“Recuerdos, nostalgia y un trabajo excepcional”.

Recuerdo con nostalgia aquellos tiempos en los que cada juego que se anunciaba derrochaba originalidad y, sin necesidad de crear el tan habitual (y lamentable) hype al que nos tiene acostumbrados la generación actual (y la anterior) de consolas, eran capaces de captar nuestro interés por medio de meras fotos y artículos de avance.

Echando la vista atrás, cualquier tiempo pasado fue mejor, y mi mente retrocede para intentar recordar aquella sensación que sentía cuando iba a la tienda, entusiasmado, a adquirir ese juego que llevaba largo tiempo esperando, el olor que desprendía el manual de instrucciones desde el interior, y esa sensación de vértigo cuando lo introducías en la consola (o el PC) y salía el logotipo de la desarrolladora, deseando que todas esas esperanzas que habías puesto en ese título que ansiabas no fuesen infundadas. Ese hormigueo por la espina dorsal cuando, en un punto álgido de la historia, los acontecimientos daban un giro inesperado y soltabas un “vaya pedazo de juego”, es algo que nunca se olvida.

Tiempo hacía que no sentía esa sensación, y ya pensaba que la generación actual nunca podría sorprenderme (con el permiso del sublime e injustamente castigado “RYSE: Son of Rome”), hasta que vi anunciado Divinity Original Sin: Enhanced Edition. Fue entonces cuando mi mente volvió atrás y recordó las grandes tardes jugando a Baldur´s Gate, Baldur´s Gate II, Icewind Dale, NeverwinterJoyas, obras maestras de los RPG clásicos y de combates por turnos, que tanto habíamos demandado los jugadores “de toda la vida”, y que incompresiblemente habían sido olvidadas al fondo, muy al fondo, del cajón desastre de las desarrolladoras.

De la mano de Focus Home Interactive y Larian Studios, vuelven a Xbox ONE el hormigueo y el vértigo, vuelven la ilusión y las ganas de jugar, vuelve el RPG Clásico vestido con galas de lujo, unas galas llamadas Divinity Original Sin: Enhanced Edition.

 ¿Queríais Magia? Pues preparaos, porque vais a tener más de la que podáis imaginar…

Nota del Redactor: Es cierto que el Divinity Original Sin ya apareció hace un tiempo para PC, pero dada la repercusión que esta nueva versión remasterizada supone, y ya que existen muchos nuevos jugadores que no conocían el título con anterioridad, lo analizaremos como si no se hubiese hecho nunca antes. Gracias de antemano por tener paciencia a los que ya lo conocíais.

“Un guión a la altura de los grandes de antaño”.

Tu compañero/a y tú habéis sido enviados por el consejo a investigar la muerte de un personaje de gran importancia en la sociedad, pero cuando estáis a punto de llegar a la costa, el capitán del barco en el que viajáis divisa naves orcas cerca de la misma, lo que no presagia nada bueno.

Una vez en tierra firme, y tras veros envueltos en una brutal lucha desigual entre los Legionarios y los Orcos, comenzareis a daros cuenta de que el asesinato que veníais a investigar se trata sólo la punta del iceberg, ya que los no-muertos están especialmente agitados últimamente, adentrándose en territorio humano (lo que rompe la tregua que hasta entonces permanecía vigente e implica actuaciones nigrománticas) y que el mismo espacio-tiempo está viéndose amenazado por una fuerza que va más allá de vuestro entendimiento, pero a la que sólo vosotros, con la ayuda de vuestros compañeros de viaje, seréis capaces de hacer frente.

No vamos a profundizar más en la historia porque insisto en que es tan interesante que me sabe mal entrar en spoilers, pero os puedo garantizar que es absolutamente épica, y está a la altura de los grandes argumentos cinematográficos, o de los mejores libros de fantasía, con personajes profundos que tienen problemas y salvan dificultades, interactuando y dialogando incluso entre ellos (un detalle extraordinariamente acertado), y con los que seguro que empatizarás a lo grande.

2601227-acrevdivinity_-_divinity_-_2014-07-17_12-36-12_(p)01“Una calidad gráfica acorde con el juego”.

Cuando nos toca hablar del apartado gráfico, no puedo evitar recordar los grandes títulos que mencioné más arriba, y es que este juego es prácticamente calcado en estética y entornos a los grandes del género, pero mejorando de forma notable lo que ya vimos en su día (obviamente, los años no pasan en balde), con entornos claros y coloridos en exteriores, así como lóbregos y oscuros en interiores. Campos, playas, casas, castillos, cuevas… todo está recreado con todo lujo de detalle, con efectos de luces y sombras muy bien conseguidos, y unas transparencias (para cuando estamos en los interiores y que no perdamos de vista a nuestro equipo de héroes) realmente acertadas.

Las habilidades de clase son bastante espectaculares, pero la palma de todo esto se la llevan los hechizos de los magos, con unos efectos de luz y una fluidez dignas de mención. Ver fuego, hielo, rayo y demás elementos en movimiento, te harán lamentar a veces el no poder utilizarlos más a menudo durante el transcurso del combate.

Dado que jugaremos desde una perspectiva aérea, los héroes se verán relativamente pequeños, y esto es algo normal ya que tendremos que controlar el entorno para no dejarnos ni una piedra por levantar. Pero no sufráis, porque podremos acercar la cámara lo suficiente para que podamos apreciar con todo lujo de detalles qué llevan puestos nuestros personajes, y es que hasta eso se ha cuidado, ya que si bien no todas las piezas de equipo del juego tienen su fiel reproducción reflejada en el personaje cuando las lleva puestas, sí que os podemos decir que más del 70% de las mismas son casi clavadas a su dibujo en el inventario, y esto es algo que ni siquiera los grandes hack and slash con renombre han conseguido (y creo que todos sabemos a quienes nos referimos), teniendo una duración y profundidad bastante inferiores, lo que lo convierten en un logro, y harán que andemos buscando equipo único hasta en los confines más recónditos del vasto mundo que nos tocará explorar.

Divinity2-730x411“Una aventura épica, una libertad legendaria”.

“Haz lo que te plazca y como te plazca”.

Casi podríamos describir así el sistema de juego de Este Divinity, y es que la libertad es tal que no afrontareis la aventura de dos formas iguales si decidís recomenzarla.

Podremos decidir hacer las cosas por las buenas o por las malas, ayudar al necesitado o hundir aún más su cabeza en el fango, atracar, robar o darlo todo a los pobres. Tu eres quien decide qué se hace y que no, y las decisiones que tomes influirán directamente en la percepción y el concepto que la gente tenga de ti, así como el de tus propios compañeros de viaje, con los que tendrás mayor o menor afinidad dependiendo de su moralidad y las decisiones que tomes en tu viaje.

La conversión del control mediante ratón al mando de Xbox One es poco menos que perfecta, y no echaremos en falta casi para nada el ratón, y digo casi porque el único momento en el que necesitaremos ser más precisos será en el “modo apuntar”, en el cual el cursor se desprende de nuestro personaje y queda libre para, por ejemplo, apuntar con una magia de radio amplio. Aun así, se ha cuidado tanto ese aspecto que no supondrá problema alguno, ya que cuenta con una gran precisión.

Para movernos por el mundo utilizaremos el stick izquierdo y lo haremos en tiempo real, y mientras tanto podremos examinar casi cualquier cosa que veamos en el escenario (aunque no todas nos serán útiles) para buscar objetos de alquimia, combinaciones, recetas o ese arma mágica con la que soñabas. Podremos optar a hacerlo de dos formas, bien a nivel individual o bien dejando pulsado el botón, con lo que nos saldrá un radio circular que podremos llevar al 100%. Una vez hecho esto, todo lo que se encuentre dentro de dicho radio y que pueda ser inspeccionado, nos aparecerá en un menú desplegable a la izquierda, y podremos verlo con total comodidad.

Pero el mundo de Rivellon es peligroso, y mientras exploramos podemos toparnos con enemigos. Cuando esto suceda la acción se detendrá para que podamos trazar una estrategia. Los combates se deciden mediante PA (o Puntos de Acción) que utilizaremos para movernos por el campo de batalla y realizar ataques cercanos, atacar sin necesidad de movernos o usar habilidades. Una vez consumidos los PA del personaje, su turno habrá terminado y pasará al último lugar de la “Barra de Turno” que tendremos visible en todo momento en el combate, y que mediante retratos de enemigos y héroes determina el turno que seguirá cada uno. Terminado el combate podremos incluso saquear los cadáveres de nuestros enemigos en busca de las riquezas que estos pudiesen portar.

Pero el verdadero punto fuerte de este Divinity (además de los muchos otros mencionados anteriormente) es el multijugador online, que consiste en libertad total para dos jugadores gracias a su pantalla partida. Podremos resolver puzles, librar batallas, tomar decisiones… todo junto a un amigo para compartir esta aventura épica.

Al margen de la exploración y los combates (pero relacionado con ellos, como todo) tenemos el resto de acciones que podremos realizar, como las relacionadas con el Sistema de Artesanía, con el que podremos crear nuestro propio equipo, pociones, remedios y un sinfín de cosas más que nos obligarán a recoger cualquier ingrediente que encontremos en nuestro viaje, para así ir probando combinaciones viables. Todo un reto, pero divertido como pocos.

Para movernos podremos optar, además de viajar a pie, por usar unos portales transportadores que encontraremos dispersos por el mundo y que, una vez activados, constituirán una red de “viajes rápidos” que podremos usar cuantas veces queramos para avanzar rápidamente entre zonas.

Para finalizar, pero no por ello menos importante, comentar que el juego  cuenta con traducción a nuestro idioma. Ni un punto, ni una coma, ni un acento están fuera de lugar. Una traducción magistral (y difícil, dado el volumen de textos, libros y diálogos con los que cuenta la aventura) que resulta ser el colofón perfecto para poder disfrutar al máximo la experiencia jugable y no perder detalle alguno.

91ppMa9fRWL._UX736_UY414_“El viento susurraba entre los árboles mientras el mar bañaba la orilla”

El viento, la lluvia, el mar, el sonido de los árboles y de los animales, son sólo algunas de las cosas que podremos oír mientras disfrutamos de nuestro viaje. Pero lo que de verdad te hará saltar de la silla son las numerosas melodías épicas con las que cuenta el título, y el hecho de saber que (aunque en inglés) todos, absolutamente todos los diálogos que llevemos a cabo son hablados, y os aseguramos que son muchos. Una tarea titánica y plausible cuando menos.

En los combates, si entendéis un poco de inglés, podréis oír cómo los NPC dan órdenes a otros NPC como las de replegarse o usar una habilidad concreta, lo que da un toque de realismo bastante curioso. También destacar los sonidos de los hechizos, las explosiones, el choque de aceros, todo muy conseguido.

url“Un viaje muy, muy largo”.

El terminar la aventura nos podría llevar unas 60 horas, pero si queremos desentrañar todos los misterios de Rivellon y explorarlo absolutamente todo, prepárate para estar mucho, pero que mucho tiempo jugando a Divinity Original Sin: Enhanced Edition, ya que ello podría alargar la vida útil del título bastantes horas más.

Embárcate en un viaje épico a través del reino de Rivellon (Opina en nuestro foro).

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