Tras la buena acogida que tuvo la primera entrega de la subsaga Xenoverse, que se convirtió en una de las mejores adaptaciones de la licencia de Akira Toriyama junto con la subsaga Budokai Tenkaichi gracias a la participación de muchos elementos de los RPGs y a un sólido multijugadorBandai Namco decidió desarrollar su secuela. Y lo cierto es que han acertado de pleno con esta elección pese a que peca de continuismo respecto a la anterior entrega.

Prácticamente en todos los apartados se limita a mejorar lo ya visto en la anterior entrega sin apenas introducir novedades. Además de que aún quedan algunos puntos por pulir. Pese a esto la diversión está asegurada con más de 100 horas jugables en el modo historia, además del siempre adictivo multijugador. Eso sí, es altamente recomendable haber jugado a la anterior entrega y, en general, estar al tanto del universo Dragon Ball para seguir sin problemas la trama.

La trama se puede resumir en que somos un Patrullero del Tiempo creado por nosotros mismos el cual es una unidad de élite cuyo objetivo es corregir distintas distorsiones temporales que nos llevarán a viajar por el tiempo para conseguir que la historia no cambie, algo bastante similar a lo ya visto en Xenoverse.

Como ya he dicho podremos crear nuestro propio patrullero del tiempo al comienzo del juego mediante un editor bastante completo con el que podremos cambiarle el nombre, el sexo o la estética entre muchas opciones disponibles. Esto no es todo ya que, aparte de poder personalizarlo a nuestro gusto, también podremos elegir la raza. Cada raza (Sayan, namekiano, terricola, entre otras razas disponibles) tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles (una tiene los atributos equilibrados, otra tiene una salud más baja pero a cambio tiene un ataque más potente, etc); esto actúa como nivel de dificultad, ya que no cuenta con niveles de dificultad, ya que según cuál escojamos será más o menos difícil de controlar. Ya para acabar con la creación de nuestro personaje nos dan a elegir la especialidad de nuestro personaje; cuerpo a cuerpo, a distancia o equilibrado, un detalle que se agradece.

Pasando al terreno de la jugabilidad es igual que la anterior entrega; el juego se basa fundamentalmente en el combate, aunque también hay tiempo para la exploración de la nueva ciudad (aunque en realidad es Toki Toki City del Xenoverse original) llamada Conton City donde podremos completar todo tipo de misiones y actividades secundarias, hablar con los diferentes personajes y comprar y vender todo tipo de objetos. Para movernos por la ciudad podemos hacerlo con una habilidad de vuelo, aunque para ello necesitaremos una licencia de vuelo, o bien nos obsequian al principio del juego con una plataforma voladora muy útil para cubrir toda la ciudad en apenas unos segundos ya que es un tanto pequeña. Los controles se limitan a encadenar combos combinando X e Y, y B para disparar bolas de fuego con lo que uno se hace con el control en un “periquete”. Pero para los más expertos en los juegos de lucha tendremos ataques especiales, muy potentes aunque hay que utilizarlos en el momento apropiado puesto que para lanzarlos hay que utilizar la barra de Ki. Aparte también tenemos la barra de resistencia, la cual la utilizamos para las habilidades defensivas o de esquive con teletransporte. Para centrarnos en un enemigo lo podemos marcar aunque esto es muy poco útil ya que se desmarca constantemente e incluso perderemos la barra de salud del enemigo con lo que perderemos totalmente la orientación.

Las misiones principales se repiten bastante respecto a la entrega anterior aunque eso sí mantienen una gran fidelidad con el manga y el anime; una serie de combates es cada misión en tres dimensiones (como todos los combates del juego) en un área que puede parecer infinita pero, en realidad, tiene unos límites; eso sí son espaciosos para planear la táctica del combate lo mejor posible. Estas misiones no tienen tiempo límite, el cual si tienen las misiones secundarias; otras misiones que son más de lo mismo, un conjunto de combates en un área abierta aunque con límites invisibles. En estas misiones podemos seleccionar dos compañeros más de viaje para que nos ayuden en nuestros combate o bien invitar a dos amigos. Una cosa que me ha gustado es una vista, muy parecida a la vista de aguila de Assassin’s Creed para encontrar objetos y enemigos. Estas misiones optativas están divididas en grupos según su dificultad, contando un total de cien.

La progresión del personaje también es muy similar a la de un RPG; al final de cualquier misión, ya sea principal o secundaria, nos darán experiencia según la nota que hayamos obtenido, es bastante fácil sacar S o Z (la nota máxima) y los objetivos secundarios que hayamos conseguido relacionado con la salud, los enemigos derrotados o las habilidades obtenidas, por ejemplo. Con esta experiencia subimos de nivel con los que mejorar nuestros atributos.

El apartado gráfico ha mejorando en potencia pese a que sigue teniendo fallos como el clipping o una texturas un tanto sosas. Las animaciones, en general, no son muy naturales que digamos aunque son aceptables.

El juego está en perfecto ingles, aunque también podemos elegir el idioma japonés, así que nos podemos conformar con los subtítulos al castellano. El doblaje al inglés de los personajes que nos vayamos encontrando es aceptable, pese a que algunos de ellos no emiten sonido alguno, al igual que nuestro personaje que por alguna razón incomprensible es “mudo” por lo que pierde mucha personalidad. La BSO está bastante bien con diferente tipo de música adaptándose a cada situación; aunque puede llegar a cansar.

Puntuación
Gráficos
75 %
Jugabilidad
88 %
Sonido
70 %
Duración
90 %
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Estudiante de Económicas. Actualmente en Comunidad Xbox.

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