La saga de conducción más violenta regresa con Carmageddon: Max Damage para demostrar que los clásicos nunca mueren…¿o sí?

No os mentiría si os dijera que, cuando me enteré de la existencia de una nueva entrega de Carmageddon, me alegré muchísimo y esperaba el título con mucha ilusión. Los bonitos recuerdos del pasado, cuando siendo niño te pones a los mandos de un juego donde atropellar abuelitas daba puntos, donde lo importante no es acabar primero…sino acabar, y donde la exploración de los escenarios te permitía pasar las horas muertas delante del monitor no tenía precio. No son pocos, 19 años nada más ni nada menos, desde que la saga hizo acto de aparición, motivados por una película aún más antigua denominada Death Race 2000. Pero, pese a todos los años que han pasado, Carmageddon: Max Damage no innova frente a su primera entrega. Esto es bueno, ya que nos retrotrae completamente en el tiempo, pero a la vez perjudicial como veremos en el análisis que podéis leer a continuación.

Arcade puro y directo, Carmageddon: Max Damage no se anda con chiquitas. Nada de modo historia, ni perder el tiempo en secuencias introductorias. Elige personaje y a generar muerte y destrucción en las carreteras. Esta es la propuesta que nos tiene preparada la última obra de Stainless Games, con la colaboración de BadLand Games en su distribución en España. Tendremos a dos personajes a los que escoger desde un primer momento, cada uno con su bólido y sus estadísticas correspondientes. Mientras que Eagle se basa más en la fuerza y contundencia , Hawk se centrará más en la velocidad y agilidad. Pero esto es sólo el principio, ya que disputando carreras y destrozando a nuestros enemigos podremos hacernos con sus coches, así como optar por diferentes mejoras en su blindaje, potencia y poder ofensivo.

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Algunas mejoras dejarán a los pingüinos con la boca abierta.

Una vez tengamos el vehículo seleccionado, podremos optar por los dos modos principales de Carmageddon: Max Damage. Por un lado, el modo “off-line” – el modo carrera-, donde competiremos en 16 campeonatos diferentes y por otro su modo “online”, -el multijugador– donde los piques con los amigos pueden ser muy épicos. Sea cual sea el modo en el que comencéis, no os hará falta mucho tiempo para que descubráis que el juego no está todo lo bien pulido que uno desea. Para empezar, y después de sufrir un interminable tiempo de carga, no pudimos hacer otra cosa que echarnos las manos a la cabeza cuando vimos que el apartado visual del que hace gala el título es muy pobre, y con una fluidez que se podría equiparar a la tercera entrega de Carmageddon aparecida allá por el año 2000. Es cierto que la saga nunca se ha caracterizado por tener muchos elementos en pantalla ni carga gráfica, pero ya que se hace un juego arcade y que te envuelva de lleno en la acción, la tasa de frames podría haberse optimizado. Algunas texturas, directamente, no existen. Si estamos en el agua y miramos hacia arriba, una cortina negra nos tapará toda visión que podamos tener del “mundo exterior”, lo que se hace muy molesto. Los peatones, pese a que existe cierta variedad de personajes, tampoco terminan de estar bien diseñados, y los coches, uno de los mayores reclamos de Carmageddon, no aportan un estilo novedoso ni ninguna novedad de peso.

La jugabilidad tampoco brilla por su magnificencia, y como hemos dicho, un juego arcade necesita un control sencillo y efectivo. La conducción se antoja algo difícil, con un manejo del coche, sobre todo en las curvas, que nos costará dominar. Lo mismo pasa con los saltos, en vez de poder “redirigir” nuestro vehículo en el aire, quedaremos expuestos a las bondades de la física, y en más de una ocasión nuestro coche quedará “patas arriba”, sin poder hacer otra cosa que volver a poner el coche en su sitio con la penalización correspondiente. Al menos, entre vehículos, sí que encontramos diferencias notables a la hora de manejarlos. Mientras que algunos son verdaderas moles, muy útiles para las arenas de combate, otros son especialmente diseñados para las pruebas donde predomina la velocidad. En nuestras manos está probar cuál es el coche que más se adapta a  nuestras necesidades de conducción, y cual nos interesa más dependiendo del evento a disputar.

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Podremos modificar los vehículos y añadirles armas para crear el mal en los circuitos.

No todo van a ser malas noticias, ya que centrándonos en su modo carrera, Carmageddon: Max Damage rebosa variedad. Estos 16 campeonatos de los que hace gala el juego se nutren de eventos de lo más variopintos y que constan de pruebas como la carrera clásica (o Carma clásico como llaman), donde podremos ganar bien llegando primeros a la línea de meta, bien destruyendo a todos nuestros rivales, o bien aniquilando al mayor número de transeúntes posibles. Contaremos con otras pruebas como Puntos de Control, donde deberemos llegar los primeros a los checkpoints para sumarnos un tanto, y Persecución al Peatón, donde de manera parecida, sumaremos puntos atropellando el primero al ciudadano señalado. Tampoco podía faltar Carrera a Muerte, modo en el que sí se premia la posición a la que lleguemos a la meta (aunque podremos seguir haciendo jugarretas a nuestros rivales), así como eventos más originales como A la Caza del Zorro (un pilla-pilla bastante divertido) y Aplastacoches, el cual podéis imaginar de qué se trata.

Con cada campeonato superado, la IA enemiga se va volviendo más…”cabrona”, ya que aparte de que los rivales van a completar los objetivos marcados, algunos de ellos preferirán cebarse contra nuestro coche, dando la sensación de que es una persona real la que quiere ir a fastidiarnos la carrera. Aun así, existen momentos donde los coches enemigos irán a su bola, o se quedarán estancados entre dos bloques sin poder hacer nada para salir. Aunque como he dicho, dentro de lo caótico que supone el juego, la curva de dificultad está bien medida. Para combatir esta “mala leche” del rival, nada mejor que hacer uso de los power-ups que ofrece el título. Encontramos de todo, y a cada cual más divertido, desde yunques, plátanos bomba, muelles para empujar al rival, aspiradoras, etc. que a veces eliminarán a nuestro adversario…pero otras veces simplemente fastidiarán (y eso también mola, sobre todo en la vertiente multijugador). Aparte de las armas, también existirán bonificadores para hacer por ejemplo a los peatones más lentos, o que patinen sobre hielo, que nuestro coche sea más alargado, invulnerable,y mil cosas más.

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Usar los muelles contra nuestros amigos es de lo más placentero que vamos a encontrar en el juego.

Y si lo que queréis es disfrutar con los colegas, nada mejor que adentrarse en el terreno multijugador que ofrece Carmageddon: Max Damage. En esta modalidad online podremos competir en cuatro de los eventos antes descritos arriba y, claro, jugando con amigos todo es más divertido. Especifico y recalco lo de sólo con amigos ya que, lamentablemente, no existe un amplio abanico de usuarios con los que jugar, y si queremos rellenar los 8 huecos de la parrilla de salida, tendremos que tirar de contactos. Será importante disfrutar del modo carrera en su vertiendo para un jugador, ya que todo lo ganado en forma de coches y mejoras, pasará directamente al modo online.

Para ir cerrando este análisis, cabe destacar la poca importancia que se le ha otorgado al apartado musical. Las canciones suenan muy bajas en comparación con otros efectos de sonido, y aunque son composiciones creadas por músicos con sus propias bandas, los ritmos de Dubstep, Grunge y rock alternativo no acaban de encajar o de tener la contundencia deseada. Tampoco lo hacen los efectos de sonido, y las colisiones, rugido de los motores o derrapes son bastante básicos. Por no haber, practicamente no hay ni voces, aunque tendremos los textos en español.

Puntuación
Gráficos
50 %
Sonido
60 %
Jugabilidad
60 %
Duración/Diversión
70 %
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Mario Vadillo Miguel Amante de los videojuegos desde hace 20 años cuando empezó con una NES. Jugador empedernido de todo tipo de juego, ya sean plataformas,aventuras, RPG, J-RPG o shooters. Dispuesto a disfrutar, opinar y pasarlo bien en Comunidad Xbox.

3 Comentarios

  1. Le tengo muchas ganas. Cuando era un moco le metí mucha caña al 2… Buemos recuerdos! Merece la pena? O me espero a alguna ofertilla?

    Sent from my SM-T550 using [URL=http://r.tapatalk.com/byo?rid=90900]Comunidad Xbox mobile app[/URL]

  2. Le tengo muchas ganas. Cuando era un moco le metí mucha caña al 2… Buemos recuerdos! Merece la pena? O me espero a alguna ofertilla?

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    Ofertilla…u ofertaza XD
    Lo “peor” del juego es que recuerda mucho a los primeros Carmageddon, tanto en su propuesta… como en su desfasado apartado grafico, jugable o sonoro jejeje. Deberían haber actualizado un poco más sus mecánicas para hacer un juego mucho más divertido.

  3. En su época lo jugué y tengo que reconocer que era bastante adictivo, con sus limitaciones, pero te echabas unas risas.
    Es una pena, que como dice @mariette900 no hayan aprovechado la tecnología actual y darle otro toque más loco, desenfadado y divertido. Con ese multijugador podría haber sido genial.

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