Bienvenidos al análisis de Maize, un “curioso” juego para Xbox One

¿Qué ocurre cuando dos estúpidos científicos malinterpretan una notificación del gobierno de los Estados Unidos para crear maíz más sensible? Pues que cobran vida propia y consciente en Maize.

Este título que ya existía en Steam a finales de 2016 y llega ahora a Xbox One y PlayStation 4 de la mano de los canadienses Finish Line Games. Se puede encontrar en la Store digital por 19,99€ aunque si somos usuarios Gold, su precio lo encontraréis a 14,99€.

Que podemos encontrar en Maize

Pues tenemos ante nosotros un walking simulator en toda regla con resolución de puzzles a cual más disparatado y absurdo, un camino bastante guiado por los escenarios (de manera no muy sutil) con caminos temporalmente bloqueados y así no perdernos mucho en la búsqueda de ese objeto necesitado que nos hará resolver las situaciones que nos impiden avanzar y ahondar en la historia.

La mecánica es muy simple, pues solo podremos interactuar con los objetos resaltados en los escenarios siendo solo de dos tipos: objetos útiles para los puzzles y coleccionables, los cuales nos ayudarán a meternos un poco más en la historia. No entraña así dificultad encontrar los artilugios para resolver los puzzles, pues éstos tienen una descripción que indican para qué sirve cada uno.

Enamorado de Vladi

Si en algo me ha sorprendido Maize es en los personajes que vamos encontrando por el camino, donde sin duda me detendré en Vladi, un oso mecánico ruso con inteligencia artificial dotado con varios instrumentos los cuales  nos aportarán soporte en delicadas situaciones. Pero lo mejor es su malhumorada personalidad, ya que se pasará toda la historia insultando a todo el mundo (en especial a nosotros) y criticando cada paso que damos. Eso sí, es muy eficaz en sus tareas y siempre nos será útil en las peores situaciones a la par que nos sacará una sonrisa (yo me he llegado a reír a carcajadas como un loco) con sus comentarios.

Para no descubrir mucho de la historia diré que los demás personajes son tanto o más controvertidos que el maldito oso cascarrabias, como la malvada mazorca albina, el trío de maíz parlanchín que pululan por las instalaciones, o la tormentosa relación de Bob y Ted, los dos jefes del proyecto, a los que conoceremos, no sin reírnos bastante, mediante las notas con post it que se van dejando mutuamente por todo el recinto, donde se recriminan sin parar por las estupideces de uno y el intento de reconducir la situación de otro. Todo ello desde la más exquisita condescendencia e insultos varios.

El recorrido por Maize

No siendo yo muy amante de este género y hablando sinceramente, cuando empecé a jugarlo no le tuve muchas esperanzas, pero a medida que descubrimos un poquito de la disparatada y absurda historia más quería yo avanzar para intentar comprender qué había pasado en esa granja. Maíz parlante, extrañas edificaciones y esculturas y una dosis de humor al más puro estilo Monty Pythom, fueron para mí más que un aliciente para querer llegar hasta el final.

El gameplay es bastante simple, un camino bloqueado, encontrarnos varios útiles que nos aparecen brillando para identificarlos claramente, resolver el puzzle y seguir avanzando. No tiene más misterio. Todo lo demás es inútil, no se puede interactuar con absolutamente nada más.

Eso sí, la escasa jugabilidad y camino claramente marcado no ayudan a rejugarlo más adelante y sumado a que se puede terminar fácilmente en unas 4-6 horas para sus 14 logros, y con su para mí elevado precio, harían a más de uno pensárselo dos veces a la hora de adquirirlo.

Más que nada merece la pena por descubrir qué hay detrás de tanto desastre y conocer más a fondo a sus disparatados e imbéciles personajes.

Visualmente muy bonito

Gráficamente luce muy bien, con entornos muy detallados, sobre todo los exteriores con efectos de luz muy bien implementados, personajes bien definidos y un diseño muy peculiar.

He de decir que el juego no está bien optimizado, rascando bastante al movernos por los escenarios llegando incluso a marearme en bastantes ocasiones, y tras ver su versión en PC parece que en consola luce peor a nivel de detalle y rendimiento, con caídas de frames que me han estropeado un poco la experiencia.

Aunque a su favor diré que hay paisajes que literalmente te dejan embobados si nos paramos a observarlos con calma.

Doblaje muy currado

El juego viene con voces en inglés y subtítulos en español, siendo muy destacado el doblaje de los actores, sobre todo los personajes como el maíz albino malvado, las estúpidas  mazorcas y el malhumorado y condescendiente Oso Vladi.

Los efectos de sonidos cumplen por su sencillez y la banda sonora nos acompaña con una suave melodía adaptada a cada situación, aportando armonía cuando estamos en la naturaleza y algo de angustia en situaciones más peligrosas y de incertidumbre.

Conclusión

Maize ofrece una divertida aunque absurda historia que seguro te engancha desde el principio, haciendo que ames a sus estúpidos personajes y sueltes más de una carcajada mientras intentas descubrir qué diablos está pasando, por qué hay mazorcas de maíz parlantes y qué narices pintamos nosotros en esta historia.

Quizás arruine un poco la experiencia la optimización gráfica que, aunque bella, petardea bastante al movernos por el escenario, su jugabilidad sencilla y lineal es mejorada por la diversión que nos proporciona su alocada historia y sus entrañables personajes.

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