El reboot de Dante que tan buenos resultados dio en 360 arremete de nuevo en Xbox One, con unos resultados bastante loables pese a ser una remasterización del título lanzado allá en el 2013.

Los diablos vuelven a la carga dos años después…

Como parece ser tónica habitual en esta nueva generación, ya tenemos a la venta un nuevo título remasterizado y con todos los descargables que fueron saliendo a posteriori. En esta ocasión, la revisión de DMC merece la pena por varios factores que iremos desgranando a través del análisis. La vuelta al limbo no podría ser más frenética.

Esta versión definitiva del hack´n slash de Ninja Theory alcanza los 60 fps que disfrutaron en su día los jugadores de PC, aparte de un lavado de cara como se podía esperar y un re-equilibrio de los enemigos. Además, contiene todos los skins para las armas, trajes y un extenso DLC llamado La Caida de Vergil. Si esto no fuera poco, podemos aumentar la dificultad de la campaña con un modo difícil, o probar mejor suerte con el modo turbo, que aumentará la velocidad del juego en un 20%. Sin lugar a dudas, la mejora de tasa de frames será el cambio más importante que notaremos si hemos jugado a la primera versión de DMC (de los 30 a los 60 fps), proporcionando unos combates más dinámicos y fluidos que mejoran la experiencia de juego.

La historia de DMC Definitive Edition seguirá siendo la misma que vivimos en juego del 2013. Nosotros tomaremos el control de Dante, un Néfilim concebido de la unión entre un ángel y un demonio, que será perseguido por su inconmensurable valor. Lo organización interesada en nosotros , liderada por el Rey Demonio Mundus posee un gran poder y control total de la ciudad, por lo que a nuestro héroe no le quedará otra opción que juntar fuerzas con La Orden, una organización que lucha contra el mal y que es liderado por Vergil. Aparte de esta lucha contra el poder demoníaco, tendremos otra batalla interna por descubrir quiénes somos, con giros y nuevos acontecimientos muy bien llevados aun tratándose de un juego de acción pura y dura.

DMC img1

Dante, maestro caza-demonios por excelencia

Casi todos los momentos de acción sucederán en El Limbo, un plano paralelo a la realidad donde aparecerán los temidos demonios que quieren darnos caza. Es aquí donde Dante tendrá que demostrar sus habilidades en el combate, y tenemos que decir que no decepciona en absoluto. Pese a que contemos con un inventario escaso de armas, las combinaciones, ataques y estrategias que podemos realizar con ellas serán prácticamente infinitas. Al principio contaremos con Rebellion, una espada muy equilibrada y bastante contundente, y con las pistolas Ebony e Ivory, esenciales para el combate a distancia. Según avancemos en la aventura, desbloquearemos el modo ángel y modo demonio que posee nuestro personaje, dando un giro radical en la propuesta jugable y otorgando a éste DMC la esencia y originalidad que lo hacen único dentro de los hack´n slash. En el modo demonio, blandiremos a Arbiter, un hacha de combate lenta pero contundente, ideal para enemigos grandes que posean más armadura de lo normal. En contraposición, en el modo ángel tendremos el control de Osiris, una versátil guadaña de luz menos potente que Arbiter pero más rápida, muy eficaz si estamos rodeados por  un grupo numeroso de demonios. La mezcla entre ataques fuertes y débiles, ataques a distancia, agarres y nuevas armas que poco a poco iremos desbloqueando según transcurra la aventura es perfecta. El modo ángel se activará manteniendo el gatillo izquierdo, mientras que el modo demonio se activará pulsando el gatillo derecho y pese a que al principio puede parecer caótico el hecho de estar alternando constantemente de gatillos, pronto disfrutaremos de todas las ventajas que este tipo de control ofrece. Seremos los propios jugadores los que poco a poco vayamos practicando y mejorando los combos, buscando siempre la técnica más letal y efectiva contra un tipo concreto de enemigo.

DMC img2

Mamporros para dar y tomar

Si las 10 horas de campaña principal nos sabe a poco, siempre podremos rejugar la historia en cualquiera  de los niveles de dificultad que posee el título (que no son pocos) y que suponen un reto hasta para el jugador más experimentado. Por citar alguno de estos niveles de dificultad, tendremos el modo “Cielo e Infierno”, donde nuestros enemigos e incluso el mismo Dante morirán cuando reciban un único golpe, todo un desafío al alcance de unos pocos. No podemos olvidar el DLC incluído en el disco, La Caída de Vergil, con una duración aproximada de dos horas donde controlaremos a Vergil, profundizando un poco más en la historia de este DMC. Una vez completemos la campaña, también tendremos a nuestra disposición El Palacio Sangriento:  un modo arena donde deberemos superar nada más y nada menos que 101 niveles repletos de oleadas de enemigos. Todo esto sin contar con los coleccionables y las misiones secretas que estarán presentes en cada fase…en definitiva, tenemos DMC para rato.

DMC img4

Gráficos terrenales, música celestial

Como hemos citado anteriormente, existe una revisión de los enemigos, el incremento de frames por segundo respecto a lo visto en Xbox 360, y un lavado de cara debido al salto a la nueva generación, aunque no todo está lo suficientemente pulido como esperábamos. Se nota que no es un juego pensado para Xbox One, y tanto Dante como el resto de enemigos no presentan una carga poligonal y un acabado como el esperado, excepto en alguna secuancia de video esporádico, donde todo se ve magistralmente bien. Y aunque sea una remasterización, tenemos ejemplos como GTA V donde sí pudimos presenciar diferencias significativas en el apartado gráfico. Además, muchos de los objetos que aparecen en el escenario siguen sin ser destructibles, o directamente nuestros ataques no causan ningún efecto en paredes, puertas, o cualquier otro elemento decorativo. Pequeños detalles que no empañan la jugabilidad de DMC, pero que podían haberse incluido en una versión definitiva como es el caso.

La música sigue siendo tan buena como siempre. En todo momento, y sobretodo en las secuencias de acción, siempre habrá una pieza musical, bastante moderna, que sonará y que encaja directamente con el estilo de juego. Musica electrónica, rock, heavy…cada escenario posee su propias pistas y es una delicia escucharlas. Además, tanto los textos como las voces siguen estando en castellano, lo que ayuda considerablemente a  sumergirte en el juego sin necesidad de estar constantemente leyendo subtítulos.

DmC Devil May Cry™: Definitive Edition_20150308175848

¿Merece la pena si ya tengo el anterior DMC?

Esa seguramente sea la pregunta que se haga cualquier jugador interesado en las peripecias de Dante. Para quienes vieron DMC como otro hack´n slash y no quedaron envueltos con sus diferentes  dificultades, ni los extras, o su sistema de combate, no es muy recomendable. Quienes disfrutaron con sus desafíos, retos y  sus otros modos de juego como el Palacio Sangriento, puede que la inclusión de nuevas skins, modo turbo y los 60 fps le atrapen, aunque no dejarán de revivir la misma historia que en 2013. Sin duda, para quienes va recomendado encarecidamente este juego es para los desafortunados jugadores que no pudieron hacerse con el DMC de Xbox 360. Esta si es una buena forma de redimir los pecados, tanto con ángeles como con demonios.

¿Dispuesto a viajar al Limbo?

Puntuación
Gráficos
80 %
Sonido
90 %
Jugabilidad
95 %
Duración
85 %
Compartir
Artículo anteriorResumen de noticias de Xbox one y Xbox 360 | XBOXTV67
Artículo siguienteFinal Fantasy Type 0 – HD y su trailer de lanzamiento
Mario Vadillo Miguel Amante de los videojuegos desde hace 20 años cuando empezó con una NES. Jugador empedernido de todo tipo de juego, ya sean plataformas,aventuras, RPG, J-RPG o shooters. Dispuesto a disfrutar, opinar y pasarlo bien en Comunidad Xbox.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here