleccionar entre las que sean más adecuadas. Con tal fin, tenemos un selector de armas presionando el “botón Y” con el que detenemos la acción, y mediante un menú radial elegiremos la que más nos convenga. Otra posibilidad es la colocación de las armas que más usemos en el panel direccional de la cruceta, la cual está limitada a tres huecos, ya que uno de ellos está definido para nuestra linterna. La linterna es una herramienta útil en nuestra aventura, puesto que nos ayudará en las zonas más oscuras. Por ello,  debemos gestionarla bien, debido a que la energía de esta es limitada, aunque tenemos que decir que no hay muchas zonas tan oscuras donde el uso de ella nos haya dado problemas.

Esta gestión de menú e inventario es bastante fluida, lo cual es de agradecer debido a que constantemente estaremos cambiando de armas y herramientas, ya que cada situación requiere una en concreto. Gracias a esta faceta del juego podemos afrontar el juego de la forma que nosotros queramos, ya sea apostando más por el sigilo, o bien por la acción directa. Esa elección le concierne al jugador, puesto que Prey es jugable de las dos formas.

Otra parte importante de nuestro armamento son las “bombas”, objetos que iremos adquiriendo de forma paulatina y que nos ayudarán mucho en la rutina de combate. En el juego hay una gran variedad de estos utensilios y de lo demás dispares, tenemos: bombas PEM, las cuales vienen bien contra enemigos robóticos, bombas de cargas nulas, que atacan a los poderes psíquicos, bombas de carga recicladora, bombas señuelo, entre otras muchas más. Como podéis ver hay una gran variedad de ellas, y en nuestro haber estará el hacer un buen uso  de estas, ya que pueden ser de mucha utilidad en los distintos enfrentamientos.

En cuanto a los enemigos, estos serán muy numerosos y astutos, por lo que toda ayuda que tengamos será poca. Por eso el “craffteo” de materiales se convierte en un aspecto muy importante en Prey, así que será primordial recolectar todo lo que vayamos encontrando mientras exploramos las numerosas estancias.

Con todos los desechos y chatarra que recolectemos, podremos obtener materiales, útiles para construir otros objetos mediante un proceso de reciclado. Tras dicho proceso tendremos la posibilidad de poder crear: munición, botiquines, armas, entre otros objetos consumibles. Eso sí, para ello primero tenemos que encontrar el diseño de construcción del ítem que vayamos a construir. Una vez encontrado, podremos proceder a su elaboración mediante una máquina similar a una gigantesca impresora 3D.  Esta faceta del juego es cuanto menos curiosa, y de buen seguro que estaremos horas y horas creando multitud de objetos para nuestra aventura, cosa que nos recuerda muchísimo al procedimiento de juego de Minecraft.

Otro elemento importante en la jugabilidad de Prey, el cual incorpora ese carácter “rolero” que Arkane imprime en sus juegos, es el Neuromod. Los Neuromods son modificaciones neuronales que se implantan al ser humano y reescribe el código cerebral aumentando las facetas del mismo. Con ellos aumentará nuestro poder, así como nuestras habilidades, pudiendo mejorar nuestra faceta de hacker, médico, o incluso lafuerza, entre otros aspectos de Morgan Yu. Este factor es muy importante a tener en cuenta, ya que los Neuromods nos darán cierta ventaja en el juego y nos permitirán tener las cosas más fáciles. Además, la gestión de estas mejoras será un punto clave en nuestro viaje, puesto que no son muy abundantes a lo largo del juego.

Pero estas no son todas las habilidades o poderes que tendremos disponibles en Prey, ya que también podremos asimilar las virtudes de nuestros enemigos, obteniendo así unos poderes sobrenaturales, que irán evolucionando a medida que vayamos desarrollando el traje de nuestro protagonista.  Dicho traje se puede potenciar con nuevas funciones a base de chips e implantes repartidos por toda la estación Talos I. En definitiva, todo lo que encontremos lo podremos adaptar a nuestras necesidades con el fin de sacar el máximo partido para nuestro propio beneficio.

De esta forma, el juego gana enteros en cuanto tenemos todas esas habilidades o poderes a nuestro alcance, puesto que abren un gran abanico de combinaciones y posibilidades para el combate. Tanto es así, que se ven como las verdaderas protagonistas de la jugabilidad. Y debido a su gran variedad tendremos un árbol de habilidades, dónde poder gestionarlas y desbloquearlas con los Neuromods adquiridos. Entre ellas podemos destacar la capacidad de mimetización o metamorfosis, además del control mental o la fuerza cinética, aunque es obvio que tendremos muchas más disponibles.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y utilizar todos estos potenciadores tiene su inconveniente. Nos explicamos, Morgan Yu es de la raza humana, y muchas de las habilidades adquiridas de los Tifón son alienígenas, por lo que a medida que vayamos asimilando esas mejoras nuestro protagonista irá perdiendo una parte de su humanidad. Por ello, habrá que ser cuidadoso con estos implantes, además de gestionar la cantidad de energía que estos consumen al utilizarlos.

Ya que hemos mencionado los Tifón y anteriormente dimos muy pocos detalles sobre ellos, vamos a verlos más en profundidad. Los Tifón, como se ha comentado anteriormente, es la raza alienígena enemiga en esta obra y la diversidad de estos  no es muy elevada, pero son bastante distintos entre sí. Entre ellos tenemos a los miméticos, los cuales se asemejan mucho a una araña y quizás es el tipo más abundante en la estación. Además, este tipo de criatura tiene la capacidad de mimetizarse con el entorno o poseer objetos inertes, así que en más de una ocasión nos cogerán por sorpresa.

Otro de los enemigos más comunes y más peligrosos, es el Fantasma Tifón. Estos pueden ser de dos tipos: eléctrico o fuego. Este enemigo es uno de los más temibles del juego debido a su dureza, y al alto daño que puede infligir a nuestro protagonista. Su habilidad principal es la teletransportación.

La raza Tifón tiene más variaciones que las descritas en estas líneas, aunque no queremos desvelar ciertas formas para no estropear algunas sorpresas clave del título. Aparte de estos temibles enemigos, la Talos I guarda otro tipo de enemigos como robots corruptos o torretas, los cuales nos pondrán a prueba. También, habrá ciertos  humanos (los cuales guardan secretos morales), trampas y gravedad cero que medirán nuestra destreza y manejo en el espacio.

Y hasta aquí, todas las facetas y aspectos jugables del juego, las cuales ofrecen la posibilidad de afrontar el título como el mismo jugador lo desee. Además, el título nos permite desarrollar a nuestro protagonista progresivamente, mientras nos mantiene en una tensión constante. Todos estos elementos que se han citado son los que componen la nueva obra de Arkane, aunque todavía quedan otros tantos para que descubráis por vuestra propia cuenta. Por ello, Prey nos propone una aventura sólida, contundente y con mucho contenido, el cual nos tendrá atrapados durante unas 20 horas para completar su historia principal, e incluso más de 30 si queremos exprimir todo el jugo de esta propuesta.

Llegados a este punto poco más nos queda por comentar que el apartado gráfico, el cual se sirve del motor CryEngine. En este aspecto, bajo nuestro punto de vista, no vemos que se haya sabido aprovechar todo el potencial del motor gráfico, es más, en cierta forma tampoco le hace bien, puesto que en numerosas ocasiones la tasa de imágenes por segundo decae, y eso que corre a 30fps. No obstante, el juego consigue un acabado bastante correcto en este apartado, e incluso llega a lucirse en algunos momentos.

A primera vista, el juego parece no estar a la altura de lo esperado y mostrado, aunque es cierto que la versión de consola dista un tanto de la de ordenador. Sin embargo, el excelente diseño artístico, del cual hace gala Prey, salva por enteros todo el apartado. Arkane Studios vuelve a hacer un trabajo soberbio en este aspecto y nos vuelve a encandilar con un diseño a la altura de Dishonored 2, de hecho se ven algunos matices de este e incluso, en cierto modo, Deus Ex. Pero, el aspecto que realmente destaca en este sentido, es la atmósfera y la ambientación que consigue lograr el estudio en esta obra.

Por otro lado, el gran defecto del título, a pesar de tener poco que ver con este apartado sino más bien con el técnico, son los tiempos de carga. Estas esperas se hacen eternas, y son muy cargantes además de constantes, sobretodo cuando realizamos algún cambio de escenario. Al menos, estas son algo más cortas cuando nos matan, y aún tendremos que agradecer eso…

Por último, el apartado sonoro también ha sido dotado de la identidad adecuada. Este apartado tiene como protagonista una banda sonora acorde con la ambientación esperada del título, aunque este apartado es algo arriesgado en cuanto sus temas sonoros ser refiere por ser un tanto excéntricos y estridentes. El apartado es culminado por un buen doblaje al castellano, el cual nos evita estar leyendo multitud de líneas de diálogo, ya que hay una gran cantidad de grabaciones sonoras y contenido comunicativo.

Puntuación
Gráficos
80 %
Jugabilidad
80 %
Sonido
80 %
Duración
90 %
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Redactor y analista experimentado que aporta su opinión sobre videojuegos y nos informa de las últimas novedades de los videojuegos como su activa aportación en el foro.

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