Little Nightmares, una pequeña mota de luz en un páramo oscuro.

Las pesadillas han sido objeto de estudio a lo largo de los años, y en la mayoría de los resultados obtenidos en estos se tienden a denominar como trastornos causados por traumas, o bien como advertencias de algo a lo que no estamos prestando la atención requerida. De esta forma, las recordamos, o las tenemos presentes, como sueños erróneos o malas experiencias que no queremos volver a vivir. Las hemos sufrido de pequeños, de no tan pequeños, e incluso de adultos,  y en todas ellas hay siempre un trasfondo detrás.

¿Por qué estamos adentrándonos en estos terrenos obtusos y ajenos a los temas habituales?, os preguntaréis. Pues bien, hay una respuesta sencilla y llana a esa cuestión: Little Nightmares.

Little Nightmares es una pequeña aventura plataformera un tanto oscura debido a su ambientación de terror, que además incorpora grandes dosis de infiltración y multitud de rompecabezas a resolver. Esta humilde propuesta guarda en su interior más de lo que aparenta, y es que en ningún momento es directa en nada de lo que propone. Por ello es el propio jugador, el que debe hacer un trabajo de síntesis y comprensión con el fin de extraer lo que a su parecer entiende de esta obra, más allá de lo que se puede entrever en primera instancia.

Tarsier Studios, un estudio de desarrollo independiente fundado en 2004, ha sido el equipo encargado de firmar este título. De buenas a primeras, puede que no os suene este estudio, aunque quizás podamos solucionar eso. Al igual que otros tantos estudios independientes, Tarsier ha estado trabajando durante casi 13 años como colaboradores en proyectos de gran calado vinculados en su mayor parte a Sony. Entre ellos se podrían destacar LittleBigPlanet o Teraway Unfolded, por citar algunos. Y no fue hasta el año 2014 que el estudio presentó su primer proyecto propio, el cual se dio a conocer bajo el nombre de Hunger (ahora Little Nightmares).

Como veis, ha llovido mucho desde que el proyecto fuera presentado, y como es normal a lo largo de su desarrollo se han experimentado varios cambios, desde una permuta de nombre hasta el hecho de dejar de ser una exclusiva de Sony. No obstante, el proyecto ha llegado a buen cauce, y por fin lo tenemos entre nosotros para el disfrute de todos los amantes del género, aunque ya os adelantamos que esta propuesta es un tanto peculiar, por lo que consideramos que no es apta para todos los públicos.

Dicho esto, Little Nightmares nos propone encarnar a Six, una niña pequeña ataviada con un chubasquero amarrillo que se ve atrapada en una pesadilla dentro de un navío llamado “Las Fauces”. Y nuestro objetivo en todo esto, será el de ayudar a nuestra pequeña protagonista a escapar de dicha situación, superando por el camino una gran variedad de obstáculos y enemigos, los cuales representan distintos temores de la infancia.

El desarrollo, la concepción y la estructura del título son elementos que están muy bien trabajados, así como pulidos. Todos los componentes presentes en el título tienen un sentido, y en ningún momento se nos explica las razones o motivos por los cuales están presentes, esa labor le pertenece al jugador o eso dicen sus desarrolladores. El equipo de desarrollo no se ha mostrado cerrado en este sentido, de hecho dicen que todas las lecturas extraídas del juego son posibles y válidas dentro del contexto de este mismo.

La aventura tiene un desarrollo lateral, aunque combina el 3D con la profundidad para crear unos entornos envolventes y llenos de detalles. En este sentido, Tarsier ha realizado un trabajo bien concienzudo y sobresaliente, puesto que a pesar de contar con un avance lateral, tenemos la posibilidad de movernos en cualquiera de los 6 ejes posibles. Sin duda, se trata de un aspecto difícil de manejar, pero que han logrado plasmar como ellos querían, y lo que es más importante funciona a las mil maravillas.

No obstante, estamos ante un título sencillo en mecánicas, además de simple en su ejecución. A lo largo de la aventura iremos recorriendo las diferentes estancias que componen el barco o el mundo de las pesadillas, y en la mayoría de ellos encontraremos un desafío o un rompecabezas. Y para solventarlos tan solo contaremos con la posibilidad de saltar, agarrar o tirar, explorar y correr, de ahí la sencillez de su propuesta. Estas acciones serán las únicas que podremos utilizar en toda la aventura, ni más ni menos. Aunque no por ello significa que los puzles sean fáciles de solventar.

Los distintos rompecabezas que nos propone el título son en su mayoría una combinación magistral entre las plataformas y los escenarios, así como los elementos que se prestan a interactuar con este. Por lo general, el diseño de los niveles es muy bueno y la conexión entre ellos se nota natural, aunque en ellos encontremos cambios drásticos de iluminación o ambientación. De esta forma, la solución de los retos propuestos en los distintos niveles se basa en encontrar la salida de la estancia en la que nos encontramos con el fin de seguir progresando en nuestro objetivo de escapar.

Como se indica en el párrafo anterior, los escenarios son un aspecto muy importante del título,  de hecho son el eje principal de este a nuestro parecer. La variedad y la diferencia entre ellos hacen que sintamos no estar dando tumbos sin ton ni son, además sus dimensiones también son un factor representativo de las sensaciones o temas que el título quiere tratar.

Little Nightmares es un juego, sí, pero más allá de esto, es una experiencia compuesta por un cúmulo de sensaciones y emociones. El juego trata la soledad, la inocencia, la impotencia, la inseguridad, entre otras emociones a descubrir por toda persona que decida dar una oportunidad a esta obra de Tarsier Studios. De ahí, las dimensiones de los escenarios que comentábamos, este elemento es un claro ejemplo de la enormidad del mundo frente a una minúscula y escuálida niña (inseguridad), consiguiendo de esta forma un contraste presente en cada una de las facetas que quiere transmitir o representar.

Y si anteriormente decíamos que el título no nos explica ni narra nada, tampoco iba a ser generoso en el avance de este, ya que no tendremos ningún tipo de guía, indicación o tutorial. Aunque una cosa es cierta, perderse en este juego es algo casi imposible, antes nos encallaremos ante un puzle que no sepamos resolver. Y ante tal situación, el juego nos indica el comando de la acción que deberíamos usar para solucionarlo, siendo así las únicas líneas de texto que veremos en la aventura.

En cuanto a los enemigos, son seres horribles y poco agraciados en la belleza. Por lo general, no querremos toparnos con ellos, ya que son letales y no podremos hacerles frente, tan solo tendremos la opción de correr despavoridos. Estas criaturas solo pueden ser de cuatro tipos y cuentan con un diseño adecuado para la atmosfera tétrica y oscura que se siente en todo momento.

Hasta aquí, todos los aspectos descritos del juego nos han gustado, además de hacernos sentir en sintonía con el juego. Sin embargo, nuestra relación con él ha sido un tanto de amor/odio, puesto que su encanto a nuestro parecer va y viene fruto de un ritmo un tanto irregular y algún que otro “bug” ocasional que nos ha obligado a reiniciar algún nivel más de una vez. Salvando estas distancias, Little Nightmares nos ha mantenido en tensión y enganchados durante las casi 5 horas que dura. Además, el juego cuenta con una serie de coleccionables que alargan esa duración, los cuales desbloquean distintos bocetos conceptuales en una galería de arte.

En lo referente al apartado gráfico y técnico, Little Nightmares es una delicia muy bien cuidada. El estilo y el diseño artístico nos han sorprendido muy gratamente, ya que se hace un uso muy inteligente de la iluminación y las tonalidades oscuras o tenues. De esta forma, este apartado se convierte en un pilar sumamente importante en esta aventura, ya que sin él no sería capaz de crear la atmosfera y la ambientación con las que presume. La ambientación es la culpable de que el título sea tan atractivo, con ella el estudio Tarsier ha podido gestionar el terror o miedo imprimido a lo largo del juego, el cual más bien se nos antoja en tensión, angustia, incomodidad e incluso asco. Y todo ello rinde estupendamente a 1080p y 30 fotogramas por segundo.

Por último, el apartado sonoro termina de culminar el citado anteriormente, reforzando esa ambientación descrita con unos efectos de sonido sensacionales, así como una banda sonora fantástica. Por este motivo, recomendamos jugar a Little Nightmares con un buen equipo de sonido o unos buenos cascos, ya que así disfrutaremos de la mejor de las experiencias posibles.

Puntuación
Gráficos
85 %
Sonido
85 %
Jugabilidad
80 %
Duración
80 %
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Redactor y analista experimentado que aporta su opinión sobre videojuegos y nos informa de las últimas novedades de los videojuegos como su activa aportación en el foro.

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